María José Silvestre, una veterana amateur que vive a golpe de récord sobre la bicicleta | Yo soy noticia

Que la edad solamente es un número es algo que se explica a la perfección con el ejemplo de María José Silvestre, una pionera ciclista de Bocairent que acumula éxitos a golpe de ilusión, ambición y todo el entrenamiento que puede una persona que no vive de su deporte. «Para mí esto es una afición», comenta consciente de que su cuerpo podría dar mucho más de sí.

El pasado fin de semana estuvo compitiendo en las 24 horas de Paul Ricard, una prueba en la que fue la mejor mujer al recorrer 619 kilómetros, una marca que la deja «contenta», pero «a medias», porque ella siempre quiere más, mucho más.

Feliz entre comillas

«Es que a ver, estoy feliz, pero entre comillas. Iba con un objetivo de kilómetros y no se pudo hacer«, cuenta a Yo Soy Noticia la protagonista de esta historia, cuando apenas hace unos días que terminó con este gran desafío.

«No estoy recuperada del todo, ahora ya tardo bastante en recuperar porque el desgaste físico de una prueba de estas es muy grande. Calculamos que estaré entre 4 y 6 semanas para volver a mis parámetros habituales»

Echando la vista atrás, recuerda perfectamente cómo fue la carrera y porque no se volvió contenta del todo y la realidad es que en 24 horas pasan muchas cosas en un circuito como Paul Ricard. «La primera parte fue bien, las primeras 12 horas, pero después me vino una crisis y empezó a haber mucho viento. Luego tampoco pude coger una rueda buena, o me sobrepasaban o iban más lentos, así que fui mucho tiempo sola y eso jugó en mi contra».

Y para acabar llegó la lluvia. «Empezó cuando nos faltaban dos horas. Yo notaba que las ruedas tenían buen grip, buen agarre con el asfalto, pero es un circuito con 14 curvas y hay que asegurar la trazada. Vi una caída y me asusté un poco, así que empecé a ir con más precaución. Todo esto me restó con el objetivo del kilometraje que quería hacer», resume.

Porque su intención era mejorar su récord, que estaba en 636 kilómetros, pero para atacarlo tiene claros cuáles son los ingredientes. «Hace falta mucha constancia y mucha perseverancia. Y trabajar para ello los 365 días al año».

«Este tipo de pruebas suponen un desgaste físico enorme. Yo no puedo asimilar más de dos al año porque al no vivir de esto no tengo una disponibilidad total de horario»

Entrenar los 365 días del año

Por eso este tipo de retos para ella son como una afición, pero una afición a la que hay que entregarse en cuerpo y alma y nunca mirar atrás. «Entreno una hora y media o dos horas al día, que no es mucho, aunque el fin de semana sí hago tiradas largas, de 5 o 6 horas, incluso algunas veces hago salidas de 10 o 12«, recuerda.

«Sé que si tuviera más tiempo podría rendir más. Además, el descanso también es muy importante y yo tengo un trabajo al que tengo que ir corriendo después de entrenar. Luego, como todo el mundo, tengo mi carga familiar. Cuando se es amateur uno hace lo que puede. Es lo que hay».

Y otro tema muy importante en pruebas de este tipo es el aspecto psicológico. «Hay que trabajarlo también. Yo he incorporado al equipo a un coach y estamos trabajando objetivos concretos. Me está ayudando mucho. Creo que su función es muy importante. Me acompañó al circuito esta vez y fue clave en la parte final, con la lluvia, cuando la cabeza te pider parar y dejarlo todo. En esos momentos supo decirme dos o tres cosas que me ayudaron mucho, así que pude terminar la prueba sin bajarme de la bicicleta».

Eso sí, durante esas 24 horas sí hizo algunas paradas, en concreto, cinco. «Paré porque se me acabó el agua y la comida y también para las necesidades fisiológicas. La más larga que hice fue para cenar y fueron 17 minutos«, explica antes de abordar otro de los aspectos importantes, que es el de estar dando vueltas al circuito durante la noche.

«Yo lo llevo bastante bien; para mí lo peor es la madrugada, cuando empieza a amanecer y brota todo el cansancio acumulado. Me quito el café los últimos diez días antes de la prueba y luego al tomar uno para la carrera me sirve bastante para aguantar»

Un llamamiento a la igualdad

Completado el desafío con éxito, hace un último llamamiento a la organización, que es el de incluir una clasificación femenina, algo que no hubo esta vez en Paul Ricard. «Había una clasificación por equipos en el que tres o cuatro chicas se iban relevando y podían relevarse y descansar», cuenta. «Pero los que competíamos solos lo hicimos en una clasificación mixta conjunta. A mí me parece que es bastante injusto en estos tiempos. Voy a hacer un escrito para que sea la última vez que pase esto porque no me parece adecuado. No lo entiendo. Hay que adaptarse a la igualdad».

Dejando esto de lado y tras su victoria en Paul Ricard, ahora es momento de descansar el cuerpo, pero nunca la cabeza de una mente inquieta que ya va pensando en lo que vendrá. «La verdad es que ya le voy dando vueltas a otras ideas y tengo claro que para 2022 haremos otra prueba de estas de 24 horas. Haré una buena pretemporada para intentar llegar lo mejor preparada posible y así intentar sumar un mayor número de kilómetros».

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies