El color granota es sinónimo de felicidad en los últimos días. Todo lo que suena a Levante Unión Deportiva nos hace viajar a un mundo de éxitos y de noticias positivas. Por un lado, el Levante UD FS y su clasificación a las semifinales de la Liga Nacional de Fútbol Sala; por otro, el ascenso del Levante UD BM Marni a la División de Plata Femenina; y por último, la clasificación de Levante Femenino a la Champions.

Con la victoria ante el Athletic por 4-0, el Levante aseguraba su presencia en la máxima competición del fútbol femenino europeo la próxima temporada. Más de 10 años después, la entidad granota volverá a pasear su bandera por Europa siendo la guinda a una temporada tremenda. Y es que el Levante fue subcampeón de la Copa de la Reina y todavía lucha con el Real Madrid por el segundo puesto de la Liga Iberdrola.

Pasados unos días de la euforia tras el éxito europeo, en YoSoyNoticia.es nos metemos en el vestuario levantinista de la mano de María Alharilla. La capitana y líder espiritual de este Levante repasa cómo se ha vivido y se vive toda la temporada y, sobre todo, las claves de un grupo humano que ha hecho historia.

Hemos intentado disfrutar del proceso y vivir día a día

La mentalidad ganadora se ha instaurado en el Levante desde hace años. Un reflejo es la voz de la capitana, María Alharilla, que cambia de la emoción al trabajo en un abrir y cerrar de ojos: «Es cierto que ha sido muy emocionante. Ha sido una clasificación histórica, pero tenemos ya los pies en la tierra. Nos toca pensar en el siguiente objetivo y es ser segundas».

Eso sí, todo tiene justificación. Y es que pasen los días que pasen, Alharilla es consciente de que este hito no es fácil de asimilar: «Nosotras hemos intentado vivir el camino, disfrutar del proceso y vivir día a día. Creo que lo vamos a asimilar cuando estemos de vacaciones, cuando paremos y echemos la vista atrás. Ahí veremos lo que realmente hemos logrado y a la altura a la que hemos estado».

De hecho, Alharilla reconoce que antes de empezar la temporada tenían la sensación de que podían hacer algo grande: «Es cierto que lo pensaba. Cuando empezamos los entrenamientos, pronto notamos que teníamos un muy buen equipo. Los entrenamientos salían solos y la intensidad era enorme. También éramos conscientes de que el Levante había creado un equipo potente para conseguir estos objetivos».

La importancia del grupo humano

Desde marzo del pasado año, conceptos como reinventarse o adaptarse han ido acompañando nuestro camino. Afortunadamente, aunque no lo apunten todos los focos, la humanidad también. En situaciones difíciles es cuando la sociedad suele mostrar su mejor cara y donde los grupos tienden a hacerse más fuerte. Eso también ha pasado en los vestuarios.

Sin ir más lejos, para Alharilla, es el elemento diferencial: «La clave ha sido el grupo que hemos hecho. Todas nos hemos sentido importantes y se ha reflejado en cada partido. Ha sido un año duro con lesiones, con confinamiento y las jugadoras del primer equipo y del filial hemos dado la cara. Todas hemos estado ahí«.

Sobre esa unión del vestuario, Alharilla ensalza la rapidez con la que se ha formado una piña indestructible: «Al principio teníamos jugadoras nuevas y no nos conocíamos demasiado. Pero el vestuario ha crecido de una manera enorme y, sobre todo, rápida. El año ha sido complicado en plano deportivo también y algo positivo que tenemos que sacar es que nos hemos fortalecido como grupo».

No hemos acabado aún y ya queremos jugar la Champions

Además de una felicidad que viste los colores levantinistas, la ilusión acompaña desde este domingo a un equipo que ya piensa en la temporada próxima: «No hemos terminado aún de jugar y ya queremos empezar la Champions. Tenemos mucha ilusión y muchas ganas de representar a un club que siempre apuesta por la sección femenina».

La capitana recuerda también que el listón granota siempre ha estado muy arriba: «Siempre digo que tengo suerte de pertenecer a este club porque la sección femenina es una más y el presidente, Quico Catalán, está pendiente de nosotras. Todos los años se hace una plantilla para estar arriba y siempre luchamos con los mejores, pero este año hemos dado un paso como vestuario. Cuando las cosas se ponían difíciles nos hacíamos más grandes».

Y ahora, entre ilusión y felicidad, el fútbol femenino empieza a recibir justicia. El Consejo Superior de Deportes (CSD) va a declarar como profesional el fútbol femenino, algo que llega tarde pero que supone un salto de gigante.

Para definirlo, Alharilla tiene una palabra: «Para mí es pura satisfacción. Llevamos mucho tiempo luchando por todo esto y todas las jugadoras damos la cara año tras año. Ahora, por fin, llega la recompensa. Y también para las personas que trabajan por el fútbol femenino fuera de los campos».

Fotografías cedidas por el Levante UD.

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