Un deporte que se aleja de clichés y tópicos negativos, que cada vez llega a más casas a través del canal en streaming de LaLigaSports y que sobre todo permite a los grandes jugadores ganar importantes cantidades de dinero, pudiendo vivir de una práctica exigente en lo físico y en lo mental.

Hablamos con Fernando Requena, presidente del Comité Organizador del Mundial y con Antonio Ortiz, presidente de la Real Federación Española de Billar, sobre la realidad de un deporte que conoce sus limitaciones, pero que al mismo tiempo se empeña en buscar nuevas vías de llegar a la sociedad y especialmente a los jóvenes.

Una actividad que aquí pasa desapercibida para el gran público, pero que en lugares como Corea del Sur es seguida por millones de espectadores.

Valencia es capital mundial del billar

“Somos un país fuerte en cuanto a calidad”

Fernando Requena no es hombre de morderse la lengua. Conoce de lo que habla como vicepresidente de la UMB (Unión Mundial de Billar, la ‘FIFA’ de este deporte) y ex presidente de la Federación Española. Elogia al Ateneo Mercantil, su club, y a València por albergar dos mundiales que deben ayudar a la expansión de un deporte que cuenta con grandes referentes nacionales, y que sobre todo lucha por ofrecer una imagen más fresca y moderna con la que calar entre las nuevas generaciones. Ese es el verdadero caballo de batalla.

“España no es un país fuerte en cuanto a número de practicantes, pero sí en cuanto a calidad”, asegura Fernando, que cita lugares como México, Colombia, Italia, Holanda o Turquía como importantes centros de práctica de su deporte. Y especialmente Vietnam y Corea del Sur, donde lo practican 10 millones de personas y en el que figuras como el catalán Daniel Sánchez, uno de los mejores de la historia en activo y 4 veces campeón del mundo, son paradas por la calle para firmar autógrafos y hacerse fotos.

Una locura si lo comparamos con el anonimato más absoluto por el que estos referentes pasan en España.

Los dos mundiales de Valencia, el femenino y el Junior, los van a retransmitir en directo para el país asiático, y hay PPV (pago por visión) además de muchas otras formas de promocionar los eventos en aquellos lugares donde arrastran a millones de seguidores. La repercusión mediática va a ser mundial, y la oportunidad que se presenta para crecer también en Valencia y España es algo que no quieren desaprovechar los implicados en lograr que todo esto haya sido posible.

“Estamos haciendo promoción del billar, con una exhibición que tenemos preparada para la semana que viene en la Plaza del Ayuntamiento de València. Además también ofrecemos enseñanza gratuita de nuestro deporte para los jóvenes que quieran acercarse aquí al Ateneo Mercantil, y la Escuela de Billar de la Comunitat Valenciana está mostrándose muy activa e implicada en todo lo que estamos haciendo para llegar a la gente”.

Vamos a intentar aprovechar estos mundiales para promocionar todo lo que podamos el billar en València”, añade.

«Si no existieran las redes sociales ya habríamos desaparecido»

Fernando tuerce un poco el gesto cuando le mencionamos el tema del relevo generacional. ¿Cómo encuentra nuevos jugadores y jugadoras este deporte, que por suerte ya no es una actividad que aún se asocie con la golfería y la mala vida?

Una de las vías es a través de las redes sociales, de una herramienta de internet que, y así lo reconoce nuestro protagonista, ha jugado un papel clave en la supervivencia del billar. “Tenemos una actividad en redes sociales enorme, si no existiera eso ya habríamos desaparecido. Ahí estamos trabajando todo lo que podemos, siendo amateurs como somos y hasta donde podemos llegar”.

Saben que solo a través de la repercusión mediática, de colocar en el escaparate del gran público a los campeones y campeonas que atesora el billar español, podrán llegar a calar en las nuevas generaciones. “La base del éxito para cualquier deporte es que la gente pueda conocer a los referentes, que quieran imitarles y seguir sus pasos”.

Por eso están surgiendo iniciativas en distintos lugares de la Comunitat Valenciana, especialmente en la zona de La Safor, para acercar el deporte del taco y las bolas a los colegios. Cuesta más sacar cosas así adelante en grandes urbes como València, pero la ilusión y la ambición son máximas y por ganas y esfuerzo, como demuestra la voluntad de traer estos dos mundiales, no va a quedar.

