A los valencianos nos encanta exportar nuestros productos por todo el mundo, de eso no hay duda. Y no, no hablamos solo de la paella, de las playas o del buen tiempo que hace en cualquier época del año. Uno de los mejores productos de la Comunidad Valenciana es el deporte. Casos como los de Javier Nicolau, jugador de baloncesto en la Universidad de Minnesota, o el de David Guardia, en Islandia, son solo dos de los muchos ejemplos.

Esta vez, el viaje es más corto y sencillo. Desde Valencia aterrizamos en Bélgica para encontrar a Gonzalo Galán. Este valenciano, jugador profesional de fútbol sala, llegó a territorio belga tras abandonar España el pasado año 2016. Después de defender la camiseta del Peñíscola RehabMedic en más de 70 partidos, Gonzalo Galán decía “adiós” a su zona de confort para buscar nuevos retos y, sobre todo, la felicidad junto a su pasión: el fútbol sala.

La falta de minutos y la inestabilidad serían dos factores claves en su salida. Un apasionado del futsal como Gonzalo necesitaba encontrar la manera ser feliz dentro de una pista y apenas necesitó dos días para comprar sus billetes de ida a Bélgica: “La temporada, a nivel personal, en Peñíscola no estaba yendo bien. No estaba jugando lo que me hubiera gustado y el club no estaba en una buena situación deportiva”.

“En enero surgió la posibilidad de buscar una solución buena para todos. Buscando con mi representante llegó la oportunidad de venir a un club de Bélgica y fue todo rápido. Hablamos un sábado y un martes ya estaba aquí. Todo salió muy bien”.

Su primer club sería el Gelko Hasselt, siempre a la sombra del Halle Gooik, actual equipo de Gonzalo: “Hasselt era el segundo o el tercero en discordia en Bélgica por detrás de Gooik, pero conseguimos incluso ganarle una Copa. Luego fiché por Halle Gooik y desde entonces, apenas hemos perdido. Recuerdo solo una derrota el año pasado, por eso nuestro objetivo es progresar en Europa”.

Y es que la diferencia es abismal ente Halle Gooik y el resto de equipos. Sin ir más lejos, Halle Gooik, líder indiscutible de la liga belga, venció por 15-0 en el partido que le enfrentaba al segundo clasificado. Una situación que no ayuda a mejorar al seguimiento del fútbol sala en Bélgica: “Nosotros tenemos una media de 400-500 personas. Cuando hay un buen partido, como en la Champions, metemos a 1.500 personas. Pero aquí es ciclismo y fútbol”.

Las diferencias entre España y Bélgica a nivel profesional y personal

Pero la diferencia de Halle Gooik con el resto de equipos no es la única causa del poco seguimiento. La táctica, las pocas sesiones de entrenamiento o incluso la misma forma de jugar son totalmente diferentes a lo que vivimos en España: “En España se entrena mucho y muy bien, con entrenamientos de calidad. Aquí prima más el freestyle, el 1 contra 1… Los entrenadores no tienen tanta preparación como en España“.

“Los entrenadores aquí son personas a los que les gusta desde siempre el fútbol sala, pero no tienen esa preparación que sí hay en España. De hecho, se entrena normalmente dos o tres veces por semana. En nuestro caso, por jugar competiciones europeas, entrenamos cinco o seis veces por semana. Imagínate las diferencias”.

Pero, pese a todo, la vida para el profesional del fútbol sala en Bélgica es mejor que la que se ofrece en nuestro país. Huyendo de la tiranía del fútbol como deporte rey, la liga belga no tiene comparación con la española para nuestro protagonista: “A nivel económico, por las horas que se trabaja y los salarios, no lo puedes comparar con España. En mi club estoy bastante mejor que cuando estaba allí, claro”.

Preguntado por lo que le falta al futsal español para ser potente a nivel profesional, Gonzalo lo tiene claro: “En España falta dinero. Hay salarios, los hay. Pero solo los cuatro o cinco primeros equipos pueden pagar buenos salarios, pero el resto… Es complicado encontrar calidad de vida. Aquí, mínimo, te van a pagar lo máximo que podrías cobrar en España”.

A nivel estatal, las diferencias también son reseñables. Cuando hablamos con los y las protagonistas que residen lejos de nuestro país, siempre remarcan las facilidades que ofrecen los gobiernos para poder combinar su vida deportiva con su vida personal. Por ejemplo, el jugador del Levante UD FS, Javi Sena, fue protagonista en YoSoyNoticia.es ante la dificultad de estudiar y jugar a la vez.

En este caso, Gonzalo Galán va más allá. A punto de ser padre, el valenciano destaca las ayudas que va a recibir para poder seguir disfrutando de su pasión y sobre todo de su familia: “Yo ahora voy a ser padre y aquí voy a recibir todo tipo de ayudas. Luego, además, hasta que mi hijo acabe la universidad seguiremos recibiendo una ayuda del país. En España, eso es impensable. Son todo facilidades”.

Intentamos ayudar en todo. El último proyecto es en África

Más allá del fútbol sala, la vida de Gonzalo Galán está repartida por varios puntos del mundo. Junto con su agencia de representación GR9 Futsal, Gonzalo aporta su granito de arena. Esta vez, el punto de destino ha sido Mali, África, donde muchos niños jugaban al fútbol con chanclas o descalzos. El reto era conseguir 200 pares de zapatillas, pero se consiguió el doble. El carácter ganador también se demuestra lejos de la pista.

“La idea es ayudar todo lo posible. La última acción que se hizo fue un reto de conseguir 200 pares de zapatillas para mandarlos a una población de Mali porque allí jugaban con chanclas o descalzos. Nos pusimos manos a la obra y conseguimos mandar 400 pares de zapatillas entre mis compañeros aquí, la ayuda de mi hermano en España…”.

Las iniciativas de GR9 Futsal se reparten por todo el mundo y también en España: “Va todo a través de mi agencia de representación que es GR9. Tienen proyectos en África, escuelas en España para niños con talento… Son muchos campus y en ese proyecto, la idea es ayudar todo lo posible”.

Pero no solo hablamos de actos puntuales. Al finalizar cada temporada, Gonzalo Galán se encarga de recoger camisetas y pantalones y seguir ayudando junto con su agencia: “Cada año mandamos balones, luego mandamos las equipaciones que nos sobran y en agosto o septiembre las enviamos allí. Todo lo mueve GR9 y yo solo intento ayudar en todo lo posible y en lo que esté en mi mano”.

Conocida la faceta futbolística y la personal de Gonzalo Galán llegaba el momento de la pregunta típica para alguien que vive lejos de su casa. Y, preguntado por volver a España, la respuesta es clara: “Nuestra vida está en España, aunque todo puede pasar. Quizá a corto plazo nos vemos aquí, pero a medio-largo plazo sí nos vemos volviendo. No nos vemos aquí dentro de 15 años, por ejemplo”.

Nadie puede predecir el futuro, de eso no hay duda. Lo que está claro es que sí se puede apostar por tener uno mejor. Y eso es lo que hizo Gonzalo Galán para encontrar el camino más cercano a la felicidad plena: ser feliz en el trabajo y ser feliz fuera de él.

Fotografías cedidas por Gonzalo Galán.

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