Dar el salto a la máxima categoría nacional de cualquier deporte siempre es complicado. Y más si tenemos en cuenta muchos factores que van más allá del puro deporte: juventud, una preparación en plena pandemia, suspensión de partidos, cancelación de entrenamientos…

Esas complicaciones deportivas y casi sociales están pasando factura al Balonmano Morvedre. Después de un ascenso más que merecido tras dominar con puño de hierro la División de Honor Plata con 23 victorias en 23 partidos, las chicas de Montse Puche solo han podido sumar un triunfo en las 12 jornadas que se han disputado de la primera fase de la Liga Guerreras Iberdrola.

Pero, aún así, el desánimo no ha llegado al vestuario de Morvedre. Queda mucha temporada por delante y los dos últimos empates han levantado la moral de un equipo que aprende de cada situación. Y todavía en plena adaptación a la categoría, en YoSoyNoticia.es conocemos la realidad del conjunto valenciano con su entrenadora, Montse Puche. La experiencia de Puche y su seguridad al compartir las ideas de su equipo son el punto de partida hacia la permanencia.

El cambio ha sido muy radical…

Precisamente lo que más achaca el equipo de Morvedre es la falta de adaptación a la categoría. Pero si alguien sabe de la élite del balonmano femenino es Montse Puche, quien ve a las suyas dar pasos hacia adelante: «El equipo está yendo de menos a más y estamos peleando muchísimo en todos los partidos. Después de Granollers fuimos a Gijón y competimos muy bien, al igual que con Porriño y ahora hemos empatado con Córdoba. El objetivo ahora es seguir en esta misma línea y que lleguen los resultados».

Lo que no puede obviar la entrenadora del Balonmano Morvedre es la dificultad por la que está pasando su equipo para tomarle el pulso a la Liga Guerreras Iberdrola: «Está siendo duro porque hay muchísima diferencia entre la División de Plata y la División de Honor. Prácticamente fuimos muy tranquilas y sobradas el año pasado, pero este año ha cambiado de manera radical. El calendario no ayudó en un principio, el proceso de adaptación es más complicado… No salió bien y no pudimos encontrar esa confianza necesaria».

Exigencia y confianza a partes iguales

La experiencia que le falta al bloque es la que añade Montse Puche, quien intenta levantar cada día el ánimo de las jugadoras: «He intentado transmitirles confianza en ellas mismas. No terminan de creer muchas veces en sus posibilidades, en la calidad que tienen por explotar. Ahora estoy apretando bastante a nivel de exigencia porque tienen que saber que al 80% no funciona. Pero es un equipo que va de menos a más y les digo que tienen que confiar en ellas y en el grupo. Ahí está clave».

De hecho, el no ir al 100% se convirtió en un toque de atención en la derrota 28-20 ante un Granollers con muchas bajas: «No tenemos que bajar nunca los brazos. Tuvimos enfrente a un Granollers muy mermado al que le podíamos haber hecho mucho daño y el equipo no supo aprovechar esa oportunidad de estar al máximo los 60 minutos de partido. Creo que fue uno de los peores partidos de la temporada. Eso fue un toque de atención muy severo para decir ‘o espabilábamos o espabilábamos’. No había otra».

Tras esa llamada de atención, el Balonmano Morvedre respondió con dos empates que saben a gloria: «Poco a poco nos vamos adaptando y el vestuario sabe que tenemos que dar el máximo en cada entrenamiento y en cada partido. Estar al cien por cien e incluso ir un poco más allá para poder competir en una liga tan igualada como ésta».

Son conscientes de lo que tenemos por delante para mantener la categoría

Con dos partidos pendientes antes de arrancar la segunda fase, el camino hacia la permanencia todavía es muy largo. Por eso, Montse Puche no duda en la mentalidad de las jugadoras: «Veo al equipo muy concentrado y capacitado, consciente de lo que tenemos delante para luchar por seguir un año más en la liga. Ellas saben que los partidos que nos quedan van a ser a cara de perro, un todo o nada. Tendremos la posibilidad de sacar muchos puntos pero tenemos que estar preparadas para afrontar todo de la mejor manera posible».

Sin ir más lejos, esa mentalidad ha llegado al equipo gracias a un aprendizaje constante: «Siempre les digo a las jugadoras que cada situación, cada entrenamiento, cada viaje o cada partido es un aprendizaje. Yo llevo muchos años en esto y sigo aprendiendo muchísimo. Tuvimos una situación extraña en Córdoba, pero lo hemos tomado como un aprendizaje. Todas son conscientes de esto. Ni el año pasado éramos tan buenas ni este año somos tan malas. La palabra clave es la adaptación y cada vez estamos mejor».

Este sábado, las guerreras del Balonmano Morvedre tendrán una nueva oportunidad de demostrar su crecimiento y su fortaleza en su duelo ante Balonmano Salud Tenerife. Tras dos empates y dos muy buenas imágenes, es momento de cambiar la dinámica.

Fotos: BM Morvedre.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies