Que el mundo del deporte está parado ya no es noticia. Prácticamente el cien por cien de las competiciones deportivas mundiales han echado el freno a causa del coronavirus Covid-19. Pero en este proceso de parón están existiendo diferencias en comunicar las decisiones que se están tomando. Uno de estos ejemplos lo encontramos en el mundo del baloncesto español si comparamos a la ACB con la LEB Oro.

Las ligas son ligas gestionadas por órganos diferentes, pero se unen a través de un sistema de ascensos y descensos. Hoy, los equipos de ACB saben que hasta el 24 de abril no hay actividad después de la suspensión temporal. En cambio, los equipos de LEB Oro conocen de manera oficial que la competición se aplaza hasta el 11 y 12 abril por el estado de alarma. La Federación Española de Baloncesto (FEB), órgano que gestiona esta liga, va dando pasos pequeños para ganar tiempo.

Pero la situación de los equipos de LEB es muy diferente a los de ACB en términos económicos. Hoy, la incertidumbre es más dura en los equipos de la segunda división del baloncesto español y ahí, la Comunitat Valenciana cuenta con dos representantes como son el TAU Castelló y el HLA Alicante. En YoSoyNoticia.es hemos querido conocer cuál es la opinión y la situación actual de ambas entidades. Lo hacemos con Luis García y Toni Gallego, presidentes de TAU Castelló y HLA Alicante respectivamente.

Creo que no vamos a poder jugar y lo peor es que cualquier decisión va a ser injusta

Muchas son las preguntas que todo equipo se puede hacer en relación a la reanudación de las competiciones, las fechas, el sistema de competición, los ascensos, los descensos… Por eso, el presidente del TAU Castelló muestra cierto escepticismo a la hora de plantear volver a jugar. La opinión de Luis García no se basa en sentimientos ni en deseos, sino en una idea más centrada en la complicada tarea de poner en marcha un sistema tan grande como el de una liga de baloncesto.

Una pequeña pretemporada, jugadores que deberían volver de sus países, el tono físico… Muchos condicionantes para Luis García: «Ya hay seis jornadas aplazadas de las diez que quedan por jugar todavía. Si se quisiera reanudar, habría que dejar un plazo mínimo para que los jugadores que están fuera pudieran llegar, para recomponer el equipo, para que los jugadores recuperen el tono físico… Es complicado que en 24 horas se puedan meter en la pista«.

Y luego, la gravedad que puede suponer que alguien del club sufra de este coronavirus Covid-19 una vez se haya reanudado todo, algo que volvería a frenar todo: «Imagina que se reanuda la competición y en los primeros días, alguien de un club sufre de coronavirus, tendríamos que parar otra vez. Creo que no vamos a poder volver a jugar. Los clubes estamos siguiendo lo que marcan las autoridades sanitarias, pero difícilmente se va a poder reanudar y eso genera un gran problema. Alguien tendrá que tomar la decisión de qué hacer con esta temporada».

La toma de decisiones es algo fundamental en estos tiempos y acertar es casi imposible en cualquier situación. Todos los equipos pueden levantar el dedo para rechazar una posible suspensión por los derechos que ellos consideren suyos. Por eso, la búsqueda de un consenso es algo que parece muy lejano: «Hay clubes que ya están en playoffs, otros que se estaban salvando, hay grandes proyectos… Todos tenemos derecho a decir cualquier cosa en relación a este consenso. Las decisiones van a ser drásticas y cualquiera de ellas va a ser injusta».

La importancia del Consejo Superior de Deportes

Ponerse en la piel de quien toma este tipo de decisiones genera hasta susto. La responsabilidad es tan grande que la FEB podría verse en una tesitura más que complicada y llenar sus despachos de denuncias ante lo que cualquier club podría considerar injusto. Aquí es donde entra en juego el Consejo Superior de Deportes (CSD), quien podría asumir esa responsabilidad y salvaguardar la espalda de la FEB.

Y por supuesto, teniendo en cuenta que la ACB no va a comunicar nada nuevo hasta finales de abril. ¿Habrá ascensos y descensos? Por eso, Luis García explica el modus operandi de la FEB: «La FEB no toma decisiones y va a aplazando porque vamos a remolque de la ACB y hasta finales de abril no va a tomar ninguna decisión. Imagina que la ACB anula la temporada y no hay ascensos ni descensos. ¿Qué hace después la LEB Oro? ¿Ascender sin descensos en ACB? Es muy complicado. Y nosotros estamos a la expectativa de esa decisión».

Y, como no, la situación económica de los clubes y de los profesionales que forman parte de ellos. Contratos temporales, proyectos con presupuestos que penden de un hilo, patrocinadores que frenan su actividad…: «Mantener los aplazamientos nos ayuda a los clubes a ganar tiempo. Nosotros ya hemos hecho un ERTE. Hay clubes que no van a poder permitirse volver después de estos aplazamientos si se decide reanudar la liga. Prorrogar la liga es prorrogar nóminas, contratos de empleados… Es mucho dinero que muchos clubes no lo tienen en su presupuesto».