La media de edad no la tenemos bien y estamos luchando para solucionarlo. Las puertas a las futuras generaciones las va a abrir el campeón que se conozca y salga en los medios, y que se sepa que hay deportistas de billar que ganan dinero y pueden vivir de esto”, señala Fernando, que antes de despedirse quiere poner en valor todo lo que rodea a su deporte.

Y es que el billar fue pionero en España cuando en 1984, mucho antes de la Ley antitabaco, ya prohibió fumar en los clubes donde lo practican a diario sus jugadores. Lugares acondicionados para ello y de ambiente sano y respetuoso, nada de tugurios frecuentados por mala gente. Entrenar y jugar al billar no puede hacerse en cualquier sitio, de ahí que precisamente eso también sea otro de los frenos a su crecimiento.

Actualmente cuenta con 250 clubes federados en España, y el reto es lograr muchos más en el futuro y que cada vez tengan a jugadores y jugadoras más jóvenes. Ese es el verdadero gran desafío.

“El billar es una gran ayuda para la vida”

Antonio Ortiz fue presidente durante muchos de la Federación de la Comunitat Valenciana, preside el Club Billar Paiporta donde su hijo brilló durante una época, y ahora lucha como el que más pero desde el sillón presidencial de la española. Por eso y por muchas más cosas traer dos mundiales a su tierra es algo único y muy importante.

Una Comunitat Valenciana de la que últimamente procede la gran mayoría del talento que triunfa a nivel nacional e internacional. Nombres como los de Anguita, Palazón, Zapata o David Martínez le han dado fama y prestigio al billar valenciano, “la envidia del billar mundial” como asegura Antonio.

Iván Mayor, de Castalla, va a representar al billar autonómico y español en la cita mundialista junior que comienza la próxima semana en la capital del Turia, otro hito más para un deporte que agradece la labor de un socio fundamental en la expansión que está protagonizando en los últimos tiempos.

“Es muy importante la retransmisión del billar, y por eso creo que estamos haciendo una gran labor con el canal gratuito y en propiedad que tenemos de LaLigaSports, donde llevamos ya varios años retransmitiendo las partidas por streaming. Es algo que llega a todo el mundo en sus casas, y hace 15-20 años era impensable y además nadie podía ver a los chicos y chicas jugar”, resalta el presidente de la española.

“La repercusión de hoy es asombrosa”, añade Antonio Ortiz, insistiendo en lo fundamental que es la difusión de los referentes actuales, para que puedan inspirar a otros jóvenes que deseen tomarles el relevo. “Además hoy en día, si juegas bien, ya puedes vivir del billar. Antes no era posible”.

Pone en valor el trabajo diario que realizan todos los clubes, también culpables de mantener vivo este deporte, y habla de “repercusión salvaje” para la Comunitat Valenciana. “Da mucho prestigio que estos dos mundiales, que se van a retransmitir en directo para países como Corea del Sur, se organicen aquí”.

Al margen de lo económico, otro de los aspectos por los que elogiar al billar es por lo que puede aportar al desarrollo personal de sus practicantes jóvenes. Gente que crece envuelta en aspectos como el sacrificio, el orden o la concentración que se requiere para mejorar en este deporte. Conceptos que poner en valor de cara a las familias y en contraste con tópicos negativos que, por suerte, ya parecen haber quedado como meros prejuicios sin mucho fundamento en los tiempos que corren.

“El mensaje que había siempre en torno al billar era el de humo, golfería y trapicheo, y las madres recelaban de este deporte. Pero por eso mismo es tan importante lo que veis aquí, el montaje de un evento y las retransmisiones para que vean que es un deporte sano, limpio y con unos controles antidoping acojonantes, que no los tiene casi ningún otro”.

Tras el salto con pértiga, el golf y el tenis, el billar está considerado como el cuarto deporte más difícil de practicar. Una actividad con millones de jugadas y en la que cada bola tiene un golpeo, efecto o velocidad que poder aplicar.

El que está metido en el billar y se lo toma en serio le vale para llevar su vida adelante como persona, pareja, jefe… El billar le da una educación y valores con los que sabe que todo en este mundo requiere sacrificio, y es muy complicado de conseguir”, concluye.