Si la vida te da limones, haz limonada. Eso debió pensar Lucía Marcos tras su abrupta salida del Valencia Club De Fútbol en 2017. Que el fútbol es un deporte cruel en muchas ocasiones es un secreto a voces que no se le escapa a nadie, pero una cosa es decirlo y otra muy distinto tener que pasar por ese trago amargo en el que tus ilusiones se desvaneces en un abrir y cerrar de ojos.

Lucía quería ser futbolista y estaba en el que parecía ser el mejor lugar para lograrlo, sin embargo la altura pareció ser un hándicap insalvable para la práctica del fútbol “ya que me dijeron que no seguía por bajita, no por jugar mejor o peor, por bajita”, nos cuenta Lucia.

Lucía Marcos: «Decidí dejar el fútbol. Era mi pasión, pero no quería seguir jugando en esas condiciones».

Lejos de bajar los brazos, probó suerte en el Manisense, aunque de nuevo el infortunio hizo presencia en forma de dos compañeras bajo palos que se dedicaron «a hacerme la vida imposible toda la temporada, hasta el punto de que terminé con un ataque de ansiedad, y decidí dejar el fútbol. Era mi pasión, pero no quería seguir jugando en esas condiciones”, explica la valenciana.

Ese mismo verano durante las vacaciones su padre se apuntó a un gimnasio de boxeo y lejos de quedarse en casa mirando al techo Lucía que no es muy amiga de quedarse haciendo nada decidió probar, “pero claro al volver a Benimamet no encontré ninguno cerca, pero si que había uno de kickboxing y decidí probar”, matiza la luchadora.

Tras un año empezando a conocer la disciplina, ese nuevo lugar de paz para la ex-futbolista cerró y llegó a su vida el club Funakoshi de Burjassot, dónde ha conseguido ganar el Campeonato Autonómico Senior de la Comunitat en -60 kg en categoría kick light.

Desde que pisó por primera vez el club “tuve la sensación de que llegaba a una familia, hemos trabajado muy duro todos/as para estar entre los mejores, y yo no me imaginaba esto ni en el mejor de mis sueños, es una pasada como se trabaja y los valores que te inculcan en un deporte como este”, reconoce Lucía.

Lucía Marcos: «Vamos a ir al Campeonato de España el primer fin de semana de julio a Castilla La Mancha y vamos a tratar de traer el oro”.

Esta victoria “significa que vamos a ir al Campeonato de España el primer fin de semana de julio a Castilla La Mancha y vamos a tratar de traer el oro, cada vez estoy más motivada y tengo más ganas de seguir creciendo”, nos cuenta la campeona autonómica que tiene marcada en rojo la cita manchega en la que afrontará el mayor reto deportivo en el mundo del kickboxing.

Inmersa en los estudios de fisioterapia reconocer que “ahora no estoy físicamente como me gustaría, con tanto examen es complicado poder entrenar bien, pero en dos semanas estoy a tope para intentar traer una medalla porque técnicamente no he dejado de crecer y confío mucho en mis posibilidades”, concluye Lucía.

No tiene miedo a tratar de convertirse en campeona nacional en un deporte en el que el único límite es el que uno mismo decida ponerse, sin que un tercero decida si tu altura sirve o no para poder estar entre las mejores. Lo que no deja lugar a dudas son sus ganas crecer y aprender, en un nuevo mundo que ha devuelto la ilusión por el deporte a la luchadora valenciana.

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