Pero en el mundo precoronavirus también era uno de los mejores ciclistas BTT de la Comunitat Valenciana, en una disciplina poco reconocida en España, y donde talentos jóvenes como él tienen que buscarse la vida de cualquier manera para seguir disfrutando de un hobby que les obliga a grandes sacrificios personales y económicos.

No poder vivir de lo que se te da de maravilla

Subcampéon de España Sub 23 en Ultramaratón Mountain Bike de la Gigante de Piedra hace 3 años, entre otros grandes resultados que ha cosechado Marc Ahicart en su carrera deportiva tanto a nivel local como sobre todo nacional, el joven castellonense tuvo siempre los pies en el suelo y muy claro cuáles eran los defectos y virtudes del deporte que con tanto éxito practica.

Por eso mismo, por saber que salvo que seas un top mundial es imposible vivir exclusivamente de ello y tener además repercusión mediática con la modalidad BTT en el ciclismo, se sacó el título de Enfermería y consiguió plaza en un hospital de Tortosa. Anteponiendo una profesión de la que sí que puede vivir, antes que una afición que le da otro tipo de satisfacciones y alegrías.

En las carreras que hay dinero de por medio si son a nivel autonómico puedes llevarte apenas 100 euros, y quedar en pódium autonómico son 40 euros. Eso, solo con la gasolina del viaje y la inscripción no da para cubrir lo invertido”.

“Aquí siempre metes dinero de tu bolsillo para competir y disfrutar de tu deporte, por eso lo veo como un ‘hobby’, porque no tienes otra opción salvo que llegue una oferta buena de algún equipo que compita a nivel UCI Maratón Series, y eso te permita estar un tiempo metido de lleno en esto de la BTT”, añade.

En ese caso, y hay pocas opciones de firmar por un equipo de tales características en España, podría pedir una excedencia de su trabajo en el hospital unos años y perseguir sueños de grandeza subido a su bici. Pero ni por asomo pensar en ganar lo suficiente como para no tener que volver a trabajar después. Eso la gente como él lo tiene asumido y no es algo que de todas formas les quite la ilusión, ni mucho menos.

Entonces, ¿cómo se consigue no caer en la frustración o dolor por ver que otras disciplinas, con menos esfuerzo y horas invertidas, mueven miles de millones en dinero y espectadores?

El ciclismo es de los deportes más sacrificados y luego menos valorados mediáticamente, y económicamente, en nuestro país. Por eso veo muy determinante que tu objetivo no sea solo ser campeón de España, sino ser cada día mejor corredor”.

“No debes frustrarte ni enfocar toda tu preparación a un día concreto porque eso te puede salir mal, sino que debes tener una base firme que te permita mejorar día a día”, añade Marc, que compite con el equipo Ciclesxtrem Vall d’Alba (este año corren con la marca KTM) y de esta forma hace más llevaderos los viajes cuando son en grupo, aunque si toca pernoctar, eso corre de la cuenta personal de cada uno. Gajes del oficio.

“Tengo presente que no puedo vivir de esto, y aunque soy muy competitivo y quiero anteponerlo a mi trabajo, tengo que verlo en perspectiva. Por ahora es mi ‘hobby’ y a mí me da de comer la enfermería”, remarca.

Enfermero durante el coronavirus

Precisamente es su trabajo el que ahora más tiempo le consume porque ya no puede salir fuera con la bici. Eso sí, las 14 horas semanales de rodillo en casa que se ha marcado como objetivo no se las quita nadie. Nos cuenta que por suerte en su hospital apenas hay infectados pero siempre están alerta estos días, pendientes del teléfono las 24 horas por si hubiera que echar una mano fuera de los turnos marcados.

Es la vida que le toca vivir a él y a muchos otros en este país que no pueden vivir exclusivamente del deporte, sino que esta actividad es un complemento a la profesión relacionada con la medicina que escogieron y en la que ahora son más útiles y necesarios que nunca. Y por eso los españoles salimos a aplaudir a gente como Marc estos días a nuestros balcones cuando llegan las 20:00 horas de la tarde.

“Los ciclistas somos gente acostumbrada a sufrir y padecer con gusto, y cuando hay una situación dura en el hospital como que la llevas con más normalidad. Creo que los deportistas somos más fuertes a nivel psicológico y ante la situación de este coronavirus, guardando el respeto que hay que tenerle, tenemos esa pequeña tranquilidad extra que no tiene todo el mundo”, confiesa.

Sueños de campeón

Lejos quedaron ya los inicios en esto de las dos ruedas, cuando cogía la vieja bicicleta Orbea de su padre para irse a los pueblos de al lado subiendo las primeras cuestas de su vida. Su hermano, que también compite y es su preparador físico, le acompañaba entonces cuando alternaban esta montura familiar con una más moderna que adquirieron. Ambos comparten la misma visión sobre un ciclismo que les consume muchas horas semanales, a Marc en torno a 15 contando también la nueva afición por la escalada que se ha despertado en su interior.

Cuando acabe este confinamiento se marca retos muy bonitos y ambiciosos, siendo el más preciado el Campeonato Autonómico de Maratón BTT que se celebrará en su pueblo. Poder ser campeón en su Atzeneta del Maestrat es algo que le ilusiona, aunque no sabe si para finales del mes de mayo que es cuando estaba prevista la prueba la situación sanitaria permitirá correr con total normalidad.

Tras disputar antes del parón la famosa Mediterranean Epic, donde fue de los mejores deportistas de la Comunitat clasificados en categoría Élite, la Hard Bike, carrera por etapas no competitiva donde participan ciclistas de mucho nivel también ronda su mente y sus planes de los próximos meses, pero el tiempo dirá porque ahora es complicado mirar muy a largo plazo.

No le queda otra que seguir aferrado a su rodillo en casa, a sus largas y cruciales jornadas en el hospital y a la ilusión que le otorga pensar en ganar la batalla contra el coronavirus para volver a disfrutar, igual que el resto de la sociedad, de la normalidad del día a día. De una rutina a que este ciclista maratoniano de mountain bike, que junto al también castellonense Iván Diaz es referente provincial y uno de los mejores a nivel autonómico además, le sabe a gloria.

Así es como estos héroes anónimos aguantan horas sobre la bicicleta en las pruebas que disputan y sobre recorridos más técnicos y duros que en otras modalidades, aunque gente como Marc posee la ventaja de contar cada día con un campo de entrenamiento tan bueno como el que ofrece la provincia de Castellón.

Terreno ideal para su disciplina, y que marca la diferencia cuando llega la hora de la verdad. Esa que actualmente afronta con mascarilla y guantes en su hospital, armado con el mismo valor y determinación que también muestra cuando tiene que aferrarse con fuerza al manillar de su bicicleta.

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