Este fin de semana, Madrid se convirtió en la capital del baloncesto tanto nacional como europeo. Desde el jueves hasta el domingo se disputó la Copa del Rey que finalmente se acabó llevando el FC Barcelona en una apasionante final ante el Real Madrid (93-94) decidida por el Instant Replay y el factor arbitral. Dos malas e históricas decisiones cambiaron el curso de una final empañada por la polémica que alimenta los retweets fáciles de gente que, desde mañana, no le importará el baloncesto.

Pero, afortunadamente, la Minicopa Endesa es el principal motivo de estas letras. Los ocho mejores equipos en categoría infantil se enfrentaron desde el miércoles hasta el domingo en una final que se disputó en el WiZink Center y que se llevó el Real Madrid venciendo a Iberostar Tenerife (80-68) sumando así su séptimo título consecutivo. Subió a lo más alto del podio junto con Tenerife y Valencia Basket.

Y es que el equipo taronja firmó una copa espectacular. Los chicos entrenados por Ramón Congost se impusieron en la fase de grupos al Divina Seguros Joventut (85-77) y a Movistar Estudiantes (70-105) y acabaron cayendo en el tercer partido ante el Real Madrid (101-78). Pero Valencia Basket ya estaba en las semifinales demostrando el gran trabajo realizado hasta el momento y, sobre todo, una inteligencia espectacular.

El propio Congost reconocía en YoSoyNoticia.es que tenía ante sí un grupo muy maduro. Y vaya si lo es. La fortaleza mental durante todos los partidos, leyendo los encuentros y las situaciones y aprovechando las ventajas ha sido santo y seña de un Valencia Basket que ya pasea por el resto de España los frutos que ya está dejando l’Alqueria del Basket y todo el trabajo realizado día a día.

En las semifinales esperaría un Iberostar Tenerife que se llevaría la victoria gracias al poderío de Bagayoko, que se fue hasta los 16 puntos y 24 rebotes. Valencia Basket realizó un partido casi perfecto, pero la sensación y la frase más oída en Magariños era: «Así es imposible». El motivo es siempre el mismo en competiciones de categorías infantiles sean del deporte que sean: el físico.

¿Se desvirtúa la competición a estas edades por los fichajes que se hacen en algunas canteras? ¿Debería haber más control sobre esas incorporaciones? Al fin y al cabo, hablamos de niños de 13 años, aunque siempre partiendo de conjeturas. Uno de los ejemplos más sonados era el relacionado con los Obama y el Atlético de Madrid. La eterna duda de las edades en los niños y las lágrimas de aquel chaval resignado ante la diferencia física.

Evidentemente, no estamos aquí para decir que un jugador de Iberostar Tenerife o del Real Madrid no tiene la edad que corresponde, que no debería jugar o cosas así. Pero, una Minicopa más y las dudas sobre la gestión de los equipos y la propia competición planean sobre muchos periodistas reunidos en la capital de España. Evidentemente, tampoco estamos aquí para decir que Tenerife ganó a Valencia Basket por Bagayoko. Tenerife fue mejor y mereció estar en la final.

Pero las dudas siempre están ahí en relación a los equipos y la desigualdad. Sin ir más lejos, Ndiaye, jugador del Real Madrid, se marcó un mate tras darse una asistencia a tablero cuando el partido estaba más que decidido para los blancos ante Estudiantes. Y aún quedaban 13 minutos de partido. Y todo ello, siempre pensando en la educación y formación personal como más relevante que la deportiva. O al menos eso es lo que parece.

La principal pregunta a la que no encontramos respuesta es si la Minicopa es un torneo que se debe ganar sí o sí o es un torneo ideal para que los más pequeños se fogueen y no sientan tan lejos la competición de sus primeros equipos. La respuesta fácil puede ser que toda competición está para ganar. Pero, al fin y al cabo, el comentario que suele escaparse en torneos así siempre es el mismo: «Así es imposible».

Valencia Basket vuelve al podio de la Minicopa

Lo que está claro es que Valencia Basket y el baloncesto valenciano sale reforzado de Madrid. El primer equipo cayó, algo esperado, en los cuartos de final ante el FC Barcelona (86-79), pero el orgullo de la canasta lo representaron los chicos de Ramón Congost.

Venciendo al Barça precisamente en el partido por el tercer y cuarto puesto (73-81), con los 20 puntos de Nace Pajnic y los 11 puntos y 18 rebotes de Pablo Navarro, el Infantil de Valencia Basket subía de nuevo a un podio en la Minicopa. Este éxito no se vivía desde el pasado año 2010 al repetir la clasificación y se une a lo vivido en 2006 cuando el equipo fue Subcampeón.

Además, el propio Pablo Navarro se coló en el Mejor Quinteto de la competición junto con Pablo Santiago (Barça), Bassala Bakayogo (Iberostar Tenerife), Aziz Ndiaye (Real Madrid) y Kaya Mutambirwa (Real Madrid), que fue el MVP del torneo.

Con este éxito, Valencia Basket cierra el círculo de la Minicopa tras lograr meterse en la fase final y ya espera a que llegue la disputa de la fase final del Adidas Next Generation Tournament después de imponerse también en l’Alqueria del Basket a la Virtus en el partido definitivo (82-71).

Fotografías: ACB Photo.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies