Las anécdotas que ha vivido este defensa central no tienen desperdicio, los compañeros con los que ha compartido vestuario tampoco, y todo lo ello lo cuenta mientras saborea una nueva experiencia en Islandia a la espera de que abra su temporada el económicamente poderoso mercado asiático. Kiko, hermano de otro ex jugador valencianista como Nacho Insa, también se ha encargado en los últimos tiempos de ayudar a que se produjese el éxodo de compañeros valencianos hacia esta isla del norte de Europa, y sigue haciendo contactos mientras disfruta del fútbol, conoce sitios y gana dinero. Como él dice, la vida está para disfrutarla y pocos en esto del fútbol lo saben hacer como él.

– Si no estoy equivocado, actualmente te pillamos jugando en la primera división de Islandia, donde ya te acompañan otros muchos jugadores con pasado en equipos valencianos.

Aparte de jugar al fútbol, hice contactos y ahora también me dedico a meter a algún jugador o ayudarlo para que venga aquí. Después de estar en Bélgica, Alemania, Inglaterra, Letonia y en Islandia, precisamente he vuelto aquí para jugar en el Keflavik de primera división. Está al lado de la capital Reikiavik, donde está el aeropuerto, a 20 minutos de la capital. No hemos empezado demasiado bien y ya cambiaron al entrenador. Los días son de entrenamientos por las mañanas y luego todo un poco aburrido, la verdad es que no hay mucho más que hacer por aquí.

– ¿Te atreves a repasar con nosotros tu enorme trayectoria futbolística? No sabía yo que con 27 años de edad que tienes actualmente podía darle a uno tiempo de jugar y probar en lugares tan lejanos unos de otros…

Empecé en el Ontinyent y luego Valencia CF, Hércules, Real Madrid medio año, Albacete en Juveniles División de Honor, Murcia alternando filial y División de Honor Juvenil, luego Alcoyano y como no jugaba mucho y me fui al Elche B. Allí me vio un ojeador, un ex jugador del Real Madrid y Anderlecht, Juan Lozano, y me llevó a Bélgica, al Royal Antwerp de Amberes, filial del Manchester United, aunque luego me cedieron al Namur del mismo país. No acabé de adaptarme mucho y me volví a España, al Cartagena B, luego al Benidorm en Segunda B y cuando no me convocaban iba con el Onda. Empecé a estudiar y tenía que jugar dos años cerca de Valencia y por eso estuve en el Ribarroja, mi hermano firmó por el Celta de Vigo y jugué en Tercera en el Rápido y de ahí a Islandia, aunque entre medias juego algún playoff de Preferente donde firmaba los últimos 3 partidos y me iba a ayudar al Acero o Cullera, equipos con dinero, y me iba a jugar los playoffs estos de ascenso.

IMG 20150428 235211

– Ya es un currículum impresionante, pero creo que ¿todavía hay más verdad? 

Estuve en el Hertha de Berlín, fui allí y jugaba en un filial que era el Germania 07, luego firmé en Islandia, de ahí a Letonia al equipo campeón FK Ventspils que jugamos previa de Champions, de ahí al Oxford City en Inglaterra. Me salió la posibilidad de ir a Asia y me pasé dos meses probando en Vietnam, Tailandia y sitios así, pero me lesioné y no tuve suerte, por eso me volví a Islandia y en el pasado mes de enero firmé por el Keflavik.

– De todo esto guardarás experiencias de todo tipo, tanto las positivas como las negativas. Eres un trotamundos del fútbol.

Y eso que aún no te he contado los sitios a los que fui, y que por unas cosas u otras no estuve más que unos días. He ido al Poli Timisoara, en la primera división de Rumanía, lo tenía firmado cenando una noche y por la mañana me cambiaron las cifras, no le cuadraban las cifras al representante que me llevó allí y no firmé. Fui a Bagdad con un asturiano que estará jugando en primera de Bolivia, había mucho dinero para firmar pero aguanté diez días porque mi familia no podía dormir, lloraban cuando hablaban conmigo, yo veía el ‘percal’ e iba asustado por la calle de que me mataran. Poca gente habrá ido a Irak. Son pruebas en varios sitios, incluso cuando estaba en Inglaterra me dijeron que había mucho dinero en Asia y me fui a probar, pero tuve la mala suerte de lesionarme como te he comentado antes. Me salió mal la jugada.

