El próximo 16 de noviembre, el mundo del boxeo tanto nacional como valenciano estará muy pendiente de una lucha por el título mundial. Y es que en Oslo, Noruega, se va a celebrar la velada en la que estará en juego el título de Campeona del Mundo del Peso SuperPluma. Y allí combatirá en casa Katharina Thanderz, noruega de nacimiento pero valenciana de adopción que reside en la Comunitat desde los tres años. Ahora, con 31, Thanderz busca su trono mundial.

A falta de un mes para que llegue el esperado combate, en YoSoyNoticia.es queremos conocer a esta boxeadora que compite con la licencia de la Federación de Boxeo de la Comunitat Valenciana y que lleva ganando combates diarios desde hace poco más de un año. ¿El motivo? Apostar por el cambio, apostar por sus sueños y caminar hacia ellos a base de trabajo, constancia y esfuerzo tanto en el ring como fuera de él.

El saber que era ahora o nunca me llevó a tomar la decisión

Criada en Altea, Katharina Thanderz decidió hace no mucho tiempo salir de su zona de confort para buscar sus sueños: «Hasta hace poco trabajaba en una inmobiliaria, pero hace un año decidí dejarlo para centrarme en el boxeo al cien por cien. Fue un paso bastante grande y daba un poco de miedo, ha sido duro pero no me arrepiento para nada. Tenía flexibilidad en el trabajo para poder entrenar, pero estaba siempre cansada al tener que cuadrar horarios y empezar más pronto».

Para entender el carácter de Thanderz, la decisión no se basó en un combate importante que estuviera a la vuelta de la esquina. Nuestra protagonista sabía que era el momento y no dudó en lanzarse: » Se juntaron varios factores en el mismo tiempo. Pero hace un año estaba encaminando mis combates hacia Noruega. Había mayores posibilidades de encontrar sponsors y me atreví a dar el paso. No fue una cosa en concreto. Fue más el saber que era ahora o nunca«.

Y todo, por un amor a primera vista. Katharina Thanderz comenzó en el mundo del kickboxing por el que llegó a pelear por un título mundial. Y recuerda con cariño lo que sintió al ponerse los guantes para boxear: «Cuando me puse los guantes por primera vez sentí una sensación que nunca había tenido. Era muy intenso, acababa derrotada cada entrenamiento y me gustaba mucho. Me sentía muy a gusto desde el primer día pese a no tener técnica. Sabía que había encontrado algo que encajaba conmigo».

Si antes hablábamos del carácter de Thanderz, ahora hay que hacerlo de su filosofía. Y es que su forma de ver la vida también le ayuda a llegar adonde está llegando: «Disfruto mucho de lo que hago, del día a día. Me pongo objetivos y el poder disputar un Mundial siempre ha sido uno de los mayores sueños y en lo que he pensado muchas veces, pero sin olvidarme de disfrutar del camino. A veces se puede olvidar y es peor. Hay momentos duros, de desmotivación y ahí, si no estás disfrutando de lo que haces no sirve de nada ponerse objetivos».

Estamos en una fase de trabajo real, de crear estrategias

El tiempo va pasando y la fecha se acerca. El 16 de noviembre está marcado en rojo para la boxeadora noruega y ahora, toda la fase de trabajo se centra única y exclusivamente en llegar al cien por cien a ese combate donde le espera la brasileña Danila Ramos. Fuerza, estrategia y mentalidad, las tres patas de los entrenamientos para Katharina Thanderz: «Cada entrenamiento es muy específico. Estamos en las últimas semanas antes del combate. Ahora tenemos entrenamientos duros a nivel físico y mental. Intentamos plantear estrategias y llegar lo mejor posible».

A nivel deportivo, le preguntamos a nuestra protagonista en qué se siente superior a Ramos. Y aunque lo dice con la boca pequeña, sabe que es mejor físicamente: «Ella es muy técnica, que boxea muy bien. Tiene un nivel muy alto pero quizás pueda superarle en fuerza física. Vamos al peso superpluma y lo doy bien aunque no es el que vivo y creo que ella lo va a notar. Puede que ella sea un poco más rápida que yo, pero uno de mis fuertes es el fondo físico. Suelo ir de menos a más».

El boxeo, un noble arte que no entiende de géneros

Afortunadamente y aunque en ocasiones no lo parezca, vivimos en el Siglo XXI. Sin ir más lejos, en los últimos años estamos viviendo la consolidación del deporte femenino y el boxeo es uno de los mejores ejemplos. Pero y aunque sea a cuentagotas, las situaciones de desigualdad se siguen dando: «Sí que hay, por desgracia, situaciones machistas. No es lo que destaca pero sí me ha pasado. En menor medida con compañeros porque siempre he sentido mucho apoyo, pero a lo mejor entrenas con un chico y no quiere ponerse porque eres una chica».

Pero de nuevo, el carácter ganador de Katharina Thanderz se demuestra más allá del ring, sobre todo cuando nos cuenta una complicada situación que vivió antes de su último combate: «Intento no dar pie a estas situaciones. Antes de mi último combate me dijeron que el boxeo no era para las mujeres, pero le dije que no teníamos nada más que hablar. No doy a pie a que nadie me diga algo así».

Pero si el boxeo es uno de los deportes que mayores y mejores valores transmite, tenemos que quedarnos siempre con los y las deportistas que se suben cada día al ring. Por eso, le preguntamos por esos valores a Katharina Thanderz: «No es casualidad que le llamen El Noble Arte. Te saludas cuando empiezas, cuando terminas… Hay mucho respeto. Es una competición y todos queremos ganar, pero es un deporte con unos valores muy buenos como la disciplina, la constancia… Te forma como persona y como deportista».

Fotografías cedidas por Katharina Thanderz.

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