Llegó la mejor noticia para el deporte valenciano en general y para el CH Canyamelar en particular. La entidad del Cabanyal, asediada por las deudas desde prácticamente el inicio de temporada y sancionada desde el inicio de 2019 por los impagos al fondo arbitral además de otros gastos federativos, ha conseguido pagar los 11.025 euros que adeudaba y ha logrado salvar su vida.

A través de una aportación anónima, CH Canyamelar ha podido saldar esa deuda para levantar la sanción impuesta por la Real Federación Española de Balonmano, una sanción que le hacía perder sus partidos como local desde la jornada 16 ante Rocasa Gran Canaria por 0-10 en adelante hasta que abonara esa cantidad. Así, el conjunto valenciano salva su particular match ball para seguir con vida y pensar, por fin, en el balonmano puro duro.

Aunque lo más importante está en el vestuario. Tal y como comentan fuentes cercanas al club, en las últimas horas se han celebrado reuniones entre presidencia y jugadoras para informar minuciosamente de la situación actual del club para poder abonar los sueldos de las mismas y del resto de empleados. Con esa aportación, la entidad podrá empezar a pagar una parte de las deudas con sus empleados y empleadas para recuperar la normalidad en su totalidad.

El único problema es que, ante la situación de impagos y de dudas sobre la vida de CH Canyamelar, algunas jugadoras han recibido ofertas que podrían hacerles cambiar de club. Aunque, eso sí, lo realmente importante ahora es que una entidad como la valenciana ha conseguido saldar su deuda y seguirá disfrutando del balonmano cada fin de semana en la Liga Guerreras Iberdrola.

Comunicado oficial de la Real Federación Española de Balonmano

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