El origen del fútbol femenino en Aldaia | Yo soy noticia
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En 2008 en Aldaia hubo un paso importante para el fútbol: se aprobó la unión de tres clubes que estaban separados. Eran el Esportiu, la Unión Deportiva y el Club de Fútbol.

En ese instante se unieron lazos entre el Esportiu junto al U.D Aldaia excepto el amateur masculino, un convenio con plazas de equipos que desprendía mucho nivel, y por ello se acudió a la federación con la representación del concejal de deportes y el ex presidente del Valencia C.F, Jaume Ortí.

Por su parte las chicas formaban un equipo independiente y surgido de forma unilateral con su propia presidencia, bajo el nombre de Aldaia Club de Fútbol Femenino, formalizado en los años 90.

Acuerdo con el ayuntamiento

En aquel momento había tres escuelas: el Esportiu dirigido por Benjamin, el Unión Deportiva dirigido por Pepe y el Club de Fútbol en manos de Remigio. Después de múltiples reuniones se llegó a un acuerdo para crear una única escuela, como es en la actualidad el Avant Aldaia.

«El equipo con más categoría era el U.D Aldaia, entonces en aquel momento Jaume Ortí y yo fuimos a la federación para no perder las categorías», rememora el concejal de deportes del consistorio aldayero, José Francisco Martínez Luna.

«Fusionadas las tres escuelas creamos una directiva con componentes de los tres equipos”, añade.

Desaparición del Club de Fútbol Aldaia

“Nosotros perdemos las elecciones y entra a gobernar el PP, que decide no renovar el convenio y que haya más escuelas. De ahí volvieron a salir Unión Deportiva y Avant Aldaia, pero no volvió a salir el club de fútbol porque falleció Remigio”, indica el concejal de deportes sobre los acontecimientos que se sucedieron.

Pepe Villegas dio el primer paso para el fútbol femenino

El actual presidente del UD Aldaia, Pepe Villegas Romero, jugó un papel importante en aquel humilde y original proyecto de la temporada 1993-1994, el mismo que luego daría forma al actual equipo de las chicas que compite en Segunda División nacional.

Mi hija Raquel fue una de las primeras cuando se formalizó el equipo femenino».

Aquel equipo de chicas quedó huérfano en 2007, ya que la directiva de entonces abandonó el proyecto. El actual presidente envió a las chicas al Avant Aldaia y probaron suerte para poder continuar jugando como equipo, pero obtuvieron una respuesta negativa. Ante tal portazo recurrieron a Pepe Villegas para poder rescatarlas, y se llevaron una enorme alegría tras ser aceptadas.

Aparición de Ximo Villegas

Entonces apareció la figura de Ximo Villegas Ortiz, el hijo de Pepe (que sigue siendo el presidente), para poder llevar el equipo de chicas. “En aquel momento no tuve problemas porque tenía ganas de entrenar, y salió todo mejor de lo esperado. Aunque mi idea era estar de forma momentánea”, recuerda.

El primer año estuvieron en Segunda Regional Femenina y lograron ascender a Primera Regional. Todo iba sobre ruedas y la dinámica acompañaba.

Venían sin mucha disciplina y nos centramos en ello, así que al final se acabó formando un buen grupo».

Un bloque que fue creciendo de manera progresiva, ya que las primeras siete jugadoras llevaron a más compañeras, y sin hacer mucho ruido fueron cogiendo fama en el pueblo. Aquella falta de disciplina pudo corregirse poco a poco, y con el paso de los meses se convirtieron en un grupo más compacto.

Primeros pasos del equipo

La diferencia de edad y la exigencia física era algo que estuvo presente en los principios. A raíz de ello se empezó a perfeccionar el trabajo, teniendo en cuenta que en aquella época el nivel del fútbol femenino no era tan exigente como lo es ahora.

Ante esta situación el club estuvo varios años con tan solo dos equipos de chicas, un número que poco a poco y ante la demanda del entorno, llegando cada vez más chicas con ganas de jugar, fue aumentando.

Mientras tanto Ximo, con la ayuda de Óscar, su colaborador, intentaban apañárselas como podían. Un contexto algo distinto si lo comparamos con el fútbol femenino de la actualidad.

Pero el grupo era reducido en 2008, y para jugar se necesitaba más fichas. La fortuna en aquel momento fue que cada una conocía a personas interesadas en participar en el proyecto, y sobre todo divertirse jugando a fútbol. Lo más sorprendente es que había gente que en su vida nunca había practicado este deporte.

Así lo afirma una de las primeras jugadoras del club, Vanesa: “Por Aldaia ha pasado mucha gente, y era gente que apenas había jugado a fútbol. Ese es el mérito que tiene, que con humildad y sacrificio hemos llegado a ser lo que es en la actualidad el U.D Aldaia Femenino”.

Las siete jugadoras que conformaban el pequeño grupo, y entre ellas Vanesa, fueron muy importantes para dar el primer paso y consolidar el equipo de jugadoras. Finalmente se juntaron un total de 23, teniendo que hacer un descarte por partido.

Sin un plan establecido en los inicios

Como afirma su actual entrenador, no tenían un plan previsto ni un guión establecido para llegar al momento en el que se encuentran, con el proyecto plenamente consolidado y en su mejor estado. “No teníamos ningún plan en aquel momento, se han ido dando los acontecimientos con el paso del tiempo”.

Hoy en día las exigencias de la élite del fútbol femenino obligan en cierta manera a establecer unas pautas. Esto equivale a tener un presupuesto destinado a las chicas, un cuerpo técnico preparado y bien organizado, un alto nivel en las jugadoras, el tema del material de trabajo… Aspectos que años atrás eran impensables.

Igualdad en el club para hombres y mujeres

Actualmente el UD Aldaia puede presumir de que una de las principales características del club es la de premiar y valorar la categoría que su Amateur Femenino ocupa, para fomentar de alguna forma la igualdad. Esto se traduce en que dentro de la plaza de amateur no se cobra por inscripción, ni en masculino ni en el femenino.

En el resto de categorías ya se cobra, además la misma cantidad de dinero tanto para chicos como para chicas. Un detalle muy bien valorado por las jugadoras y ex jugadoras del club.

Reconocimientos

El gran trabajo cosechado todos estos años ha servido para ganarse el reconocimiento del pueblo, del Ayuntamiento y también de otros clubes, pero además internamente se tiene muy bien valorado al equipo.

Los padres de los hijos y los jugadores también valoran al equipo femenino, y el ayuntamiento por su parte intenta ayudar con subvenciones en la medida de lo posible. Ahora tan solo reclaman que las empresas del entorno se vuelquen y apuesten más por el fútbol femenino. Como ellos hicieron en su día, recogiendo los frutos en un presente muy esperanzador.

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