El Ontinyent CF está viviendo una de las semanas más difíciles, a la vez que convulsas, de su historia. Sus jugadores, como reconocieron de forma pública en uno de los últimos comunicados de la AFE, llevan sin cobrar desde hace meses y, con la confirmación de que tampoco iban a recibir sus pertinentes nóminas de enero, el riesgo de liquidación del club fue en aumento, hasta el punto de poner en duda el futuro de toda la entidad.

El club, por lo tanto, entró en concurso de acreedores, a expensas de conocer la viabilidad económica y deportiva del club. Sobre todo porque la plantilla, pese a estar jugando semana a semana, estaba en vilo y pendiente de la resolución. «Es una situación insostenible. Todos tenemos detrás una familia, y resulta muy difícil que busquemos soluciones rápidas en menos de dos días», explicaba el centrocampista Álex Felip, mientras los despachos se convertían en un auténtico hervidero.

La noticia por la tranquilidad

Pero todo cambió a nivel positivo cuando compareció este miércoles 30 en rueda de prensa el presidente del club, Luis Ortiz, que garantizó la supervivencia del club. «Estábamos en el minuto 94 con córner a favor. Y hemos marcado», explicaba desde el alivio, destacando que el Ontinyent ha salvado, después de una dura jornada de trabajo y negociaciones, una situación al borde del límite al encontrar la financiación necesaria para pagar a sus futbolistas. 

De este modo, Ortiz se comprometió a abonar las mensualidades pendientes de pago a toda la plantilla, asumiendo únicamente la salida del guardameta Satoca, que ficha por el Salamanca. Con la continuidad del club efectiva, «gracias a un grupo de seis a ocho empresarios que aman el club», como explicaban desde la entidad, el equipo valenciano ahora debe afrontar la negociación con algunos de sus jugadores, que habían solicitado la baja federativa con el fin de buscar salida en este mercado de invierno.

Un esfuerzo para seguir vivos

La directiva, por lo tanto, reconocía a este medio la urgencia de reunirse con ellos y hacer un esfuerzo: «Vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano, pero no podemos permitir que se vayan jugadores, y más si los consideramos imprescindibles». Además, Luis Ortiz argumentaba que, tras lo ocurrido y el compromiso de los aficionados, lo lógico será que los jugadores que tienen contrato con el club sigan, ya que la situación ya vuelve a estar enderezada.

Así pues, tras vivir a lo largo de estas semanas uno de los momentos más complicados que se recuerda, el club valenciano revivirá finalmente, aunque los propios jugadores dieran por hecha la desaparición del Ontinyent CF después de 88 años de historia. Faltará ver cómo se desarrolla todo una vez concluya la temporada, ya que los límites de la ‘tranquilidad’ están fichados en esa fecha, pero hasta entonces El Clariano seguirá albergando las aventuras del club en Segunda División B.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies