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Estamos ante la gran revolución del fútbol femenino. Su crecimiento se acelera cada vez más, gracias al apoyo y trabajo de federaciones como la valenciana (FFCV), que con el proyecto «VALENTA» busca poner al fútbol femenino en el escalón que merece.

El éxito de «VALENTA» es una realidad. Con menos de un año desde que se pusiera en marcha, los resultados ya se están haciendo de notar. Las licencias no paran de crecer. La FFCV anunciaba recientemente el aumento de equipos inscritos en prácticamente todas las categorías, lo que provoca que los objetivos que se marcaban desde la federación, se comiencen a ver al horizonte.

Uno de los objetivos que están planteados, es realizar una organización más correcta de las categorías por edad. Es decir, que categorías como la Cadete-Infantil o la Alevín-Benjamín pueda dividirse en categorías independientes. Precisamente en estas categorías se han producido algunos cambios para esta campaña en busca de una competición más justa e igualada.

¿Adiós goleadas?

Uno de los problemas que tenía el anterior sistema de competición es la gran desigualdad que había en los diferentes grupos de las ligas de formación. Grandes potencias de cantera como la del Valencia o Levante se mezclaban con equipos de envergadura más modesta, lo que provocaba resultados abusivos, nada agradable para niñas que lo que buscan en el fútbol es pasárselo bien.

Esto también podía ser un problema para los grandes equipos, pues al no competir con equipos de un nivel equiparable, la exigencia y la mejora de calidad se podría ver comprometida.

Como ejemplo está la clasificación de la pasada temporada. En el grupo 1 de la liga Cadete – Infantil, el ganador anotó un total de 186 goles a favor en 20 partidos. Por la misma línea anda el segundo clasificado, con 155 tantos. Esto significa las que quedaron primeras lo hicieron con una media de unos 9 goles por partido. Una superioridad escandalosa, que se agrava al saber que el equipo que quedó último tan solo consiguió 2 puntos en toda la competición.

La Federación debía poner remedio a este problema y puede haber encontrado una solución con el nuevo sistema de competición que consistirá en dos fases y más divisiones de grupos para Cadete-Infantil y Alevín-Benjamín.

La primera fase con la que se comenzará, será una liga a una vuelta para cada uno de los grupos en los que se va a dividir la categoría. Al finalizar, se realizará una subdivisión de estos grupos en función de la clasificación final, con los que se disputará la segunda fase.

Este segundo tramo de la competición sí que será a ida y vuelta, y es aquí donde se pretende acabar con las grandes goleadas. Al realizar la subdivisión de los grupos justo por la mitad de la clasificación, los equipos que hayan quedado en mejor posición estarán separados de aquellos que habrán quedado más abajo.

Al finalizar la competición liguera, y también en función de los resultados obtenidos, se pondrá en marcha la Copa Oro y Plata, como se hiciera en la pasada campaña, y con lo que se pondrá punto y final a la temporada.

Clubes, padres y jugadoras lo aprueban

En general, la reacción y acogida de este nuevo sistema de competición ha sido favorable por parte de los clubes. Se ve como una buena alternativa, que pueda servir de transición para futuros modelos en los que la presencia de equipos todavía pueda ser mayor, y por lo tanto, haya una competición mucho más consolidada.

«Nos gusta el modelo. Veremos como se desenvuelve, pero es buena una forma de evitar goleadas y darle emoción y motivación a la competición», apuntan desde la UD Alzira

Los clubes con los que ha podido contactar YoSoyNoticia, coinciden en que el sistema anterior perjudicaba tanto a los equipos modestos como a los grandes en sus respectivos intereses, y provocaba situaciones comprometidas y de dudosa moralidad, en relación con las grandes goleadas. Por lo tanto, el nuevo formato no desagrada, sobre todo en la búsqueda de una competición más sana.

La duda queda en cómo pueda quedar esa subdivisión de grupos, y si aglutinará equipos de niveles similares o todavía habrán grandes diferencias entre ellos. Sin embargo, consideran que había que dar este paso y proponer un nuevo modelo, sea temporal o no.

Por su parte, la noticia también ha sido bien recibida por parte de los padres. Sobre todo por los afectados por los resultados abusivos. Se encuentran ilusionados, al igual que las niñas, y no solo por este nuevo formato, sino por la gran apuesta que está haciendo la FFCV por el fútbol femenino. La dinámica es ascendente, y por ejemplo, el crecimiento de equipos inscritos está provocando que los desplazamientos sean cada vez más cortos, algo que desde el punto de vista de la familia, y también de los clubes, se agradece.

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