El fichaje de Ángel Cepeda el pasado verano fue el primer paso para lograr más éxitos esta temporada, y así lo explica el directivo: «Siempre desde un enfoque inicial honesto y transparente por ambas partes se consensuaron 3 pilares fundamentales, que serían por un lado la integración del proyecto de formación de jugadores en la estructura genérica del club como equipos Junior A y Cadete A».

«Por otro, y consecuentemente, que ello derivara en un crecimiento del club en modo descendente, siendo esos equipos A recién mencionados, referentes y motores para el progreso y desarrollo de los conjuntos de minibasket e infantiles del Don Bosco; y, finalmente, poder garantizar su propia sostenibilidad sin riesgo alguno de hipoteca a futuro», añade.

FOTO JUNIOR A Y CADETE A 22-23

Una vez definido ese modelo y, de acuerdo con él, ¿qué objetivos se propuso el CD Don Bosco para esta campaña que se acerca a su recta final? «Lo que decidimos es que hubiera una coherencia entre los objetivos y el modelo. Y, en ese sentido, para desarrollar la óptima formación deportiva resultaba imprescindible competir en Liga Autonómica Junior y en Nivel 1 en Cadete, categorías con las que, por consiguiente, se visibilizaría y transmitiría dentro del club el nuevo propósito de crecimiento en modo descendente, descrito en el modelo».

«Que estas categorías top de los equipos superiores del club motivaran a los deportistas de categorías inferiores para su progreso en el Don Bosco», explica. «Referente a la sostenibilidad, el objetivo se definió en no ocasionar déficit alguno, debiendo balancearse adecuadamente los gastos e ingresos generados», matiza.

¿Consideran que se han conseguido esas metas? «Los resultados han superado espectacularmente las expectativas. A nivel deportivo, tanto el Junior A como el Cadete A tuvieron que jugar unos exigentes campeonatos FAP a finales de agosto y comienzos de septiembre, consiguiéndose ascender a la Liga Autonómica Junior y al Nivel 1 en Cadete, lo que nos garantizaba de facto el desarrollo previsto del modelo del proyecto».

De septiembre a diciembre, se disputaron las primeras fases de ambos campeonatos, finalizando ambos conjuntos entre los cuatro primeros de la tabla, clasificándose por ello a jugar, de enero a abril, las conocidas como Fases Autonómicas, para optar a la definitiva Final a 4, donde se decide el campeón absoluto de la Comunidad Valenciana, así como los 3 representantes al campeonato de España de cada categoría».

Andrés resalta que «es importante contextualizar esa clasificación conjunta de Junior A y Cadete A a estas Fases Autonómicas, y es que tan sólo lo consiguió, de toda la Comunitat Valenciana, el Don Bosco y 3 clubes profesionales como son el Valencia Basket de ACB, Lucentum Alicante de LEB Oro y L´Horta Godella de LEB Plata. Objetiva e indiscutiblemente, el éxito fue impresionante».

Pero, aún hay más, y es que «terminadas esas Fases Autonómicas, el Cadete ya está clasificado para la Final a 4: está entre los 4 mejores de la Comunitat, de entre más de 300 equipos. Y, a su vez, el Junior A también disputará su correspondiente final four».

«Si en enero el club estaba en el top 4 como ya comenté antes, ahora, en abril, tan sólo Don Bosco y Valencia Basket tienen en las decisivas fase finales a sus conjuntos Junior y Cadete, algo inimaginable nueve meses atrás», destaca.

«Siempre coincidimos desde el inicio Ángel y yo que los resultados que hubiere serían fruto de la óptima formación de los jugadores y dentro de la estructura del club, una de las bases del modelo. En ese sentido, la satisfacción es plena», añade.

«Pero aún lo es más si le aunamos que se han conseguido estos logros bajo un ambiente de animación y apoyo extraordinario en los partidos, con destacada presencia en los mismos de jugadores de equipos inferiores del Don Bosco, que han acudido a disfrutar del juego y triunfos de los conjuntos superiores del club. Se ha ido generando un sentido de identidad y de pertenencia, clave en el crecimiento genérico que definimos como objetivo».

«Y, por supuesto, con un análisis previo del presupuesto y con periódicos controles de seguimiento, la sostenibilidad del proyecto se ha confirmado totalmente. En resumen, podemos catalogar como excepcional esta primera temporada del proyecto».

¿Qué le gustaría destacar de estos ya ocho meses de andadura?  Pues, sin duda alguna, habla de una serie de acontecimientos que se produjeron el pasado domingo 2 de abril, «en nuestro pabellón, en el encuentro del Junior A frente al Tau Castelló, que sintetizan y ejemplifican el éxito de este primer año».

«Fue un auténtico partidazo a todos los niveles. La victoria, por 71 a 41, se puede considerar, con datos estadísticos y objetivos, como la mejor de toda la historia del club, basándonos para ello en el nivel de la categoría (Autonómico, el máximo), el rival (un club de LEB Oro) y la diferencia de más de 30 en el tanteo. Pero es que, además, se consiguió con un pabellón prácticamente lleno de deportistas del club, decisivos en el apoyo y en la remontada hasta ese triunfo final, que lo fue más de todo un club que de un equipo, y eso es digno de significar».

«También, como otra muestra de integración, en el descanso de este Don Bosco-Tau se homenajeó al Junior B por su ascenso histórico a Liga Preferente, siendo jaleados sus componentes por toda la afición presente y con pasillo incluido en la cancha por parte de la plantilla del Junior A», rememora un emocionado Andrés.

Y, por si no fuera suficiente, «al finalizar el partido se nos comunicó el pase matemático del Cadete A a la Final a 4, por derrota esa misma mañana de un rival directo, el Godella B. Una clasificación que no es sino consecuencia de la mejora del proceso formativo de los jugadores. Por todo ello, este encuentro pasa, por derecho propio y con honor, a la historia dorada del CD Don Bosco».

Y, para finalizar, se refiere al profundo «agradecimiento a los jugadores y padres de los Junior A y Cadete A, por confiar en el Don Bosco para desarrollar el proyecto de formación de Ángel, así como su colaboración y dedicación a lo largo de toda la temporada, a la par que destacar su incesante animación durante todos los partidos, siendo en ello claramente diferenciales respecto a los rivales: la mejor afición de los campeonatos».

«Asimismo, reconocer la grata y progresiva implicación de los jugadores y familiares de equipos del resto del club, respondiendo siempre a la solicitud de apoyo a los equipos A en sus partidos clave, y transmitirles que son muy importantes para que el proyecto pueda ser finalmente extensivo a todo el club Don Bosco, lo que significaría haber logrado su excelencia».

«Personalmente ha sido todo un lujo y un placer trabajar este año con Ángel. Ya estamos preparando la próxima temporada, con la esperanza de consolidar lo logrado en esta 22-23 e ir progresando hacia nuevas metas, siempre desde un espíritu constructivo y, sobre todo, disfrutando del camino, que es de lo que, en definitiva, se trata», concluye.