El baloncesto valenciano está de enhorabuena desde la inauguración de l’Alqueria del Basket. La instalación por antonomasia de Valencia Basket confirmaba, por un lado, la apuesta de la cantera por parte de la entidad taronja. Y, por otro, que todo jugador y jugadora valenciano tenía ante sí la oportunidad de mejorar, crecer y, sobre todo, soñar.

La temporada 2018-2019 ha dejado los primeros frutos a nivel colectivo. Por un lado, la gran imagen ofrecida en la MiniCopa Endesa donde Valencia Basket terminó en tercera posición. Por otro lado, la victoria en la fase previa del Adidas Next Generation del conjunto taronja que le permite estar en la fase final de la Euroliga Junior.

Sin duda, los éxitos colectivos de la cantera taronja son solo dos partes de una hoja de ruta llamada a hacer historia. Y es que el objetivo de l’Alqueria del Basket no es otro que formar jugadores y jugadoras que derriben las puertas del baloncesto nacional. Y en ese camino ya destaca un nombre: Guillem Ferrando.

Guillem Ferrando, natural de Benifairó, es uno de los nombres que suenan con más fuerza en las categorías inferiores de Valencia Basket. De hecho, este base de la generación del 2002 y de 1.86 m de altura combina su participación en el equipo Junior de Valencia Basket con minutos en el equipo EBA.

Ferrando fue clave en el camino hacia la final del Adidas Next Generation. Superó la decena de puntos promediando un total de 10.7 puntos por partido para unas estadísticas completadas con 3 rebotes y 3.3 asistencias por partido. Además, sus 16 puntos ante el equipo de Praga fueron claves para sumar el segundo triunfo.

Pero el nombre de Guillem Ferrando no solo suena en las categorías inferiores del baloncesto valenciano. Esta promesa del deporte de la canasta es un asiduo con las selecciones inferiores de España en las que ya sabe lo que es colgarse una medalla.

Fue precisamente el verano pasado cuando Ferrando disputó el Campeonato de Europa de Baloncesto Sub-16 llegando hasta la final donde España no pudo superar a Croacia (71-70). Esa medalla de plata fue el inicio de una temporada que está siendo inolvidable. Sin ir más lejos, Ferrando fue recibido por su amigos y familiares al regresas del campeonato europeo.

A caballo entre el Junior y el EBA

El talento de Ferrando, caracterizado por su gran lectura de juego a la hora de tomar decisiones y entender lo que ocurre dentro de la pista junto con su manejo de balón, le ha hecho ser uno de los jugadores con relevancia dentro del equipo EBA de Valencia Basket.

Disfrutando del liderazgo del equipo Junior, Ferrando combina ambos equipos siendo importante en los dos. De hecho, sus estadísticas en la liga EBA hablan por sí solas: 8.6 puntos, 3.1 asistencias y 2.4 rebotes en 22:28 minutos por partido para un total de 9.1 de valoración cada fin de semana.

Ferrando fue, también, protagonista en todos los análisis previos de la Minicopa Endesa del pasado año 2015 donde las páginas web dedicadas al mundo del baloncesto a nivel nacional e internacional situaban los focos en esta promesa del mundo de la canasta.

Con 17 años recién cumplidos, el físico de Ferrando todavía tiene que terminar de formarse siendo ya un base alto gracias a su 1.86 m de estatura. Pero lo que está claro es que su nombre está situado en la cabeza de muchos entrenadores de baloncesto base que, a la pregunta sobre quién debemos fijarnos solo responden lo siguiente: Guillem Ferrando.

Fotografías: Federación Española de Baloncesto.

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