El Club Hapkido Valencia, indiscutible campeón en valores: «Queremos crear personas, no personajes» | Yo soy noticia


Uno de los deportes que ha conquistado el corazón de los españoles y españolas durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 fue el kárate. El oro de Sandra Sánchez y la plata de Damián Quintero en la modalidad de kata hizo que España conociera más si cabe el talento deportivo que puede salir de un gimnasio en el que se trabajen las artes marciales.

Pero, como suele ser habitual, ese talento no solo se queda en lo puramente deportivo. Si algo trasmiten las artes marciales son valores. La disciplina, el respeto, la humildad o el compañerismo son solo algunos de los valores que se mantienen hasta el fin de los días. Y uno de los mejores clubes que los transmiten es el Club Hapkido Valencia.

Su maestro y responsable es Joaquín Ángel Valera, maestro de muchas personas que han apostado por el hapkido para disfrutar del deporte y de todos esos valores de las artes marciales. Hoy, Joaquín Ángel Valera repasa en YoSoyNoticia.es el nacimiento de su club, cómo se trabaja y, sobre todo, algunas de las muchas acciones sociales que realizan desde su equipo.

De apasionados por el deporte a una familia fortalecida

La vida de Joaquín Ángel Valera, al menos la deportiva, ha estado ligada siempre a las artes marciales. De hecho, para conocer los diferentes motivos del nacimiento del Club Hapkido Valencia, tenemos que viajar atrás en el tiempo. Más o menos, unos 40 años. Justo cuando él comenzó su particular relación con las artes marciales.

En este caso, la del judo: «Yo recibí unos valores de José Palanca Cervera, el que fuera mi maestro. Cuando se jubiló, todos los que estábamos con él habíamos pasado a ser parte de una gran familia. Todo se había convertido en un grupo de amigos muy fortalecido».

Tan fuerte era esa unión que sin ella, Valera dejó las artes marciales aparcadas. Afortunadamente, un amigo le reenganchó: «Me dijo que podía entrenar con él y probar el hapkido. Me picó el gusanillo y acabé en Murcia con mi actual maestro. Ya llevo 12 años con él y es un fiel reflejo de mi primer maestro con la diferencia de que el actual es coreano. Pero sigue llevando los mismos valores por bandera».

Y de la unión, del concepto de familia y del trabajo surgió el Club Hapkido Valencia en 2008: «Al poco tiempo de entrenar con él ya vimos el cambio que encontraban los alumnos. Decidimos ir más allá y montamos el club junto con mi mujer. Al principio éramos 7 entrenando, pero sabíamos que con trabajo y con valores iba a crecer«.

Lo importante es disfrutar del camino recorrido

Desde su nacimiento, el Club Hapkido Valencia fue creciendo a pasos agigantados. Gente de todas las edades que han mejorado sus prestaciones deportivas y que han llegado a obtener resultados importantes en Nacionales, Europeos y Mundiales. Pero en este club, el fin único nada tiene que ver con las medallas.

Así lo explica Joaquín Ángel Valera: «Nosotros no le damos tanta importancia a conseguir medallas, pero como se hace un buen trabajo, los resultados llegan. Yo llegué a ser bronce en un Campeonato del Mundo, hay seis campeones del mundo en la escuela… Pero lo que buscamos no es que les importe solo el resultado sino el camino recorrido para llegar hasta ahí».

El objetivo no es otro que evitar los egos y seguir disfrutando de la pureza de las artes marciales: «Todos nos sentimos orgullosos de cada logro. Al final, los clubes deportivos necesitan resultados. Pero queremos que, cuando se gane algo, se siga disfrutando por el hecho de pensar en ganar otra. Si consigues eso, el deportista está obligado a trabajar otra vez desde cero. El fin de nuestra escuela es crear personas y no personajes».

Un club que se expande por su función social

De empezar con solo 7 personas entrenando a ser un club de 110 y que se divide en dos sedes: Massamagrell y Almenara. Sin hacer ruido ni compartiendo demasiada información en Redes Sociales. Simplemente con el trabajo bien hecho y unos valores férreos, el Club Hapkido Valencia goza de una salud de hierro.

Y gracias a esto último, el equipo no ha dudado en lanzarse a colaborar con el resto de la sociedad: «Trabajamos con la Fundación Cepaim, que ayuda a la mujer víctima de violencia de género; con la Asociación ANPEHI, que trabaja con personas con diversidad funcional y psicológica; también hemos estado en Montenegro colaborando con el programa ‘Stop Suicide’…».

Un abanico variado de ayuda y de apoyo a diferentes entidades sociales fruto de los valores que Joaquín Ángel Valera trasmite a través del hapkido: «Todas las artes marciales en general transmiten valores como la disciplina, la empatía, el respeto, el coraje, la humildad, el compañerismo…».

Fotografías cedidas por Joaquín Ángel Valera.

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