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Es lo que podría haberle ocurrido al CD Almàssera FS tras completar una excelente campaña con ascenso a Segunda División Nacional de fútbol sala femenino (además también lograron el título autonómico de Copa), y lo que sabemos que han sufrido otras entidades de diferentes disciplinas deportivas, que en el panorama mediático y económico actual se ven relegados a un ostracismo que rompe los sueños alcanzados sobre la pista.

Por suerte, y así nos lo cuenta en Yosoynoticia.es su entrenador Juan Antonio García, parece que el CD Almàssera FS al menos sí podrá comenzar a competir en la Segunda División nacional del futsal femenino español a partir de septiembre.

Aunque la odisea, calvario o como quiera llamarse a la búsqueda de recursos financieros para competir en una categoría superior (con viajes más largos y mayores costes arbitrales) es algo que hay que conocer, porque da todavía más valor a la existencia de proyectos como el de estas chicas. Las mismas que desean pasear el nombre de esta localidad, cuyo ayuntamiento debe volcarse con ellas de la forma que sea, fuera de las fronteras autonómicas.

Tras un año espectacular, llega la pesadilla

Las sonrisas son para la pista y para celebrar las victorias de estas chicas dirigidas durante la pasada temporada, en su primera campaña en Almàssera tras estar muchos años en Castellón dentro de la estructura de Bisontes, por Juan Antonio García.

El dolor de muelas, las puertas que se cierran y los mails de empresas que no contestan son para estos meses de verano, en los que la confección de una plantilla para competir dignamente se entremezcla con la preocupación por asegurarse un presupuesto con el que llegar a completar todo el curso que viene.

Sin lujos, solo el mínimo para poder satisfacer las necesidades de una entidad que vive fechas de ilusión por el ascenso desde autonómica y la llegada a la competición nacional, aunque también de rompecabezas financiero para cuadrar las cifras.

“Cuando ascendemos ya se planteó lo difícil que iba a ser el poder subir a todos los efectos, pero estamos trabajando desde principios de junio a todos los niveles. El presupuesto se dispara, y nuestro gran problema es el poder empezar la temporada y salir a competir con una plantilla hecha”, reconoce Juan Antonio, que conoce de primera mano lo duro que es este mundillo.

De su bolsillo ha salido dinero en anteriores proyectos para completar temporadas, y siempre va con la verdad por delante y con la conciencia tranquila en lo relativo a captar jugadoras de fuera de Valencia. “Aquí no se engaña a nadie prometiendo cosas que luego no se van a poder cumplir, que por desgracia sí ocurre en otros sitios”.

“Trabajamos para que cuando acabe la temporada no se deba dinero a nadie, y cuando hablamos con alguna jugadora de fuera se le dice muy claro que a día de hoy no se le puede pagar nada de los gastos de desplazamiento, y solo se le podrá pagar algo si al final de temporada las cosas han ido bien en cuanto a sponsors”, añaden.

Y es que de momento nadie puede asegurar que los gastos en gasolina y demás se les pueda abonar a las chicas. Lo que, por tanto, resulta ser otro hándicap frente a los que engañan y luego no cumplen.

El largo camino hasta los 20.000 euros

De alrededor de 4.000 euros que tenía el presupuesto del año pasado del CD Almàssera FS se pasa a los 20.000 que puede gestionar el curso que viene. Eso contando con los 10.000 de ayuda que debe destinar, como hace cada temporada, la Federación Española por los derechos de imagen. Pero hasta recibir esa ayuda hay que encontrar los otros 10.000, enfocados entre otras cosas a pagar los 9 viajes que tendrán que afrontar a Cataluña o los 3 a Aragón.

Y es que en este grupo, además de Almàssera, también encontramos de la Comunitat al Hispànic Torrent, Bisontes de Castellón y Joventut de Elche, más los 3 combinados aragoneses y los 9 catalanes.

El pleno convencimiento es el de no utilizar vehículos particulares para viajar a los encuentros como visitantes, algo a lo que sí debían recurrir para ahorrar costes en la competición autonómica, y la plantilla ya está casi apuntalada con muchas jugadoras que siguen, otras que llegan y son viejas conocidas del míster y además también se aprovecha para captar a chicas que estudian por la zona.

Y mientras esperan la contestación de alguna que otra empresa a la que han contactado, asumen que sacar más de 5 o 6.000 euros de patrocinadores es misión casi imposible. El resto, a obtenerlo de aquí a Navidad con sorteos, rifas y demás ingenios que se les ocurran. En los tiempos que corren de promover la igualdad en oportunidades para hombres y mujeres, resulta una vergüenza que todavía se viva así en toda una segunda categoría nacional femenina.

“Somos serios, y si empezamos la temporada es para acabarla”, asegura el entrenador sobre su equipo, que ya ha confirmado la inscripción (soltando por el camino 1.600 euros de fianza) en la categoría para así no perder la plaza. Pero eso no quita que las cosas se puedan decir alto y claro. “Esto de la igualdad y el feminismo es humo, porque cuando llamas a las puertas ni te las abren. Vas a empresas y te dicen que no te pueden dar nada”.

«Seguimos igual que hace muchos años, es deporte nacional pero amateur”, añade.

“Lo normal no debería ser el estar racaneando y esperar ayudas para subsistir”

Obviamente “lo normal y lo ideal es que subieras de categoría y pudieras ir a una jugadora y pagarle lo que merece, y no tener que estar racaneando y esperando ayudas solo para subsistir”, insisten.

Pero así es el deporte femenino todavía en España a nivel nacional y si encima es fútbol sala, sin todo el seguimiento que estas deportistas necesitarían, la cosa se pone aún más fea. Jugadoras que cuando viajen la próxima temporada se llevarán, casi con total seguridad, su comida de casa para ahorrar gastos en los trayectos del club y así no hacer temblar aún más la delicada economía de la entidad.

Es la odisea para jugar en una categoría como Segunda División Nacional tras ascender desde la liga autonómica. Un “dolor de cabeza a nivel económico” que algunos clubes, tanto masculinos como femeninos, no pueden soportar y por eso se ven obligados a renunciar a la plaza tras lo obtenido después de muchos meses de sacrificio.

No es por ahora el caso del CD Almàssera FS, que se lo ganó en la pista y aunque ahora lo está sufriendo en los despachos, ya tiene claro que la competición la va a arrancar y con visos de poder completarla.

La idea es sobrevivir y asentarnos con el paso del tiempo, como le ha pasado a otros clubes de la Comunitat en esta Segunda Nacional. Y si la gente luego ve que haces las cosas con cabeza, al final deciden ir a jugar contigo”, concluyen.

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