Con solo 24 años, Adrián Aroca Vidal ha logrado, después de mucho trabajo, llegar al balonmano profesional. El árbitro de origen valenciano dejará los pabellones municipales y autonómicos para viajar por toda España con mucha ilusión: “Afronto esta etapa con muchas ganas ya que es un gran paso en mi carrera profesional. Espero poder adaptarme pronto a las dos ligas”.

Una vez ha superado la barrera para llegar al balonmano profesional, Adrián prefiere ir poco a poco y marcarse objetivos a corto plazo: “Mi aspiración ahora mismo es seguir creciendo como árbitro y aprender mucho de las dos categorías en las que me tocará mediar”. No niega, sin embargo, que no haya soñado con metas más altas:

“Obviamente todos queremos lo máximo, y llegar a dirigir un partido de ASOBAL sería un sueño”

Adrián Aroca durante el arbitraje de un encuentro

Los comienzos

Comenzó su andadura en el arbitraje en 2013 con apenas 18 años recién cumplidos. Fue árbitro base hasta 2015 para empezar con las ligas provinciales hasta el 2017, año en el que debutó como colegiado autonómico, una etapa que termina justo ahora y que ha durado dos años.

Muchos han sido los campeonatos y torneos que ha tenido que arbitrar de todas las categorías: desde finales de cadete masculina este mismo año en el Liliana Steiner de Benidorm, hasta una final juvenil femenina del Torneo Nacional de Anaitasuna.

Los árbitros enfermeros

Adrián comparte vestuario en cada partido junto a su compañero Vlad Virgil Cochinskyi. El entendimiento que hay entre los dos facilita mucho el trabajo sobre la cancha: “Trabajar con Vlad es muy fácil. Es una persona trabajadora que ama el balonmano y con la que me entiendo muy bien fuera y dentro de la pista”, afirma el valenciano.

Pero no solo comparten decisiones arbitrales. Los dos colegiados están graduados en la carrera de Enfermería. Actualmente, Adrián trabaja en el Hospital General de Valencia en Consultas de Alergias y en una residencia de la tercera edad en Puzol. Esto limita mucho su tiempo de ocio, pero todo se puede compaginar: “Nos adaptamos a las circunstancias. Doblamos algunos turnos y hacemos favores a las compañeras para que luego nos puedan cubrir cuando lo necesitemos. Al final siempre sacamos tiempo para arbitrar”, sentencia Adrián.

Adrián junto a su compañero Vlad Cochinskyi

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies