El lunes 4 de mayo será un día que seguramente Carlos Taberner guardará para siempre en su memoria. No por ganar un título o jugar en un Grand Slam, sino por algo tan mundano y corriente como pisar una pista de tenis. Claro está, que en los tiempos actuales y tras dos casi dos meses de confinamiento doméstico, esa actividad había pasado a ser un anhelo más que una realidad diaria.

Afortunado Carlos Taberner

En esta fase 0 de la desescalada del deporte en España son muchos los profesionales, federados y deportistas de alto nivel que todavía no pueden recorrer una instalación deportiva, con lo que su regreso a la vida deportiva sigue incompleto. Carlos no está en este grupo, pues el jugador del Club de Tenis Valencia lleva ya unos días ejercitándose en solitario en la pista privada que su entrenador, Jorge García, posee.

“Me voy notando bien pero ayer (por el lunes 4 de mayo), cuando volví ayer a jugar a tenis después de muchas semanas, noté cargados los antebrazos tras 1 hora y media de raqueta”, reconoce Carlos, que considera que con 2-3 semanas de buen trabajo físico y de tenis tanto él, como el resto de profesionales del circuito, ya podrían estar listos para competir de nuevo.

El actual número 175 de la ATP, superados ya unos años de lesiones que no le han dejado progresar en el circuito todo lo que le hubiera gustado, también se ha sentido afortunado porque en su caso el confinamiento lo ha realizado en su chalet familiar de Nàquera. Con jardín, bicicleta estática, frontón y TRX para realizar los ejercicios que su preparador le iba mandando.

«Me he mantenido o perdido la forma lo menos posible”, apunta Carlos, que al principio disfrutó la estancia en casa con los suyos tras agotadores viajes y estancias en Australia y Sudamérica, aunque luego “ya se me hizo duro porque necesitas la adrenalina de competir y volver a sentirte en la rueda”.

Pasó, como otros tenistas y deportistas de otras disciplinas, de entrenar mañana y tarde a tener todo el tiempo del mundo en casa. Algo que afectó incluso a su descanso nocturno, pero ya es pasado pese a que el estado de alarma y las precauciones en España no hayan ni mucho menos terminado.

Aunque entrenes y estés viendo tenis en casa siempre te falta algo, que solo te lo da el estar en la pista. Llevo dos días y estoy como si el confinamiento se hubiera acabado, al estar en la pista ya tengo lo que necesitaba, por así decirlo”.

Su mayor victoria

Gane o pierda en el futuro cuando la ATP pueda reanudar los torneos, a Carlos Taberner nada le sabrá tan bien como haber superado en estas fechas el COVID-19 junto a sus progenitores. Su hermana se libró por pillarle todo esto en Estados Unidos, pero primero fue su padre el que mostró los síntomas, y posteriormente madre e hijo le siguieron con unas dolencias que el valenciano nos describe como las de “una gripe fuerte que te dura muchos días”.

“Ya estamos perfectamente, por suerte”, añade Carlos, que tuvo que pasar el período total de aislamiento en el domicilio toda vez que su padre, el único de los tres que estuvo ingresado un tiempo, regresó a casa. “No podíamos salir para nada, nos traía la comida un amigo de Nàquera”.

Carlos ya ha pasado el test y está completamente curado, habiendo creado su organismo los anticuerpos del COVID-19. “Queda por saber si podemos volver a coger el virus otra vez”, señala dubitativo, aunque ilusionado porque a las buenas noticias en cuanto a la salud han seguido ahora los primeros golpes a la bola con la raqueta. Y su entrenador no le quiere dar tregua. “Quiere ya que haga doble sesión al final de esta semana”, apunta entre risas.

Optimista

Este pequeño gesto de salir de casa para pisar la pista de tenis, y también ver como ya se ponen fechas para regresar a las terrazas e ir recuperando actividades de la cotidianidad previa al COVID-19 (aunque con matices), le da esperanzas de cara a competir todavía en este 2020.

Ni él, ni el resto de compañeros y amigos (Pedro Martínez Portero, Bernabé Zapata, Carlos Gimeno, Carlos López Montagud, Dani Gimeno Traver, Pablo Andújar o Ricardo Ojeda) con los que en estas semanas ha compartido más si cabe mensajes, opiniones y ánimos por el grupo de whatsapp, han tirado la toalla.

“Estaría muy contento de poder jugar cualquier torneo del circuito ATP, y si puedo ganar partidos ya sería la leche (risas). Los deportistas llevamos toda una vida dedicándonos a esto, y era muy duro estar parados, por eso ahora ves un rayo de luz y ya te pones contento”.

Si se puede volver no pienso en el ranking, con que podamos volver a jugar eso será lo más importante”, añade.

FOTO: ATP

Nos cuenta que tampoco han perdido el contacto con la ATP, la asociación que el próximo 15 de mayo debe informarles de la hipotética (nada es seguro hasta que las autoridades sanitarias de cada país lo confirmen) nueva fecha prevista para reanudar el circuito. “Imagino que no habrá fecha exacta, pero tienen que ir haciendo esto poco a poco”.

El fondo de ayuda para los jugadores (ya aprobado por ATP, WTA, ITF y los ‘Grand Slams’) más afectados por la pandemia del COVID-19 también ha estado sobre la mesa del mundo del tenis, con algunos tenistas de renombre y entre los primeros puestos mostrándose contrarios a dar parte de su salario (ellos no salen beneficiados) para compensar el tiempo sin actividad de jugadores que están mucho más necesitados, y abajo en el ranking. A gente como Carlos, actualmente en el puesto 175, sí que le beneficiaría este plan.

Creo que cualquiera debe valorar que todos los jugadores hemos pasado por distintos procesos en el ranking, hay momentos en los que estás mejor y otros peor”.

En su caso, tras el ‘agujero’ de casi dos años que supusieron las lesiones en su joven carrera deportiva, se siente más fuerte que nunca. “Me ha servido para poder alargar más mi carrera tenística, estar más fresco mentalmente y poder afrontarlo todo con más ganas, porque cuando no estás jugando lo valoras más todo”.

¿Desescalada en el deporte?: «Estamos completamente perdidos»

Ya veremos si US Open, aunque sea fuera de New York, Roland Garros en septiembre y algún otro evento ATP fuera de España puede contar con actividad antes de final de año. Ahí espera estar un Carlos Taberner que antes del parón había dejado buenas sensaciones en la gira de tierra por Sudamérica, y que pasado el confinamiento y el COVID-19 se siente capaz de todo. Permanece aferrado a su raqueta y a su deporte, ese en el que muchos otros jugadores como él aguardan la fase 1 de la desescalada para volver a los clubes que decidan abrir sus instalaciones.

En el tenis hay distancia contra el que juegas, que te la marca la red, y puedes mantener distancia de seguridad con el entrenador. No es un deporte de contacto, y creo que el tenis se merece empezar a ser de los primeros en desescalarse”.

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