Hablar del Vijusa Valencia es hacerlo de la última época dorada del fútbol sala en la capital del Turia. Referirse a un proyecto construido a base de humildad y mucha ilusión que desde Valencia conquistó el futsal nacional, y todo ello en 4-5 años que sus protagonistas jamás olvidarán.

Es más, aquellos tiempos cambiaron sus vidas para siempre y por eso hoy, más de 17 años después, los Fede Vidal, Rafa Fernández, Tete o Juan Carlos Cebriá, el presidente de aquel grupo, no pueden ocultar que lo vivido en el Vijusa Valencia es algo que perdurará por siempre en sus cabezas y corazones.

Por eso fue tan especial reencontrarse casi dos décadas después de aquel hito que supuso para el futsal valenciano el título de Copa de España del Vijusa Valencia, contra ElPozo Murcia en una abarrotada Fuente de San Luis. Fue un 2 de febrero del 2002, el cenit de un proyecto que durante un lustro saboreó más presencias en fases finales de Copa de España y playoffs de liga, sumando también a su palmarés un subcampeonato liguero en la final contra el Playas de Castellón.

Fue el pabellón del Cabanyal el que, con la excusa de que la Copa de España volvía a la ciudad con los 8 mejores equipos del país (entre ellos el Levante UD FS, el proyecto que ha cogido el testigo de Vijusa como máximo representante de la ciudad de Valencia en la élite) vio cristalizar lo que tanto habían ansiado todos desde la creación de ese grupo de whatsapp varios años antes.

La ocasión para ‘enfrentar’ sobre la pista a diferentes generaciones del club, a integrantes de los equipos que durante años dieron lustre a un proyecto que causó furor y fue meteórico tras subir de Segunda a Primera. Quizá sea irrepetible y se dieran las circunstancias ideales para que todo floreciera, pero desde luego no ha caído en el olvido para jugadores como Rafa, Luis Gil, Fede, Tete, Fali, José Gómez, Manu, Kiko Berrocal, Jordi, Edu, Javi Arnau, Ximo, Luiz Claudio, Paulinho, Santa o Raúl de la Cruz.

Pero directivos como Cebriá, Vicente Fayos, Paco Rodrigo, Julián Solaz, Ezequiel Díaz, Juan Carlos Martínez o el gran Vicente Herrero ‘Tatón’, ni miembros de aquellos cuerpos técnicos como Miki, Toni Rodrigo, Miguel Campos o Víctor Álvarez ‘Pilo’ tampoco se perdieron una fiesta que comenzó en la pista, y se trasladó luego a un conocido restaurante en la playa tematizado para la ocasión. Todos, sin excepción, cerraron los ojos y se trasladaron al pasado, a la época más feliz de sus vidas deportivas.

“Un sueño convertido en realidad”

Así define el presidente Juan Carlos Cebriá el reencuentro 17 años después de la familia Vijusa Valencia, de los campeones y de todos aquellos que estuvieron en los años dorados de un club que hizo historia para el futsal valenciano y español.

Cebriá apostó por dotar de riñón económico al proyecto, y durante mucho tiempo fue la razón de que cada temporada se saliera a competir en las mejores condiciones posibles, incluso, como le reconoce a Yosoynoticia.es, por encima de la indiferencia de unas instituciones públicas que no supieron arropar a este deporte como merecía a principios del siglo XXI.

“La complicidad, el compromiso que adquirieron en aquel momento fue tan grande y espectacular que propició que, 17 años después, quisieran volver a Valencia con la excusa de la Copa de España que acogió esta ciudad hace pocas fechas”, señala el máximo dirigente sobre una reunión que ha dejado un regusto muy dulce en todos los implicados.

Algunos mantenían vivo el contacto, pero otros hacía muchísimo que no se veían las caras y fue una jornada de esas que provoca sentimientos y emociones a flor de piel. De actualizar estatus profesional y personal de cada uno. “Fue un conjunto de personas que sabía que era su momento, lo acariciaron en temporadas anteriores, y cuando llegó la ocasión dieron el do de pecho y consiguieron una Copa de España que fue lo que más marcó a este grupo de jugadores, aunque no fue lo único porque se lograron otros hitos”.

“Fue un sueño convertido en realidad por el carisma y la humanidad de todos ellos, que quedó reflejado en ese reencuentro maravilloso. Es más, nos ha motivado a todos para volver a vernos el año que viene en la Copa de España de Málaga, y queremos celebrar un 20 aniversario de ese titulo copero ya en el 2022”, avanza Cebriá.

Su nostalgia se extiende a la figura de Eduardo García Belda ‘Miki’, el artífice desde el banquillo de unos hitos que para muchos son irrepetibles dadas las circunstancias de un proyecto que era muy modesto. “Era un entrenador controvertido, especial y directo, pero vive por y para el fútbol sala y lo ha conseguido prácticamente todo en este ámbito”.

Nuestro recuerdo común es el de un fútbol sala más bonito y personal, más dinámico e integrador que se disfrutaba de otra forma en aquellos tiempos”, añade.

Lo suyo fue construir un Vijusa Valencia campeón desde la modestia más absoluta en los recursos, pero no así en la mentalidad de un grupo humano que estuvo en el lugar y en el momento adecuado. “Tuvimos que hacer muchos sacrificios tanto jugadores como directivos para conseguir esos objetivos. Tuvimos la suerte de conformar un equipo de grandes personas que además eran jugadores de fútbol sala, y destacar por encima de todo la personalidad y humanidad de esas personas que venían muchas de ellas de un punto diferente de España, y supieron conjuntarse con los de la base de Valencia, de nuestra Escuela”.

Siempre bajo la batuta de Miki, una pieza a la que “la ciudad tiene que estar muy agradecida porque hizo un sacrificio importante en su momento, y tuvo la suerte de poder cosechar triunfos y éxitos gracias a su trabajo y esfuerzo. Miki veía cosas en jugadores que otros no podíamos ver, él sabía que dentro de cada uno de ellos había un gran jugador y lo demostraron, como hicieron también después de Vijusa”.

Y Vijusa posteriormente murió de éxito, reconocido por sus propios protagonistas, incapaz de retener todo el talento que otros proyectos más pudientes quisieron llevarse. Pero siempre quedará el agradecimiento por parte de Cebriá a todos ellos, y así lo reconoce abiertamente en Yosoynoticia.es: “Es difícil que pueda ocurrir eso en otra ocasión, y por eso me alegro de haberlo vivido en primera persona. De las cosas más gratas que me llevo de tantos años de patrocinio y de presidente del club es la personalidad de esta gente, que quiso compartir unos años de su vida en Valencia con nosotros”.

¿Repetir lo de Vijusa Valencia es imposible? Es muy difícil dadas las circunstancias actuales del futsal español con megaproyectos en Murcia, Barcelona o Torrejón de Ardoz, aunque Juan Carlos Cebriá anima al Levante UD FS a seguir en su camino de crecimiento y consolidación en la élite, ya que “con unos pequeños retoques podría conseguir algo mucho mejor”.

Su semejanza con lo que fue Vijusa para la ciudad de Valencia radica en que “hay un equipo de trabajo ya hecho con el equipo filial y la escuela, pero ahora faltan retoques externos para que el equipo pueda conseguir objetivos más ambiciosos. Necesitan dar un salto cualitativo y cuantitativo”.

Y entonces Cebriá está seguro de que Valencia le llevará en volandas, porque bajo su punto de vista se trata de una ciudad “muy agradecida, pero que necesita verse reflejada en un proyecto que esté luchando con los grandes”.

Pero nunca olvidemos una lección valiosísima de aquel Vijusa, aquello de que “si se quiere, se puede. Por nosotros nadie podía dar un duro y conseguimos ser campeones”. Y fue sin descuidar a la gente de casa, otro punto a su favor y digno de destacar en el currículum de Miki y compañía.

“Estamos orgullosos del trabajo social que hicimos, con casi 200 chavales que estaban en nuestras escuelas. Ese es nuestro mayor legado, ya que mientras tanto estaban alejados de la calle y metidos en el deporte. Eso es lo más importante que hemos conseguido además de la Copa de España, y nos permitió tener más de la mitad del equipo con jugadores de la tierra y lógicamente más comprometidos si cabe”.

Era un proyecto valenciano con pinceladas de calidad de fuera, y liderado por Miki que era un entrenador valenciano. Fueron 3-4 años espectaculares, y él influyó mucho en saber coordinar y sacar el máximo a los jugadores durante un tiempo largo”, concluye.

“Abrimos la puerta a la rebeldía de los equipos pequeños”

Fede Vidal era capitán y levantó la Copa de España en el pabellón de la Fuente de San Luis. Actualmente es el seleccionador nacional absoluto tras muchos años de segundo de José Venancio López, y pocos mejor que él para analizar la gesta de Vijusa Valencia y el legado que dejó en las nuevas generaciones del futsal valenciano.

Al igual que Cebriá y cualquiera de los que allí estuvieron, Fede coincide en que el reencuentro de este mes de marzo del 2019 en Valencia “fue una alegría tremenda por ver no solo a la gente de Vijusa que consiguió aquella Copa de España, sino también a muchos otros como Paulinho, Luiz Claudio, Santa y todos los chicos que empezaron con nosotros en Valencia como Kiko Berrocal, , Manu, Jordi, Javi Arnau… muchísima gente con la que manteníamos menos contacto y nos ha hecho muchísima ilusión verlos”.

“Felicitar a la gente que lo ha hecho posible como Juan Carlos Cebriá, Tatón y Pilo, ya que conviene alabar que después de tantos años sigan apoyando el futsal en Valencia. Lo vivido allí no cayó en saco roto a nivel humano y personal, y los lazos que se estrecharon en aquella época siguen ahí”, destaca Fede.

Su análisis echando la vista atrás es el de un grupo humano que logró algo que no solo perdura en el tiempo a nivel local, sino que en el ámbito nacional sirvió de chispa para reactivar a todos aquellos peces pequeños que sueñan despiertos con comerse al grande. “Quizás en ese sentido abrimos un poco la puerta a esa rebeldía, a esas ganas y creencia de que otros equipos aparte de los grandes podían optar a esos títulos, y más en una Copa de España”.

Un año antes, en 2001, ya rozaron la gloria liguera en la final contra Playas de Castellón, pero el cielo lo tocaron en su casa, delante de toda su gente y en una abarrotada Fuente de San Luis. Para Fede la figura de Miki fue clave porque “sabe sacar muchísimo partido de los jugadores y es lo que hacía en aquel momento. Sacaba mucho rendimiento de gente joven a la que él supo fichar y motivar”.

Supimos convertirnos en un colectivo que trabajaba muchísimo. Eso lo ha mantenido vigente durante toda su carrera, y ojalá que encuentre un sitio donde pueda disfrutar del trabajo de ser entrenador de fútbol sala, como ha hecho siempre”, apunta.

Su lectura sobre el estado de un futsal valenciano en el que también se fija desde su actual rol de seleccionador absoluto es positiva, aunque desearía ver más referentes locales en la élite como lo fue hasta su retirada Kiko Berrocal, compañero suyo en Vijusa Valencia, y otros grandes como Kike Boned, Rafa o Josete. “Ahora están los Márquez o Sena, y a buen seguro que el nivel que está adquiriendo el Levante UD FS, que ahora es el máximo exponente del futsal valenciano, va a ayudar a que la afición y escuela de aquí siga estando presente entre los mejores”, concluye.

“Ellos fueron muy especiales”

El que lideraba desde la banda, y hacia quien ya hemos leído dirigir elogios tanto su presidente Juan Carlos Cebriá como el que fuera una de sus prolongaciones sobre la pista, Fede Vidal, repasa lo ocurrido y abre su corazón para compartir con todos los lectores de Yosoynoticia.es las claves de un éxito quizá irrepetible.

“Yo a ese grupo le tengo un cariño muy especial porque ellos fueron muy especiales. Como en todos los sitios tuve que tomar decisiones dolorosas que van con mi cargo, y quizá una de las que más me ha dolido y no fue culpa mía, sino que me engañaron, tuvo que ver con haber dejado que Santa no continuara en el equipo. Era un tio muy especial, como para haber continuado con nosotros siempre”, reconoce Eduardo García Belda, ‘Miki‘.

“Las decisiones me dolían pero eran siempre por el bien del equipo, que es para lo que yo tengo que estar”.

Etiquetado como un entrenador de carácter, exigente y con las ideas muy claras tanto dentro como fuera de la pista, ofrece su visión sobre un lustro triunfal de Vijusa Valencia que tuvo muchos más culpables además de Miki. Y a él no le duelen prendas en reconocerlo. Es más, 17 años después todavía le da a cada uno el porcentaje de responsabilidad que merece para entender un proyecto mítico del futsal valenciano.

Lo de Vijusa Valencia fue un éxito de todos, porque cada uno en su faceta dentro del club rindió al 100% y fue responsable de la mejoría global. Los directivos, entrenadores, jugadores, el cuadro técnico… todo cumplía a la perfección y todo estaba por encima del equipo”.

Bajo su punto de vista, el éxito se debe a las aportaciones de cada parte del organigrama. “El éxito total de un club se debe achacar a todas las partes que lo componen”, señala.

En su filosofía vital y profesional no cabe la autocomplacencia ni la relajación, porque “nunca debemos de estar satisfechos de lo que hemos hecho, siempre debemos de intentar hacer algo más. No puedes conformarte nunca”. Y saben que esta manera de ser fue clave en el crecimiento de Vijusa Valencia inseparables suyos como el presidente Juan Carlos Cebriá y Tatón, además de un cuerpo técnico donde su segundo Toni Rodrigo, el médico Juan Albors o el gran ‘Pilo’, que fue alma máter del equipo, también merecen su cuota de protagonismo.

Todos los jugadores fueron los que nos hicieron ser especiales. Sin cada uno de ellos no hubiera sido posible un Vijusa Valencia”, remarca uno de los mejores entrenadores de la historia del futsal español.

“Hay una grandísima diferencia en el futsal de la Comunitat Valenciana de hace unos cuantos años a ahora”

Si algo tenía aquel Vijusa Valencia campeón era la gigante figura bajo palos de un joven portero valenciano como Rafa Fernández. Campeón del mundo con España, apura sus últimos años en activo en un Axa Hita Port Elche CF que lucha por salvarse en Segunda División. Pero nunca jamás olvida sus inicios, la confianza que le dio Miki y una ciudad de Valencia que le dio momentos únicos e irrepetibles. Los más especiales de su vida, como le reconoce a Yosoynoticia.es.

“Imagínate lo que supone un reencuentro de varios amigos, porque más que compañeros de aquella época éramos amigos, una familia. Si 17 años después nos volvemos a encontrar es síntoma de que había una unión que yo nunca, a nivel personal, he vivido en otro equipo”, confiesa Rafa. “No tengo esa relación o confianza con gente de otras plantillas, y eso significa que éramos una ‘piña’ muy grande y de ahí los éxitos que se lograron”, añade.

Rafa lo explica desde la siguiente reflexión: “Una serie de jugadores cada uno con sus retos personales. Los jóvenes para hacernos un hueco dentro de la élite, y los más veteranos para consagrase y volver a estar dentro del panorama nacional. Ese reencuentro de hace poco en Valencia fue algo muy bonito y especial para todos”.

Actualmente no solo sigue en activo como jugador, sino que compagina esta faceta con la de entrenador en la cantera de fútbol del Elche CF y con las porteras del equipo femenino de futsal de la Universidad de Alicante, militando en la máxima categoría nacional. También está al servicio del fútbol sala dentro de la Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, y por si fuera poco desarrolla su faceta empresarial con su propia escuela de porteros, con sede en Murcia y llamada ‘StopGol Rafa15’.

De la época dorada del Vijusa Valencia a la que él, como un joven veinteañero también perteneció, se queda por encima de muchas cosas con el hombre que le cambió la vida deportiva. “Miki ha sido, a nivel individual, el entrenador más importante que he tenido. Fue el que apostó por mí cuando yo apenas tenía 18 años, dándome la titularidad en la élite. Me exigía muchísimo porque sabía que yo podía dar mucho”.

Y lo dice un hombre que ha estado y aprendido de otros referentes en los banquillos como Jesús Candelas, Duda, Venancio López o Javier Lozano, “pero de Miki he aprendido mucho. Por conocimientos y por trabajo es un entrenador que a todos nos gustaría ver en cualquier equipo de la élite, porque lo merece y lo vale”.

Todavía viviendo en activo y desde dentro el presente del futsal valenciano, destaca la diferencia en relación a una época en la que gente como Juan Carlos Cebriá, con Vijusa, apostaba por dotar de presupuesto a un club de la élite y los tiempos actuales, en los que los proyectos cada vez se desarrollan más gracias al apoyo de clubes de fútbol. Y no es mala noticia, asegura Rafa, que en Elche tiene un ejemplo muy claro con el apoyo del histórico club franjiverde.

“Aquí en la Comunitat siempre ha habido mucha cantera de jugadores de fútbol sala y siempre han salido muchos chicos, por lo que hay que seguir apostando por la base independientemente de fichar gente de fuera. Sé que el Levante UD FS trabaja bien la cantera y es lo que tienen que hacer los equipos de futsal. En la época de Vijusa salimos muchos jugadores locales que después hemos jugado en Primera División como en el caso de Kike, Kiko Berrocal o yo mismo”.

Soy consciente de que hay mucha gente buena en la base, lo vivo a diario en Elche que es mi club, y es bueno no dejar de mirar ahí para que salgan más buenos jugadores de la Comunitat Valenciana”, añade.

“El Levante UD FS debe seguir apostando por ese perfil de jugadores jóvenes, con ganas de comerse el mundo”

Una afirmación con mucho valor de alguien que ha analizado este curso y conoce bien la casa ‘granota’. No en vano Tete, nuestro último protagonista en este viaje al pasado con Vijusa Valencia (levantó la Copa en esa memorable estampa junto a Fede Vidal), ha estado durante todo el curso sentado en el banquillo del BeSoccer CD UMA Antequera, al que ahora dirige como primer entrenador (debido a un problema médico de su antecesor) y trata de sacar adelante en un curso muy complicado en la élite para los andaluces.

También es profesor en un colegio, y hace pocos años que dejó la práctica como jugador profesional de un futsal que le ha dado grandes alegrías en la vida. La última de ellas, y de las mejores de los últimos años, con motivo del reencuentro en Valencia con la gente de Vijusa Valencia. “Para mí ha sido uno de los fines de semana más bonitos de los últimos años, por volver a reunirnos y recordar tantas cosas de esa experiencia inolvidable que fue la Copa de España del 2002”.

“No faltó un detalle y nos dieron hasta las camisetas con las que festejamos el campeonato de Copa de España. Nos hicieron una similar a la que se nos dio ese día de hace 17 años por ser campeones, y detalles como esos configuran un fin de semana bonito y espectacular”, añade Tete, orgulloso de comprobar que la gesta junto a sus compañeros, directivos y cuerpo técnico “no ha quedado en el olvido”.

Al igual que Rafa, se deshace en elogios hacia Miki cuando preguntamos por las claves de aquel éxito fugaz pero intenso de Vijusa Valencia campeón de Copa, y subcampeón de Liga. “Fue el que apostó más que nadie por ese grupo de jugadores jóvenes con muchas ganas de comernos el mundo. Por eso cuando me preguntan sobre qué he aprendido de cada entrenador, siempre respondo que el técnico que más me ha marcado ha sido Miki”.

“Fue el que más tiempo he tenido en la élite durante 7 temporadas, pero sobre todo destacaría el carácter ganador que nos inculcaba sin ser nosotros un equipo que hubiera ganado algo”, resalta Tete. “Nos hacía sentir ganadores cuando jugábamos contra equipos como Movistar Inter, ElPozo Murcia o Playas de Castellón, y nos hacía creer que nosotros éramos mejores que ellos. Miki te metía esa mentalidad ganadora que hacía que saliésemos mirándole de tú a tú a cualquier equipo”, añade.

Lecciones valiosas que ahora trata de aplicar en su nueva faceta de responsable del banquillo en Antequera, como también sirvió la experiencia con Miki para darse cuenta de que las cosas que más cuestan son las que luego más se valoran. “Siempre me dice que yo me quería ir porque me agobiaba cuando me metía caña, pero una vez que aprendes a jugar al estilo Miki no quieres jugar de otra manera”.

Y concluye su mirada al mito valenciano del banquillo aplaudiéndole que apostara de verdad por esa generación de los Josete, Rafa, Isco, Fali, Fede o él mismo. “Fue a muerte con nosotros, y es la época que mas he disfrutado jugando a fútbol sala”.

Se despide de Yosoynoticia.es antes de volver a sus intensos quehaceres diarios con un apunte sobre ese Levante UD FS que recientemente, mientras se producía ese reencuentro de Vijusa Valencia, debutaba en la Copa de España y confirmaba su consolidación entre los mejores. ¿Podrá andar esa senda que Tete y demás compañeros recorrieron a principios de siglo, tocando metal y llenando de alegría a todo el futsal valenciano?

La clave es que den con una serie de jugadores, como pasó en nuestra época, con ganas de comerse el mundo, que tengan talento para poder luchar por ir cada vez más arriba. Osasuna Magna creo que es un ejemplo donde se puede fijar el Levante, que con presupuestos más limitados incluso ha sido capaz de jugar finales”.

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