Queremos que se defina todo antes de que finalice el estado de alarma

Del norte de la Comunitat Valenciana, al sur. Allí, el HLA Alicante estaba siendo una de las grandísimas noticias del deporte valenciano. Con nueve victorias consecutivas, los chicos de Pedro Rivero se habían consolidado en el cuarto puesto con un balance de 16 victorias por 8 derrotas y la ciudad ya soñaba con los playoffs y la lucha por regresar a la ACB. Para muestra, las 4.000 personas que cada quince días llenaban el pabellón alicantino.

Hoy, su presidente Toni Gallego, ofrece una charla más centrada en la esperanza de reanudar la competición aunque con un mensaje claro a los entes organizadores sobre la necesidad de conocer decisiones concretas antes de que el estado de alarma finalice. ¿Los motivos? La necesidad de una mini pretemporada para que los profesionales encuentren el mejor punto físico tras este confinamiento.

Pero es aquí donde entra en juego la incertidumbre que tanto pesa: «La FEB quiere anunciar cosas cuando tenga todo claro y atado y, mientras tanto, tiene que ganar tiempo. Parece bastante claro que nadie va a poder jugar ni en abril ni en mayo y que se podría jugar en verano. Pero la FEB quiere cubrirse bien porque esto afecta a sus ligas y también a la ACB por el sistema de ascensos y descensos. Hay un componente empresarial que hay que cubrir de alguna forma«.

Ese componente empresarial puede suponer la consolidación o un mayor sufrimiento para los equipos. Un ascenso, por ejemplo, conlleva codearse con los mejores equipos españoles y, sobre todo, los derechos de televisión. Afortunadamente, la FEB ha tranquilizado a los clubes de la LEB Oro, quienes mostraron al completo su inquietud en un artículo publicado en Pobla FM.

Y lo ha hecho a través de Elisa Aguilar, directora de las ligas de la Federación: «Nos han contado en lo que están trabajando y cómo están viviendo el día a día. Quieren apurar las opciones de jugar la liga o bien completa o bien hacer frente a las posibilidades de un segundo ascenso, el que se consigue después de los playoffs porque el campeón de la liga regular sube directamente».

El deseo de acabar la temporada es compartido por muchos. Pero es aquí donde entra la necesidad de conocer las decisiones antes de que el estado de alarma finalice: «No sabemos cuándo se va a acabar este confinamiento y todos pensamos que abril al completo va a ser igual. Lo que hemos pedido es que, antes de que acabe el estado de alarma, se defina de alguna forma cuándo se jugaría y en qué fecha habría que empezar a entrenar. Necesitamos como mínimo un par de semanas para poder trabajar y encontrar la forma física perfecta».

¿Existe la posibilidad de desvirtuar la competición?

El estado de alarma ha hecho que muchos jugadores hayan puesto rumbo a sus ciudades natales. Eso le ha pasado al HLA Alicante, cuyos tres norteamericanos han puesto rumbo a Estados Unidos con el premiso del club. Esta situación también genera dudas ya que el cierre de fronteras podría dejar a los equipos sin muchos de sus jugadores clave en la hipotética reanudación de la temporada.

Aún así, Gallego prefiere pensar en posibilidades para paliar este handicap: «Se bajaran posibilidades de que jugadores que han marchado a Estados Unidos no puedan volver por el cierre de fronteras. Aquí ya entran diferentes hipótesis, como reforzar con los filiales o abrir una ventana de fichajes ya que la liga que se jugaría sería LEB Oro y la Plata y la EBA podrían quedar en un segundo plano».

Y es que HLA Alicante ha buscado siempre respuestas a todas las preguntas generadas desde el inicio de esta pandemia mundial. Gracias a su cuerpo médico y a la comunicación con el Colegio de Médicos de Alicante, la entidad pudo adelantarse al resto y tomar decisiones para que sus jugadores tuvieran un margen de maniobra a la hora de decidir dónde y cómo pasar este confinamiento.

Aún así, el presidente de la entidad no puede evitar la tristeza que genera el parón en la LEB Oro cuando estaban en su mejor momento y también por el daño económico que supone frenar toda la maquinaria: «El golpe es duro porque, por ejemplo, estaban viniendo ya 4.000 personas al pabellón y estamos teniendo un parón muy grande. Lo primero es la salud, pero económicamente vamos a tener problemas todos para continuar con el crecimiento que teníamos».

Así es como están viviendo tanto el TAU Castelló como el HLA Alicante las semanas de dudas, de entrenamientos en casa y de trabajar desde la distancia para intentar mantener una estructura que lleva tanto tiempo consolidándose. Aunque el deporte pase a un segundo plano, la incertidumbre gana a la razón en muchas ocasiones. Lo único que queda es esperar, confiar, quedarse en casa y aplaudir a partir de las 20 horas. Como todos.

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