Jorge Crivillés no quiere perder ni un segundo de tiempo de cara al año 2020 que arranca en pocos días y, por eso, se ha fijado un ambicioso y apasionante primer desafío, el de cruzar el Estrecho de Cook en Nueva Zelanda entre el 18 y el 22 de este próximo mes de enero.

Una exigente travesía de 25 kilómetros de distancia y que es la última que le falta para así haber cumplimentado ya su objetivo de los ‘7 Océanos’, es decir, cubrir a nado los que están considerados como los siete trazados de mayor dificultad y complejidad en las aguas abiertas de todo el mundo.

 

Un reto histórico y solidario

Además, su persecución es especialmente motivante porque el alicantino, de lograrlo, se convertiría en el primer español que lo consigue. Además, esta vez acudirá a Nueva Zelanda alertado de lo que supone intentar cruzar este Estrecho de Cook, pues ya fracasó en un primer momento. Y es que el estrecho que separa las dos principales islas de Nueva Zelanda, conocidas como Isla Norte e Isla Sur, es de gran complejidad debido a que se juntan las aguas del Mar de Tasmania y el Océano Pacífico.

Está caracterizado por sus fuertes caudales, que son extremos y muy cambiantes debido a la incidencia en ellos de las mareas y también por un clima complicado en el que abundan las fuertes tormentas. Wellington, capital del país, está a sus orillas y recibe este nombre en honor al explorador británico James Cook, que fue quien exploró este área.

Pero todo eso ya lo sabe bien el nadador valenciano, que intentó este mismo desafío en el pasado mes de abril y no pudo completarlo debido, sobre todo, a eso que ya hemos comentado, es decir, a los fuertes vientos con los que se encontró, a las lluvias y a las tormentas que le obligaron a aplazar la travesía. Así que ahora ha llegado el momento de ir a por ella y completar los conocidos ‘7 Océanos’.

Antes de esta aventura en Nueva Zelanda, Crivillés ya ha podido completar todas las demás, la del Canal de Tsugaru en Japón, la del Canal de Malokai en Hawaii, Santa Calina en Estados Unidos, el Canal de la Mancha y en este mismo 2019 hizo lo propio en el Canal del Norte, que separa Irlanda y Escocia. Esa era la penúltima que se le resistía, ya que en 2018 no la pudo culminar por una hipotermia que le afectó más de lo esperado. Y la otra que forma parte de este reto es la del Estrecho de Gibraltar, que también está en su currículum.

Todavía recuerda con pesadumbre aquella travesía en el Canal del Norte. “Fue terrible, se complicó todo mucho”. Sin embargo, después de lograrlo siempre que ha hablado de ello lo ha hecho feliz y orgulloso por haberlo conseguido después de varios intentos fallidos, y de las muchas veces que viajó a territorio británico a estudiar la zona.

Pero eso ya es pasado y ahora solamente toca pensar en el Estrecho de Cook y en Nueva Zelanda, país al que partirá el próximo 13 de enero, cinco días antes de tirarse al agua a nadar en busca de esta última aventura que además tiene un lado solitario porque el nadador alicantino, que cuenta ya con 48 primaveras, tendrá el patrocinio de la Fundación ASISA y también el apoyo de los pacientes de cáncer de GEPAC, a quienes pretende dar visibilidad con diversas iniciativas en cada una de sus aventuras.

La Fundación ASISA es una entidad sin ánimo de lucro que fue creada por el Grupo Asisa para dar respuesta a su compromiso social, el impulso de la salud y su vocación de contribuir al desarrollo del conocimiento mediante sus programas y acuerdos con universidades y comunidad científica e investigadora, mientras que GEPAC es el grupo español de pacientes con cáncer y está formada por 70 asociaciones de pacientes a quienes pretende poner en el mapa Jorge Crivillés.

 

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