Antoni Hernandis logra recorrerse las Américas a golpe de pedal
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Antoni Hernandis logra recorrerse las Américas a golpe de pedal

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Antoni Hernandis no puede borrarse la sonrisa triunfal de la cara. Nada ni nadie lo consigue, ni la peor de las noticias. Su voz sigue contagiando emoción, ganas de nuevas aventuras. Han pasado ya dos años y medio desde que decidiera enrolarse en, como tilda, ‘la mayor locura de su vida’, pero no se arrepiente. Todo lo contrario; presume de ello con la cabeza bien alta. Eso sí, sin fardar. Lo odia.

La gente lo alardea por lo conseguido, algo muy tópico después de calzarse a sus 27 años unas zapatillas, colgarse su mochila y recorrerse en solitario la Ruta Panamericana hasta Alaska, sumando un total de 31.548 kilómetros en 822 días. Unas cifras abrumadoras. Aún así, opta por normalizar aquello que otros consideran extraordinario.

Hernandis recorrió en solitario la Ruta Panamericana hasta Alaska, sumando así un total de 31.548 kilómetros en 822 días

Antoni Hernandis

Lo repite una y otra vez, sin fin. No le gusta pensar que ha conquistado las Américas, por aquello de la colonización y toda la problemática que llevó consigo, sino que se las ha travesado de un extremo a otro sobre su bicicleta; a golpe de pedal. Desde la Patagonia (Argentina), pasando por países como Chile, Bolivia, Perú, Colombia, México, entre otros, hasta llegar a Alaska.

Una efeméride al alcance de muy pocos que consiguió el pasado mes de julio, cuando, después de más de dos años pedaleando por las Américas, llegó a su destino, Alaska: “Fue una alegría tremenda, ya que vi cumplido ese sueño que empezó en 2015. No obstante, me costó tiempo asimilar que esa vida nómada que tanto me gusta había llegado a su fin, al menos por el momento”.

Me costó tiempo asimilar que esa vida nómada que tanto me gusta había llegado a su fin, al menos por el momento”, rememora Hernandis

Antoni Hernandis

Ni él mismo es capaz de explicarse qué le llevó a plegar su bicicleta de montaña, “la más simple”, reconoce, una tienda de campaña, una esterilla, una pequeña cocina y emprender su mayor aventura por todo el continente americano. Prefiere no pensar en ello, porque al fin y al cabo es ya un trofeo que reluce virtualmente en su vitrina.

Aún así, admite que siempre que se le pregunta responde lo mismo: “Sentí un impulso y lo hice, así de simple y de sencillo”. Apenas le da importancia al porqué. Como si se tratara de dar cinco vueltas por el barrio, alcanzar los cinco kilómetros diarios y rentabilizar las calorías con una cena saludable, esa monotonía que te da alas o te carcome poco a poco. Una de dos.

Sentí un impulso y lo hice, así de simple y de sencillo”, añade

Antoni Hernandis

A Hernandis al menos le da fuerza, alas y vida. Lo necesita. “Sin deporte no sería el mismo”, afirma. Entre su palmarés reluce la Media Maratón de Valencia, el Ironman de Frankfurt, la Ruta Transpirenaica, la Velo y desde hace cuatro meses la Panamericana hasta Alaska. Una infinidad de experiencias y de vivencias que, junto a los kilómetros, se funden en su vida.

Así pues, tras dar rienda suelta en 2015 a su sueño de recorrerse las Américas de un extremo a otro sobre su bicicleta, el pasado mes de julio, el deportista de Albalat de la Ribera fue uno de los primeros valencianos en completar la Ruta Panamericana, aunque él seguirá sin alardear de ello, viviendo lo extraordinario con total normalidad. Así es Antoni Hernandis, un auténtico trotamundos incansable. Ya va a por el siguiente capítulo.

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