– Para, para, para. ¿Cómo es eso de que estuviste jugando en Irak? Tendría que haber mucho dinero de por medio…

Eso fue de locos. Como te he dicho me fui a Rumanía que tenía un buen dinero que iba a cobrar, me quedé asustado después de que no saliera eso y me dijeron de salir a cobrar una pasta a Irak, eran 20.000 euros al mes pero cuando llegas allí eso hay que verlo. Yo voy a los sitios, me adapto y soy abierto, pero aquello es otro mundo, es el infierno, allí no se puede estar. Recuerdo estar por la noche y escuchar sirenas, se ve que había toque de queda, sentir disparos de metralletas, ir por la calle con miedo de que explote un coche… la gente te mira raro por la ropa, te ven diferente. Aquello fue una locura y ahora lo pienso y digo “madre mía que loco estoy”. Si te cuento lo del viajecito para llegar hasta Bagdad…

20140203 123657

– Cuenta, cuenta. ¡No nos dejes con esta incertidumbre!

Vuelo hasta la frontera con Turquía, llegué allí y vi todo aquello que era un rollo Dubai. Farolas modernas, edificios altos, hamburgueserías… pensé que madre mía lo engañada que está la gente cuando se habla de Irak. Me recoge un tío y teníamos que ir casi 400 km por el desierto hasta Bagdad. Allí hay como 3 sellos de pasaporte, el cuño, y a mí me pusieron uno para estar en el norte del país y no podía ir al centro, pero no sé qué cosa montó el representante que me recogió que cada vez que pasábamos un control me decía que me hiciera el dormido. Yo me hacía el dormido pero conforme vamos avanzando empiezo a ver como si aquello fuera el ‘Counter Strike’, gente tapada, militares, metralletas AK-47 y pensaba “madre mía donde me estoy metiendo”. A todo esto paré en una gasolinera y bajé con el representante árabe a almorzar, empezó a decir que yo era español y querían que enseñara el pasaporte, todos allí flipando. Ellos de allí no pueden salir, lo que vi de pobreza y tal, el que quiere ser diferente no puede, la esperanza de progresar es nula.

– Y en algún momento de esa larga travesía tuviste que llegar a Bagdad, la capital de un país tan convulso como es Irak. ¿Qué viste por allí?

Llego a Bagdad y hay una construcción gigante para entrar a la ciudad, una cola muy larga de coches, y el representante con el que iba me dice que pase el control andando para que no me pidan el pasaporte. Al otro lado llegó otro coche que me recogió y me llevó al hotel. Por dentro de Bagdad veía controles y nos miraban la cara, como entonces tenía barba y además soy así morenito de piel supongo que pensarían que era árabe e iba avanzando, una locura para flipar. Después nos recogía un autobús y teníamos que pasar unos controles de la petrolera que era dueña del equipo, entrenábamos en un campo que estaba durísimo por el sol que hace allí y junto a una veintena de antorchas estas de refinerías de petróleo, era alucinante. Daban mucho dinero, pero había cosas que tienes que verlas para creerlas. Me daba miedo y no andaba más de 100 metros a derecha o izquierda, eres diferente y la gente te mira, tenía miedo de que explotara un coche o pasara algo raro. Por la noche escuchando metrallazos, vas por la calle y ves militares, te hacen el alto y no paras y te pueden pegar un tiro… allí la vida no tiene mucho valor.

 

– Empiezo a pensar que el incidente de Rumanía te parecería hasta divertido comparado con esto de Irak.

Eso es, lo de Rumanía es antes de Irak que por eso me voy allí ‘cruzado’. Estando en Turquía, concretamente en Antalya donde jugaba mi hermano, me llama un representante serbio amigo mío y me paga el vuelo y todo a Rumanía. Voy allí con un jugador brasileño, al Poli Timisoara, estoy cenando con el presidente, viene prensa y me hacen fotos, eran unos 9.000 euros al mes. Por la mañana voy a hacer reconocimiento, entreno e íbamos a firmar por la tarde, me dan la mano y cuando tocaba firmar en vez de 9.000 eran 5.000. Al representante también le habían tocado el dinero que iba a percibir y se ve que es un tipo que había hecho muchos negocios en el país, tiene nombre, así que pegó un puñetazo en la mesa montando un lío y dijo que a él eso no se le hacía. Como yo sé que él mueve y me había llevado ahí pensé que más vale seguir con él y hacer lo que dice que perder ese contacto. Me marché y ya estando en Antalya hice después una prueba con un equipo de Azerbaiyán, pero a última hora dijeron que el dinero que iban a invertir lo preferían para un delantero antes que para un central, por eso ya me fui un poco ‘cruzado’ a Irak.

– Quien te iba a decir a ti que ibas a vivir todo esto la primera vez que decidiste abandonar España rumbo a Bélgica. ¿Te costó mucho dar el paso?

Me fui fuera, me gustó la primera vez que me fui y al final no hay color entre jugar la segunda división de Bélgica y la segunda de España, con todos los respetos. Por los estadios, el dinero de aquel entonces, la cantidad de gente que va a los campos en Bélgica… me gustó y he jugado en bastantes países porque me adapto. Hay historias y cosas que me pasan, ves otras culturas de otros sitios y eso te lo llevas, en España está fatal todo y me di cuenta a tiempo. Jugar en Segunda B, donde hay gente que cobra 1.000 y pocos euros eso es inviable, además no te pagan al día, eso para la gente joven que se quiere dar a conocer igual, pero yo me di cuenta a tiempo y por eso decidí empezar a moverme por el mundo.

IMG 28353084166694 1

– Por el momento tu última parada es Islandia, ¿pero no será la última verdad?

Ahora estoy aquí con un buen amigo mío que es como si fuera mi hermano, Samuel Jiménez Hernández. Esta temporada ha jugado en el Eldense de Segunda División B, es murciano y hemos jugado en 5 equipos juntos: Murcia, Albacete, Cartagena, Vikingur Olafsvik hace dos años y ahora hemos vuelto a coincidir en e Keflavik. Es algo que no pasa nunca, es para que nos saquen en las Fallas (risas). Tengo pensado estar aquí hasta octubre que es cuando acaba la liga, ahí se abren también las ligas de Malasia, Tailandia y todo el sur de Asia se abre por esas fechas. Me interesa estar aquí para estar en forma y como allí es todo por pruebas y son contratos que están muy bien, esta liga de Islandia es perfecta para llegar allí y estar en forma. Todavía tengo 27 años y me quedarán 6, 7, 8 más, y si los puedo pasar pegando tumbos por ahí los pegaré. Me dedico a jugar, me gano mi dinero y voy haciendo contactos, y de paso veo mundo.

– Seguro que de Islandia también tienes anécdotas que contarnos.

Pues mira aquí en Islandia me quedé flipado cuando llegué porque había nieve, en verano es siempre de día y no se va el sol, se va a las 00:30 y te esperas un momento y ves atardecer y amanecer, es lo que aquí impacta. Puedo decir con orgullo que el primer español de la historia que jugó aquí en primera división fui yo, me hicieron contrato de un mes porque no se fiaban de si podría jugar en el fútbol de aquí que es fuerte y muy físico. Lo hice bien y después pude traer a 4 jugadores más en Primera, a partir de ahí empezó la invasión, a venir más gente, se empezó a escuchar que a Islandia iban españoles. Yo voy haciendo contactos, y al jugar bien y relacionarme con gente cuando hablo ellos se fían de mi palabra a la hora de traer jugadores aquí.

– Te has convertido en una especie de jugador/agente para el fútbol islandés, facilitando que muchos valencianos puedan probar y ganarse la vida lejos de las categorías más modestas de España.

Han sido tres al Vikingur, pero en total he traído a 8 este verano, están aquí porque los he traído yo a Islandia. En España no hay dinero y aquí cualquier equipo aunque no sea en Primera tiene pasta, en segunda, tercera o cuarta de aquí cobras casi 2.000 euros, eso en España es inviable encontrártelo en categorías más humildes. Al jugar en tantos sitios conoces gente, a un entrenador, representante, amigos que se van a otros sitios… empiezas a hacer contactos y ya conozco a bastante gente. Voy haciendo relaciones porque el día de mañana quiero ser entrenador o representante, cuantos más contactos y amigos tengas más fácil será para trabajar.

– ¿Y la familia cómo lleva que uno de sus hijos sea una especie de ‘Willy Fog’ del balompié?

La familia ya está acostumbrada, desde los 12 años que me fui por primera vez de casa y mi hermano también, me fui con esa edad a la residencia del Valencia. Estoy adaptado, me he pasado toda la vida por ahí sólo, mi novia cuando tenía le pagaba los vuelos y se pasaba unos meses conmigo, con mi madre y mi hermano hablo todos los días por teléfono. Mi hermano está en un sitio y yo en otro, aunque yo estuviera en España no estaríamos juntos, es todo relación telefónica hasta cuando tenemos tiempo libre. Mi padre es de fútbol, mi hermano Nacho también es de fútbol y no sabemos hacer otra cosa que no esté relacionada con el mundo del fútbol. Toca buscarse la vida y donde haya pasta meter la cabeza, no queda otra, ya habrá tiempo de hacer otras cosas. Cuando te haces más mayor ya no puedes ir de aquí para allá, hay que aprovechar y vivir la vida.

Screenshot 2013 09 19 10 51 08

– ¿A tu hermano Nacho todavía no le seduce la opción de enrolarse en destinos tan exóticos como los tuyos?

Mi hermano de momento no tiene idea de buscar un destino exótico, ya estuvo esta pasada temporada en Turquía antes de volver a España, donde jugó los seis últimos meses con el Zaragoza que estuvo en la promoción de ascenso. Va a esperar a una buena opción en Primera o en el peor de los casos algún equipo puntero en Segunda.

– No sé yo si todo el mundo sería capaz de adaptarse a tantos lugares distintos, a ir con la maleta de aquí para allá.

Mi perfil de jugar es de ser fuerte, ir de cabeza, un plan Materazzi. No soy un ‘cono’ jugándola, siempre es de entrar fuerte, ser líder y mandar, encajo porque esta gente quiere ver que tienes ganas y estás por encima de su nivel. Si no estás siempre por encima del nivel que tienen ellos al que va a atacar la prensa y afición es al extranjero, a los jugadores de aquí los tapan más.

 

– ¿Con tu hermano Nacho aún recordáis de vez en cuando vuestro paso por la cantera del Valencia CF? Cómo han cambiado los tiempos, ahora las promesas de la Ciudad Deportiva de Paterna están en boca de todo el mundo, y en tu época seguro que también coincidiste con mucha gente que ahora está en la élite futbolística.

Cuando hay dinero no sube ni un canterano, y cuando no hay los suben. En años anteriores que no estaba Lim y como apretaba la economía pues sacan a Fede, Bernat o Gayà. Cuando estaba mi hermano era imposible subir de mediocentro, estaban Albelda, Baraja, traían a Hugo Viana o Edu. Aún así debutó en Primera contra la Real Sociedad, y en Champions contra la Roma, ha hecho dos pretemporadas con el Valencia y luego le cedieron. Siendo más joven he coincidido con Aarón Ñíguez, Jaume Costa, Silva, Sisi, Miguel de las Cuevas, Nolito, el central Gálvez, en el Real Madrid con Bueno o Mata, como puedes ver con mucha gente de nivel.

– Hemos hablado de algunas experiencias que no salieron todo lo bien que esperabas, pero ¿cuál es tu mejor vivencia o recuerdo en todos estos años que llevas practicando este deporte?

Como logro, aunque no lo gané porque me fui antes a Inglaterra, pero la teníamos casi ganada, fue la liga en Letonia con el FK Ventspils. Hicimos un récord de ganar 13 partidos seguidos que no lo había hecho nadie en la historia, es lo mejor para mí a nivel personal. Dicho esto, quiero que sepa mi hermano y todo el mundo que el gol que él marcó y salvó al Celta en la última jornada es el mayor orgasmo futbolístico que he tenido en mi vida. No lo hice yo pero al ser mi hermano estaba tan orgulloso que era como si hubiese marcado yo.

{gallery}kiko-insa{/gallery}

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies