Para paliar los efectos económicos de un parón que nadie se aventura a pronosticar cuánto durará exactamente, algunas escuelas de la Comunitat Valenciana ya han puesto en marcha mecanismos como el de los ERTES (Expedientes de Regulación Temporal de Empleos) para que la Administración se haga cargo del 70% del salario de sus trabajadores fijos y contratados, ya sean de gestión o en la vertiente deportiva.

Todos los equipos se han visto forzados a bajar la persiana y dejar en suspensión muchos de los ingresos mensuales tras los primeros 15 días del estado de alarma, como en casi todos los sectores económicos y profesionales de una sociedad española cada vez más asfixiada por las medidas de contención que impone el Gobierno español.

¿Pero es suficiente este gesto de vaciar los campos de juego y apagar las luces como recurso para la supervivencia a corto plazo del popular fútbol base? Veamos…

La buena gestión como salvavidas al que aferrarse

Cuando la semana pasada Luis Rubiales y su RFEF anunciaban una línea de crédito, para los clubes masculinos y femeninos de ámbito profesional y semiprofesional en España con licencias y contrato laboral para sus técnicos y jugadores/as, algunos como en el CF Malvarrosa se tiraban de los pelos. No entendían por qué al fútbol base casi nunca llega un capital que ahora estaría ante la ocasión perfecta, más bienvenido que nunca y con el que ir capeando el duro temporal del parón deportivo de estas fechas.

¿Y qué hacemos con el fútbol base?

Pero mientras algunos no veían razonables ni justificados estos lamentos «porque casi el 100% de las Escuelas son un negocio, no una casa de la caridad», asegura a este medio una fuente federativa, la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana sí que les garantizaba la totalidad de las subvenciones como en las ayudas por desplazamiento que estaban comprometidas este curso a todos los equipos, así que no todo es negativo para el fútbol formativo valenciano.

Eso sí, ¿con esto alcanza para sobrevivir si esta crisis sanitaria se prolonga abril y mayo por completo, y muchos padres ya no pueden luego abonar las cuotas y permitir que sus hijos disfruten de esta pasión deportiva?

Los más pesimistas creen que pasará mucha factura, mientras otros también confían en que la buena gestión previa de muchas de estas entidades, junto a la asunción ahora de las medidas oportunas como están haciendo empresas de todo el país, les ayudará a pasar este mal trago y volver luego a la normalidad poco a poco, sin saber todavía cómo ni cuándo podrá regresar la cotidianidad a los terrenos de juego esta temporada como así desean todos los actores implicados.

Casi todos asumen que incluso haciendo las cosas bien se va a salir tocado de este drama, así que imaginemos lo que puede pasar con gente que regenta Escuelas y vive exclusivamente de las cuotas. Si éstas ya no entran, y la gestión no ha sido buena, sufre la entidad y sufren los entrenadores que todavía estaban cobrando en negro y ahora no pueden ni beneficiarse de un ERTE.

Las 3 prioridades para el fútbol valenciano

“Los padres están inquietos”

En el caso del CD Serranos se han acogido al derecho de imponer un ERTE a sus trabajadores y además mantienen la firme idea de ayudarles para que el 30% de su salario, ese que no paga la Administración, no se pierda por el camino.

Su presidente, Paco de las Marinas, asegura que para este caso poseen un remanente económico con el que ir tirando un tiempo, pero nada demasiado boyante porque si bien en marzo se pasaron las cuotas con normalidad a los padres, abril va a ser el primer mes de cero ingresos para las Escuelas de barrio y municipios de toda la Comunitat.

Las mismas que ahora deben mostrarse tal y como son según la gestión responsable, acorde a la legalidad en lo relativo a contratos y Seguridad Social, que entidades sin ánimo de lucro como ellas deben haber llevado hasta que estalló la crisis del COVID-19. Un problema que les está salpicando como a los comercios de la zona que ponen algo de dinero en estas Escuelas, y donde no siempre habrá un final feliz por mucho que se apele a la generosidad externa de autoridades políticas y deportivas.

Las consecuencias del coronavirus pueden empezar a notarse en el mes de abril. Los padres están inquietos, aunque ahora les hemos congelado las cuotas a la espera de ver cómo evoluciona esto”, asegura Paco, que eso sí, nos desvela que a pesar de haber bajado la persiana y detenido el balón, cada mes su CD Serranos genera de partida unos gastos en torno a los 4.000 euros fijos.

