Creo que el fútbol debe seguir desarrollándose y que el papel del Pedagogo en los organigramas de los clubes deportivos es fundamental para ese desarrollo. Los conceptos y contenidos tácticos, técnicos, físicos y psicológicos se pueden demostrar a través de la instrucción para que los deportistas los internalicen y comprendan exactamente en qué están trabajando con su cuerpo técnico.

Por eso esta profesión es necesaria en el campo de fútbol porque promueve el aprendizaje continuo, la formación adecuada en todos los ámbitos y evita que los futbolistas piensen que ya lo saben todo.

Los deportistas pueden formarse en cualquier ámbito que se requiera, incluso para la etapa post profesional, gracias a que la pedagogía puede complementarse con todas las humanidades y ciencias sociales.

El último elemento que he mencionado es, en mi opinión, crucial para garantizar que el impacto sea positivo y no negativo porque, con la preparación adecuada, se podría anticipar un futuro optimista fuera del campo.

En conclusión, el rol del Pedagogo ayudaría de manera preventiva a los deportistas enseñándoles ideas, referentes y técnicas que los ayudarán cuando se presenten circunstancias en su carrera, para que estén preparados para responder y sentirse seguros con su desempeño.

Para ello, se destaca el papel del experto en la formación, pues el desarrollo de una serie de contenidos específicos utilizando una determinada metodología beneficiaría el proceso de enseñanza-aprendizaje del futbolista antes de convertirse en profesional, mientras lo es y al finalizar su carrera deportiva.

Texto de José Luis López, pedagogo y técnico de fútbol (nivel III) / Presidente Proyecto Unión Deporte e Inclusión