Pocas selecciones hay en España de tanto nivel como la femenina de baloncesto. Y mucha parte de culpa tiene la gerundense Marta Xargay (Girona, 20 de diciemre de 1990), uno de los pilares de ese equipo de leyenda que lleva siete años consecutivos pisando el podio de cada competición internacional que disputa. Sin embargo, no contenta con eso, ante la crisis del coronavirus no ha dudado ni un segundo en ayudar de la única forma que ha podido.

«Nosotros lo teníamos muy fácil esta vez, solamente nos han pedido que nos quedáramos en casa», reflexiona la deportista española, cuyo currículum impresiona y en el que destacan sus tres títulos de campeona de Europa, así como las medallas de plata logradas en los últimos Juegos de Río 2016 y en el Mundial 2014 de Turquía. Como no podía ser de otra forma, ambas derrotas fueron ante la todopoderosa selección de Estados Unidos, un equipo prácticamente invencible.

«Igual algún día se les puede ganar», bromea Xargay, al tiempo que explica lo que todos vemos año tras año. «Son muy buenas, las mejores con diferencia. Para tener alguna opción ellas tienen que tener un muy mal día y nosotros uno muy bueno, pero en deporte nunca hay que dar nada por sentado, los partidos no se pueden dar por ganados o por perdidos antes de jugarlos».

Foto: David Subirana

El baloncesto español, éxito tras éxito

Para ella, la clave de los éxitos del baloncesto español, tanto del masculino como del femenino, reside en el trabajo que se lleva haciendo durante muchos años y en todas las categorías. «Nosotras ahora recogemos los frutos que se han ido sembrando», explica una chica que a los 13 años ya iba de concentración en concentración haciéndose un nombre.

«A nivel de estructura de federación se está trabajando muy bien y eso es algo que se termina notando. Nosotras somos un equipo más que una selección, una gran familia que juega, compite y se divierte. Tenemos una gran ambición y una gran ilusión por todos los objetivos que vienen»

Pero todos esos planes deportivos, que son muchos y muy interesantes, han quedado ligeramente aparcados durante las últimas semanas. «Es una pena que no hayamos podido concluir las competiciones», explica sobre la suspensión de la Liga Endesa, cuyo equipo, el Spar CityLift Girona, es el actual campeón.

«Hay que aceptar esta situación. Yo soy una persona que siempre intento ayudar y por eso he fabricado las mascarillas que he podido y he donado mi medalla del Europeo»

Solidaria contra el coronavirus

Todos estos pequeños gestos suman mucho más de lo que parece y ella tiene claro que son importantes porque con la solidaridad de todo el mundo es como mejor se puede salir adelante. «Solamente he hecho lo que tenía que hacer, que era ayudar en la medida de lo posible. Me he sentido bien conmigo misma y creo que habré ayudado a alguien«, resume.

Y es que para ella el confinamiento no ha sido tan duro como otros deportistas han contado. «He estado bien dentro de la gravedad de la situación», empieza narrando. «Nostras apenas tenemos tiempo de nada con el ritmo de viajes que llevamos, así que estar en casa me ha venido bien por esa parte. He intentado buscar la parte positiva a todo esto y he aprovechado para hacer cosas que de normal no puedo».

Responsable como es ella ha aceptado de buen gusto la cuarentena, que la ha pasado sola y echando mucho de menos a su familia.

«Los deportistas tenemos la responsabilidad de transmitir unos valores a la gente más joven. Yo siempre trato de ser la mejor persona posible y si alguna niña pequeña se identifica conmigo pues para mí es un orgullo que alguien se quiera parecer a mí»

Como parte de un equipo de leyenda, lamenta que las diferencias entre el baloncesto masculino y el femenino sigan siendo tan grandes en España, ya que mientras los chicos ya están entrenando y buscando la forma de terminar sus respectivas competiciones, ellas llevan más de dos meses de vacaciones. «Estamos en lo de siempre. Hay muchas diferencias y es una pena que sea así. Yo también entiendo la postura de nuestros clubes, ya que para ellos sería muy complicado económicamente».

Foto: David Subirana

Así que tanto Marta Xargay como el resto de sus compañeras van a «disfrutar» del primer verano libre en mucho tiempo. «Mira, yo desde que tenía 13 años nunca he tenido más de dos semanas de vacaciones y ahora van a ser varios meses», resume, aunque reconoce que esto son «vacaciones activas», ya que no ha parado ningún día desde que se decretase el Estado de Alarma.

«Yo he hecho un par de horas de deporte en casa, pero no es lo mismo. Ya no tengo el cuerpo de una chica de 20 años y eso se nota», cuenta entre risas, al tiempo que reflexiona sobre su opinión respecto a si le hubiera gustado terminar o no la presente campaña. «Por una parte claro que quieres terminar, pero si lo piensas bien, es complicado porque mantenerse en forma ha sido imposible», explica.

Una temporada 2020/21 con grandes retos

Esas dos horas le han ayudado a no perder todo lo trabajado durante los meses anteriores, pero las diferencias son notables. «Yo he estado más de dos meses sin correr como si han podido hacer otros deportistas. Yo no tenía ninguna máquina para hacer cardio. Ahora lo estoy notando, que he empezado y estoy haciendo veinte minutos de caminar y correr. Había un gran riesgo de no coger ritmo, de lesionarnos… No era sencillo».

Lo que está claro es que este va a ser un verano para desconectar y para cargar bien las pilas porque la próxima temporada, si nada lo impide, viene más cargada que nunca. «No quiero ni pensarlo«, bromea la catalana.

«Va a ser un año muy largo, pero muy ambicioso y emocionante. Tenemos el Europeo, con la fase final en Valencia y luego los Juegos, que es el evento más grande del mundo»

Se pide así misma calma y prudencia. «Tenemos que coger la forma poquito a poco, no va a ser fácil salir de esta», cuenta.

Como todos los deportistas, Marta Xargay también prefiere disputar los partidos sintiendo el público, aunque es consciente que eso no va a depender de ellas. «Es mucho mejor sentir el calor de la gente, pero también te digo que en baloncesto femenino estamos bastante acostumbradas a jugar con poco público. Este es nuestro trabajo y aceptaremos lo que nos toque, todas tenemos ganas de volver a la pista».

Sobre esta segunda etapa en Girona, está más orgullosa que nunca de su club y de su ciudad, sin embargo, además de lograr tantos éxitos con su selección, Marta Xargay puede presumir de una Euroliga ganada con el gran rival de su actual equipo, Perfumerías Avenida, además de haber jugado en otros dos transatlánticos del baloncesto femenino continental como son el Dynamo Kursk ruso y el USK Praha checo.

«Yo me siento muy orgullosa de mi ciudad y donde he ido he presumido de ello. Me siento muy de aquí y ahora es un orgullo enorme ser parte de este gran equipo»

Una gran experiencia en Estados Unidos

Pero es que todos estos éxitos, unidos a su talento natural para el baloncesto, le abrieron las puertas de la WNBA, la mejor liga femenina del mundo. Ella cruzó el charco para jugar en los Phoenix Mercury, una experiencia que recomienda a todo el mundo, aunque eso sí, en caso de elegir, mejor en otra ciudad. «Es que hacía muchísima calor», cuenta riendo.

«Fue algo inolvidable, pasé allí dos años muy buenos, tanto a nivel de equipo como de estructura. Es como en las películas, viven el baloncesto de otra forma, hay mucha más igualdad, no a nivel de sueldos, pero sí de tratamiento, de infraestructuras y tal. Lo recomiendo al cien por cien».

Foto: David Subirana

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