“Es que depende de si los gastos de instalación y personal de la misma corren a cargo del ayuntamiento de turno, o si estás al frente de la gestión como es nuestro caso. Ahí se nos va dinero de luz, agua o gas, que aunque no abras la puerta hay una pequeña cantidad ya contratada que abonar mensualmente, y a eso súmale mejoras que hemos hecho nosotros en la instalación y que por contrato están puestas como gastos nuestros a los que debemos hacer frente”, apunta.

Esto, más el complemento económico a los trabajadores que tenían dados de alta en la Seguridad Social porque el CD Serranos quiere que sigan percibiendo el 100% de lo que tenían firmado, dispara el capital necesario cada mes para no empezar con pérdidas. Por eso dicen que pueden aguantar uno o dos meses, pero ¿qué pasará después?

Hemos dejado de tener ingresos por alquilar los campos fuera del horario de la Escuela, por las cuotas de los padres o también del bar que aquí tenemos. Ingresos que son para financiar los gastos de mantenimiento de la instalación y que ahora, como muchas otras Escuelas, ya no nos entran”.

“Iremos tomando medidas con las cuotas que nos quedan por ingresar de aquí a final de temporada, ver qué porcentaje le vamos a reducir a los padres si pasa abril y no volvemos a la normalidad. Si se prolonga este parón más de lo deseado, tendríamos que hablar con padres y socios para que paguen parte de las cuotas aunque no haya fútbol. Habrá que apelar a que cada uno aporte su granito de arena, porque todos tenemos que ceder y perder algo”, añaden.

“Luego va a ser muy difícil volver a empezar”

Es la reflexión de José Vicente Hurtado, Director Deportivo del Alboraya UD. Pero no solo la quiere aplicar al fútbol, sino a todos los órdenes económicos y sociales que viven tiempos de mucho miedo e incertidumbre por el coronavirus COVID-19.

Su club fue de los primeros en anunciar inmediatamente se suspendieron entrenes y partidos que en abril ya no iban a cobrarle las cuotas a los papás y mamás. Una merma económica que se deja sentir en las arcas de una entidad que también ha acudido al recurso del ERTE para sus trabajadores y entrenadores, y que desarrolla su actividad (con un pago anual a modo de alquiler que ya contabiliza en su balance) en la instalación municipal que gestiona el ayuntamiento de Alboraya.

Pero además hay que apuntar que también tiene ya pagada la cantidad anual mediante la que dispone de espacio en el campo de Albalat dels Sorells (una cantidad que alivian con las cuotas que pagan las familias, en su caso todavía con alguna pendiente por ingresar de aquí a final de temporada), donde algunos de sus equipos que no caben en Alboraya pueden jugar.

Lo ya mencionado, junto a los recibos de luz, agua y demás servicios contratados también elevan la cifra, como le ocurre al CD Serranos, a la friolera de 4.000 y 5.000 euros que hay que afrontar cada mes aunque las puertas estén cerradas y no se paguen arbitrajes, así como otras obligaciones que eran normales en el contexto precoronavirus.

Para uno o dos meses sin actividad hay fondos con los que ir tirando, pero más allá de eso (fuentes de muchas Escuelas empiezan a ver casi imposible que se juegue más a fútbol esta temporada, o al menos antes del mes de junio) habrá que buscar alternativas consensuadas con las familias para que éstas adelanten cuotas del curso que viene, por ejemplo. Soluciones con las que aliviar las tesorerías de Escuelas que en medio del COVID-19 solo gastan, y no ingresan. Igual que le ocurre a multitud de otros negocios afectados por esta crisis sin precedentes.

“Creemos que cuando se reinicie el tema deportivo ya tendremos tiempo de ponernos al día», asegura Hurtado, dolido porque esta situación ha descolocado, vital y futbolísticamente hablando, a un Alboraya UD que estaba realizando una gran temporada con casi todos sus equipos del fútbol 11 y fútbol 8.

Es una situación sin precedentes, hay que hablarlo y dejar las cosas claras a todo el mundo. Nos toca ceder un poco a todos, y hacer un esfuerzo para salir adelante”, concluyen ambas entidades.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies