El gen competitivo de Mónica Carrió que puede con todo | Yo soy noticia

El próximo 24 de septiembre, la Comunitat Valenciana va a volver a ser protagonista por celebrar un evento deportivo de primer nivel. Será en Gandia donde se disputará el Trofeo Internacional Femenino de Halterofilia. Allí, las mejores levantadoras de peso pelearán por ser las ganadoras y seguir demostrando el nivel y el crecimiento de la vertiente femenina de esta modalidad deportiva.

Y que podamos hablar de Gandia y del máximo nivel deportivo femenino de la halterofilia es una consecuencia, en parte, del trabajo de Mónica Carrió. La valenciana, representante de España en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, es una de las máximas referentes en la halterofilia nacional e internacional y ahora expande su talento y sus conocimientos en el Club Halterofilia Alzira.

A sus 44 años, Carrió combina su pasión y la gestión del club con la vicepresidencia de la Federación Española de Halterofilia y con su trabajo como policía nacional. Cada día es una competición y cada día, Carrió sale victoriosa. Hoy, esta apasionada del deporte cuenta repasa en YoSoyNoticia.es el crecimiento de un deporte como la halterofilia.

Yo empecé con 10 años y mis padres no me dejaban…

Como ocurre con todo en la vida a nivel general, los inicios de Mónica Carrió con la halterofilia no fueron los más sencillos. Si en pleno Siglo XXI, la mujer sigue obligada a demostrar más que el hombre en cualquier cosa, háganse una idea de cómo era a principios de los 90 y más en un deporte que era tan reservado para el género masculino como el levantamiento de peso.

Así lo recuerda Mónica Carrió: «Yo siempre cuento que, al principio, mis padres no me dejaban practicar este deporte porque era un deporte para hombres. Pero mi hermano me llevó al gimnasio y ahí empezó todo. Incluso recibí algunas críticas en el colegio por no hacer los deportes típicos. Tampoco había referentes por aquel entonces…».

Quien le iba a decir a aquella joven que ella sería de las primeras referentes. Hoy, Mónica Carrió es una voz más que autorizada para hablar de la evolución de la halterofilia femenina: «El crecimiento ha sido muy, muy grande. Qué te voy a decir de Lydia Valentín… Su aparición nos ha dado una visibilidad bestial después de participar en hasta cuatro Juegos Olímpicos».

Un deporte que llega cada vez a más niños y niñas

Pese a que cada vez se practican más deportes, todavía hay muchos tabúes en relación a participar en diferentes actividades cuando somos pequeños. Salir del típico fútbol, baloncesto o balonmano sigue siendo algo extraño. Pero, pese a todo, las puertas continúan derribándose y en el caso de la halterofilia, también.

Sin ir más lejos, este deporte ya forma parte de los Jocs Esportius de la Comunitat Valenciana: «Ahora lo practican muchos adultos porque la halterofilia aparece en otras sesiones de entrenamiento. Pero desde los 90 hasta ahora, la evolución a nivel base es muy fuerte. Estamos ahora en los juegos escolares y los niños empiezan trabajando solo la técnica. Las competiciones ya arrancan a partir de los 12 años».

Y es que la halterofilia es mucho más que levantar peso: «En una actividad extraescolar, los padres y madres buscan que los niños y niñas se muevan y disfruten. Aquí trabajamos la psicomotricidad, la elasticidad, la velocidad… También hacemos juegos para que los más pequeños y pequeñas se diviertan. El peso solo lo tocan a partir de los 12 años».

Ahí es donde llega el momento clave en el deporte base de la halterofilia: «Ahí es donde descubres a quien le gusta de verdad y a quien no. Aquí ya no entra solo en juego la técnica porque ya empezamos a levantar peso. En el club tenemos ahora cuatro levantadores de 12 años y a los 13 ya puedes competir en Campeonatos de España. Nosotros les animamos porque están en ese momento de dar un plus en el trabajo de fuerza».

La capacidad ganadora para superar el día a día

Dos medallas de bronce en Campeonatos de Europa (Sevilla 97 y Riesa 98) y un noveno puesto en los Juegos Olímpicos de Sidney 00 copan el currículum deportivo de Mónica Carrió. Ahora, esta deportista natural de Alzira ve la halterofilia desde el otro lado. Pero no ha perdido esa capacidad competitiva que inyecta el deporte.

Así lo reconoce cuando habla de su capacidad para ser policía nacional, vicepresidenta de la federación nacional y responsable del club de su ciudad: «Se fueron de golpe mi hermano y mi entrenador y tuve que asumir todo. Pero soy muy constante y paciente. Encuentro siempre una motivación y un objetivo en todo lo que hago. Y todo lo hago con cariño y dedicación».

Pero como suele ocurrir también en el deporte, el concepto de equipo es clave para superar el día a día: «Está esa otra parte de la gente que te apoya y que te quiere, esa gente que te impulsa. Mi marido, mi hijo, mi familia, mis compañeros de trabajo, los padres y madres que depositan su confianza en mí y en el club…».

Un club en plena expansión

El Club Halterofilia Alzira se fundó en 1962 con Julián Perea a la cabeza. Hoy, dicho club va a participar en el Trofeo Internacional Femenino Ciutat de Gandia con un equipo femenino completo y ha sido capaz de combatir cara a cara con la pandemia. Tanto, que su salud y su cantera están más fuertes y preparadas que nunca.

En este caso, la colaboración y el interés del Ajuntament d’Alzira fue fundamental: «El consistorio propuso un proyecto con el pádel y nosotros ofertamos nuestro deporte. Durante 21 días del mes de junio hicimos una captación y nos reclamaron muchos colegios de la ciudad. Gracias a eso se apuntaron muchos niños y niñas y nos ha hecho llegar a números de antes de la pandemia».

Y es que desde que llegó la COVID-19, el Club Halterofilia Alzira ha trabajado para recuperar la normalidad: «La evolución ha tenido mucho que ver con la de los colegios. Se ha ido cogiendo cierta confianza según avanzaban los meses y nosotros siempre nos hemos mantenido activos a través de WhatsApp. Cuando empezaban a venir íbamos informando de nuestros pasos y de diferentes actividades siempre siguiendo la normativa y eso ayudó a aquellas familias que pudieran ser más reacias».

Cuando vas mejorando recibes una satisfacción indescriptible

Las Redes Sociales se han llenado de vídeos de gente practicando deporte en un box, haciendo crossfit y levantando peso. Ahora, ver imágenes de personas practicando halterofilia es mucho más común que hace apenas unos años.

Al final, y por muy extraño que pueda parecer a un simple golpe de vista, la halterofilia es un deporte más y para todos y todas: «Es un deporte saludable como otro cualquiera que te puede ayudar a mantenerte en forma, a corregir tu postura… Y vas conociendo una técnica que te hace ser mejor. Cuando notas que puedes levantar más kilos sientes una satisfacción que solo conoces si practicas este deporte. Es como cuando corres y empiezas a hacer más kilómetros».

Ahora, el objetivo es poder llegar a más gente: «Desde mi punto de vista, la sensación que tengo es que puede ser posible que se haga repetitivo. Si no lo entiendes, todo el movimiento y el proceso te parece iguales. Al final, todo es cuestión de gustos«.

Aún así, es imposible negar el avance y la consolidación de un deporte que no para de crecer y que practican personas de nuestro día a día. Gracias, muy en parte, a personas como Mónica Carrió, que decidieron desafiar a todo el mundo para ser unas auténticas referentes.

Fotografías cedidas por Mónica Carrió.

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