Hay algunas regiones de España que han decidido, mientras endurecen las medidas de movilidad para frenar el avance de la pandemia de COVID-19, detener por completo deportes como el fútbol de cantera. El fútbol base o formativo se ha puesto en ‘stand by’ en estos lugares, pero no en la Comunitat Valenciana.

El fútbol sigue siendo un entorno seguro para practicar deporte en la Comunitat Valenciana

Aquí, donde hasta el pasado viernes dependía del ayuntamiento de cada municipio el permitir o no que accedieran los padres y madres a los partidos de sus hijos e hijas, la pelota sigue rodando pero ahora con unas restricciones mayores en lo relativo a la asistencia de público a los eventos deportivos. Desde este pasado finde, no se permite el acceso de familiares o curiosos, pero la pelota no ha dejado de rodar y el fútbol 8, ya puesto en marcha en la provincia de Castellón, en breve lo hará también en las de Alicante y Valencia.

Eso va a significar que a partir del próximo fin de semana tendremos todavía más imágenes como las que acompañan este reportaje, peligrosas en muchos casos y nada edificantes desde el punto de vista sanitario.

Porque claro, ya me dirán si es de recibo que desde las autoridades políticas se justifique esta decisión de cerrar las puertas de los recintos (pero no detener su actividad en el interior) en pos de la seguridad sanitaria, pero luego los días de partido se llenen de progenitores agolpados y sin medidas de protección en las vallas o muros que les separan del verde donde juegan sus hijos e hijas.

¿No están más controlados en el interior?

Desde los clubes del fútbol de la Comunitat Valenciana hay mayoría que entienden que, para seguir en estas condiciones, mejor haber detenido la actividad futbolística. Esta prohibición de acceder a los campos está generando un enorme malestar en las familias, pero es que además nos señalan desde estas entidades que consideran que los padres y madres estarían más seguros, y controlados, dentro de las instalaciones al aire libre.

Allí el club local podría organizar a los asistentes, que hasta la fecha podían entrar con aforo más reducido de lo habitual en aquellos municipios que lo estaban autorizando, respetando la distancia de seguridad entre ellos. Tal y como están la cosas ahora, ni distancia de seguridad ni prevención ni nada que se le parezca, aunque tampoco es justo generalizar porque no todos los progenitores que se quedan fuera actúan de forma negligente.

Pero hay imágenes que demuestran cómo ahora ponen en peligro su integridad física subiéndose a muros desde lo que atisbar algo de lo que ocurre en el césped, y sobre todo cómo la distancia de seguridad entre individuos es una recomendación que ha pasado a mejor vida en estos nuevos espacios exteriores desde los que seguir atentos las evoluciones del juego.

Además, surgen preguntas como por ejemplo, ¿qué pasa si mi hijo o hija se lesiona de gravedad y no estoy cerca para reaccionar rápidamente y poder llevármelo/a al hospital? Dudas que se agolpan en las cabezas de personas que nunca habían tenido que ‘sufrir’ tanto para seguir de cerca las andanzas deportivas de los suyos.

Proyectos en riesgo

La salud, que es lo primero, no deja de estar en peligro como confirman estas imágenes, ya que la pandemia disfruta aglomeraciones y ausencia de medidas de protección. Pero además, a Yosoynoticia.es también le llegan lamentos de Escuelas que ya notan la presión añadida de los padres y madres.

La indignación de estas familias, que pagan religiosamente para que sus hijos e hijas entrenen y jueguen cada semana pero ahora no pueden estar cerca de ellos, llega al punto de que algunas ya están deslizando a las entidades su intención de abandonar este curso la práctica del fútbol en caso de no mejorar las circunstancias en próximas fechas.

Las molestias de los viajes sin poder luego entrar al campo, las dificultades económicas que van asociadas a esta pandemia de COVID-19 y que se deja sentir ya en muchos hogares, además de la preocupación por la salud de los pequeños son factores que amenazan muy seriamente la estabilidad del fútbol base valenciano en la presente temporada 20/21, donde esta prohibición total de acceso a los recintos deportivos para ver la acción en directo ha terminado de frustrar más si cabe a estos padres y madres.

Es por eso que ya en marcha el fútbol 11 y ahora en breve también todo el fútbol 8 autonómico, y mientras desde la Federació de Futbol de la Comunitat Valenciana se insiste en seguir jugando por el bienestar físico y mental de los chicos y chicas, además de propugnar la seguridad de este entorno deportivo, cada vez son más en los clubes los que abrazan la idea de que para seguir así, mejor parar la pelota hasta poder gozar de un mejor contexto.

El fútbol sí que puede ser seguro con público en las gradas

Mientras tanto, desde la FFCV se va a luchar porque, una vez ganada la primera batalla que era poder seguir en funcionamiento cada jornada, al deporte se le meta en el mismo saco que el cine, por ejemplo, donde se permite un aforo limitado y es en un espacio completamente cerrado.

De la mano de los clubes van a tratar de hacer ver a Sanitat que las aglomeraciones del exterior no son buena publicidad, y que tener a esta gente bien ubicada dentro y en el número máximo que se permita, es más seguro para todos. Además, aunque eso ya afecta al fútbol amateur de 3ª o Preferente, la supervivencia de los clubes también depende de que esta temporada se permita (aunque sean pocos) aficionados en las gradas.

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