Javier Martínez Gramage, fisioterapeuta especialista en biomecánica, nos abre las puertas a una de esas historias que todo el mundo debería conocer, la del valenciano Rubén Aldás Tomás, un chico con parálisis cerebral y que se puso en sus manos hace ya unos cuantos años persiguiendo un único sueño. «Llegó y me dijo que quería ser triatleta».

Acabamos de empezar a hablar con él y al pronunciar esta frase, los recuerdos invaden su persona. Se emociona al instante y trata de ir contando la historia desde el principio. «Acudió a mí para que analizara su marcha, su forma de caminar, para ver cuál sería la ayuda técnica para que pudiera andar de la manera más funcional posible«, cuenta a Yo Soy Noticia.

Mejorar la vida a través del deporte

«Él era un chico de 9 o 10 años en aquel momento y tenía problemas de equilibrio debido a una lesión cerebral que afecta a su cerebelo», sin embargo, eso nunca le hizo perder esa ilusión por el deporte. «Lo tenía clarísimo, quería ser triatleta y a mí eso me llegó hasta dentro. Yo soy un amante del deporte y todo mi trabajo lo encamino hacía ahí, hacia mejorar la vida a través del deporte«.

«Él me planteó ese reto y lo tomamos así, como algo personal. Con sus limitaciones, él tenia un gran objetivo y teníamos que trabajar juntos para conseguirlo. Ahora, años después, está seleccionado como uno de los jóvenes talentos de cara a los Juegos de París»

Su caso es el que llevó a Javier Martínez a sacar adelante el ‘Proyecto Avant’, que va exactamente de eso, de conseguir mejorar la calidad de vida de gente con discapacidad funcional a través del deporte.

Así que ambos unieron sus fuerzas diariamente en la Universidad CEU UCH de Alfara del Patriarca y fueron creciendo cada día, funcionando como un verdadero equipo. «Cuando empezamos a trabajar Rubén tendría siete u ocho años y entonces no existía el paratriatlón en edad escolar, por eso es tan importante todo lo que está consiguiendo».

Sigue explicando que a cada competición a la que iba y participaba demostraba a mucha gente que se podía hacer deporte pese a tener una parálisis cerebral. «Esto es fundamental para todo el mundo, para familias en su misma situación».

«El deporte a Rubén le aporta mucho, le da una gran motivación y le sube mucho la autoestima. Él me dijo que para él hacer paratriatlón era como sentir que no tenía parálisis cerebral»

En este deporte se inició siendo un niño y ese tipo de cosas las decía en ese momento. «Que alguien de esa edad te cuente eso… Yo le doy mucha importancia. Y es sobre todo por eso, porque otros chicos que están en su misma situación lo ven y pueden seguir su ejemplo«.

Un ejemplo para todos

Sus primeros pasos dieron lugar a que crearan una escuela de paratriatlón en la Comunitat Valenciana. «Rubén es el primer paratriatleta en edad escolar. Ahí pusimos la primera piedra y después hemos ido tirando de ese hilo. Ahora es un deporte que está regulado tanto por la Federación como por la propia Generalitat», continúa Javier Martínez.

«Lo que trabajamos en la escuela es por la mejora de la calidad de vida y por la igualdad de oportunidades. Su ejemplo ha ayudad a que otras familias hayan descubierto su caso y les ha animado a salir a entrenar», resume, al tiempo que explica la importancia de tomar una decisión así. «La logística familiar cambia por completo«.

Mientras cuenta todo esto se va dando cuenta de todo lo que ha conseguir Rubén. «Ha ido más allá de todo lo que podíamos esperar», asegura el fisioterapeuta, que sigue trabajando a día de hoy con él y con su actual entrenador, Raúl Micó.

«Lo más importante de la vida está en las pequeñas cosas, esas a las que no prestamos mucha importancia, como es ayudar a la gente con nuestro trabajo. Es es mi punto de vista en la vida. Poder colaborar de esta manera con ellos e intentar vincularlos al deporte»

Rumbo a los Juegos de París 2024

Gracias al talento y la ilusión de Rubén por un lado y al trabajo y el esfuerzo que ha dedicado Javier Martínez, el deportista está dentro de las jóvenes promesas Liberty, incluido dentro de la Federación de Atletismo, que es el deporte que él practica ahora mismo, en la modalidad de Run Race, donde tiene muchas opciones de ser deportista paralímpico en París.

Y es que ya el propio Comité Paralímpico Español está apostando por él. «Está recibiendo ayudas de varios tipos, a nivel de materiales y tal. También tiene un entrenador, que es muy importante a nivel profesional, tanto para él como para mí», argumenta Martínez Gramage.

«Sin habernos dado cuenta y solamente queriendo ayudar, hemos conseguido que Rubén se haya convertido en un abanderado de la constancia, del esfuerzo y de la importancia que tiene luchar por lo que uno quiere»

«Para mí, él es todo un ejemplo, pero lo es también para muchos otros chicos y otras chicas, también para muchas familias. Y eso es de un valor incalculable», sigue describiendo un emocionado Javier Martínez, que también da las gracias a todo aquel que se interesa y comparte esta historia.

«Ahora Rubén tiene casi 18 años, ha pasado de aprender a andar para no caerse a correr lo más rápido posible, a querer bajar sus marcas, a hacer mínimas, ir a un Mundial. Esto nos va a llevar a que sea un icono y a que la gente lo quiera imitar»

Ahora todos los que han estado junto a él durante esta década tienen el sueño de que Rubén llegue dónde se lo proponga. «Mi trabajo con él ahora ya es mucho más específico, temas biomecánicos para mejorar su carrera. Seguimos trabajando codo con codo, peor también tenemos a otras chicas que hacen Run Race. Esto va a seguir sucediendo si también vosotros os seguís haciendo eco de estas historias», finaliza su relato el protagonista.

 

Fotos: Javier Martínez

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