Actualmente la localidad alicantina es uno de los lugares de moda en el balompié de la Comunitat Valenciana. Una ciudad con mucho y buen fútbol, que este curso vibra como casi nunca lo ha hecho gracias a dos de sus representantes en la competición.

Larga vida al fútbol popular

Porque son pocos los lugares de España que pueden presumir de dos ascensos con dos clubes de la misma ciudad en una temporada. El rompedor CF Popular Orihuela Deportiva, surgido en 2016, ya lo ha conseguido, y es ahora el Orihuela CF el que va a tratar de regresar a Segunda División B muchos años después.

Aunque bueno, para ser estrictamente rigurosos hay que mencionar también en este reportaje al CD Murada, conjunto ubicado en la pedanía oriolana que también festeja en estas fechas que ha subido a Regional Preferente. Así que para más gozo vecinal, son ¡tres! los equipos que este curso han llenado de goles y victorias esta parte de la Comunitat.

La otra forma de gestión que propone el CF Popular Orihuela Deportiva

La entidad que preside el joven Miguel Ángel Murcia no es la única en el país que apuesta por este rompedor formato de gestión. Otras regiones cuentan con un club de estas características, donde los socios tienen voz y voto en la administración diaria así como en todos los asuntos que afectan directa, o indirectamente, a la entidad, que no depende de los caprichos de un inversor o patrocinador externo. Aquí todas las opiniones cuentan.

Unionistas de Salamanca está en Segunda B o el Ciudad de Murcia en Tercera, así que no supone una gran revolución que el club oriolano haya pasado de 2ª Regional a 1ª Regional si les comparamos con estos otros proyectos deportivos.

Pero para los que lo viven desde dentro y desde el primer día es una alegría inmensa y difícil de explicar lo conseguido en la eliminatoria contra el Balompédica La Cueva (2-0 en el global), como ellos mismos reconocen.

Es ni más ni menos que la consolidación de una idea revolucionaria y distinta de sentir la pasión por unos colores, con el accionariado popular como orgullo y banderín de enganche.

En tres años han aumentado de socios-accionistas (también poseen simpatizantes), siendo ya más de 60 las personas que han adquirido esta condición y por tanto se implican en alguna parcela del CF Popular Orihuela Deportiva. Una clara diferencia con modelo imperante en el fútbol actual, donde los socios solo pagan para ir a ver los partidos y nada tienen que decir sobre el funcionamiento interno.

Han sumado un equipo Benjamín al Senior masculino que es el que ahora ha ascendido, e incluso han sido capaces de meter a casi 1.000 personas en un partido de la categoría más baja del fútbol federado en la Comunitat.

Y todo eso con responsables en las diferentes comisiones (deportiva, de comunicación, marketing…) del club que han ido aprendiendo sobre la marcha, realizando algo así como un ‘máster’ avanzado en gestión de un club de fútbol y sacando horas de donde no las hay para que todo esto funcione, y encima vaya a más.

La necesidad de una nueva sede, una propia para tratar los asuntos del club, así como encontrar mejores instalaciones donde entrenar y jugar son preocupaciones que van a seguir teniendo y reivindicaciones a no dejar de lado, pero cuando la pelota entra como ahora ha sido el caso, todo se ve con otros ojos.

Un modelo con futuro

Con sus resultados y llegando cada vez a más gente en Orihuela demuestran que su modelo aquí puede tener futuro, aunque el tiempo y la masa social que puedan ir generando dirá si su techo deportivo está en Primera Regional, en Preferente o porqué no en Tercera.

Todo depende de los socios y apoyos que puedan aparecer, pero siempre respetando la filosofía fundacional de un club donde todo lo deciden sus socios. Que para eso son los que animan y se dejan la piel para sacar adelante el CF Popular Orihuela Deportiva, tanto en la grada como en las reuniones semanales para el control de las operaciones.

Jugadores y cuerpo técnico comandado por Mario Tormo, figura clave nos aseguran para entender esta gesta, se sienten parte de la familia y no cobran, pero tampoco pagan por equipaciones o cuidados físicos que aquí sí tienen.

Ellos son los que luego divulgan las bondades de una entidad que no guarda una relación cercana con el Orihuela CF, pero a quien respeta y desea un inmediato ascenso que contribuya a seguir instalando la pasión futbolística en toda la zona.

Conviven cada uno con su ‘modus operandi’ y con la forma de entender este deporte que consideran más adecuada para sus intereses. Una peculiaridad más en una ciudad de Orihuela donde caben todos y donde el fútbol, desde diferentes prismas, está dando muchísimas alegrías a todos los aficionados. ¡Y aún pueden llegar más!

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