Veinte años y miles de deportistas. Esos son los datos más relevantes de un centro que es único en España al reunir la posibilidad de estudiar, entrenar y residir. Tres características fundamentales que han visto el surgimiento de grandes deportistas: Javier Lluch, María Calvo… Aunque estos son los más recientes de una lista que empezó en 1999.

José Bermejo: «Nuestro logo es una rosa de los vientos, el sistema que tenían los navegantes para orientarse cuando no había brújula.» 

 

La historia del Centro

El Centro Educativo de Cheste, conforme se le conoce en la actualidad, no siempre estuvo destinado para el deporte, por ello hablamos con el Director de Residencias, José Bermejo. Sus inicios fueron como «un centro que sirviera de base» para las Universidades Laborales. Se inauguró en 1969 y al año siguiente se duplicó el número de internos hasta llegar a los 5500 becados.

«Se trajo a gente de las enseñanzas mínimas, empezaban con 11 años y terminaban con 14. Vivían todo el año, entraban en septiembre y solo salían en Navidad, Semana Santa y verano. Teníamos más población que el 80% de los municipios españoles

Fue con la creación del sistema de autonomías cuando el centro pasa a depender de la Comunitat Valenciana. Por ello, se produce el descenso de becados de 5500 a 1500. Todos los que vivían allí eran «alumnos adscritos que no tenían continuidad de primaria a secundaria». Con la construcción de institutos por todo el territorio, se realiza el último cambio: la creación de los Planes de Especialización Deportiva.

Un vivero de deportistas

En el año 1999 se incorporan las primeras cuatro federaciones y sus 74 deportistas becados. Joe Lloret entró en Cheste hace 17 años y hoy es el entrenador de voleibol femenino, uno de los deportes primerizos. Para Joe, el Centro es un «aliado» para que los jugadores «puedan compaginar estudios y deporte».

Joe Lloret: «Lo importante es que sepan trabajar siempre dentro de unos valores a través del deporte, pero que también les sirvan para todo en la vida. Disciplina, concentración y humildad, que da igual dónde estén, lo hagan. No siempre destacan los más buenos, sino quien está más comprometido con el deporte.»

Después de tanto tiempo, puede que éste sea el mejor momento de los Planes con 320 alumnos becados de hasta quince federaciones diferentes. El último deporte entró hace dos años, una oportunidad para que más gente practique tiro con arco, porque así lo asegura Julio Córdoba: «estar en Cheste es un reclamo».

Julio Córdoba: «El periodo de adaptación de tener un entorno familiar a vivir en un sitio desconocido, con un régimen de vida muy estricto, de alguna manera les marca. En la pasada temporada al principio no tuvimos buenos resultados y terminaron superando las expectativas.»

El automovilismo es el otro que ha encontrado su sitio en Cheste con deportistas como Dani Maciá. El piloto de karting acabó el bachiller el año pasado y compagina sus estudios en la Facultad con los entrenamientos. Para él, como el resto de deportistas, Cheste es una rutina: «como, estudio, entreno y vuelvo a entrenar».

Dani Maciá: «Ni de asomo sería quien soy sin este centro. Si estás en casa vas justo de tiempo, aquí sabes que a estas horas tienes que entrenar y estudiar, entonces tienes que organizarte. Aquí descubres cosas de ti que no sabías y le sacas a Cheste mucho rendimiento.»

Parte de ese rendimiento lo tienen que conseguir los entrenadores y después de hablar con un entrenador veterano, ha sido el turno de Félix Navarro quien vive su primer año como entrenador de los Planes. Natación lleva quince años formando a grandes deportistas como la olímpica en Pekín, Lydia Morant, «todo un referente» para las nuevas generaciones.

Félix Navarro: «Ves que les gusta lo que hacen. Tienen ganas de trabajar, aprender y competir, resulta motivante tener un grupo con tantas ganas. Tenerlos aquí con quince años, verlos luego y saber que has puesto tu pequeño grano de arena para que puedan llegar lejos es un orgullo. La idea es seguir teniendo nadadores de primer nivel y que Cheste sea un referente.»

El futuro del Centro

El Complejo donde se asientan estos planes cumple esta temporada 50 años. Con medio siglo a sus espaldas son muchos los cambios que han sufrido y que están por venir. La adecuación de la piscina olímpica, los gimnasios, el nuevo campo de tiro, el pabellón doble, la pista de hockey hierba… muchos son los cambios que requiere este centro, algunos de ellos ya en marcha e incluso finalizados.

La Consellería va a destinar cerca de cuatro millones de euros para llevar algunas adecuaciones del Centro con 1.500.000 m² y de 7 km de perímetro. «Todas las cosas que se van poniendo en marcha se van deteriorando», nos decía Bermejo, y para que pueda seguir saliendo talento en todos los deportes es vital que se invierta.

José Bermejo: «Estaría bien que se continuara el seguimiento una vez que acaban aquí. Es una pena que una vez pasan a la universidad, se paralice un poco el tema deportivo. Ellos tienen un porcentaje para entrar como deportistas de élite, pero una vez que entran deben de acostumbrarse a la rutina de los demás y ellos no llevan esa rutina.»

Los alumnos que, igual que hoy, se levantaban a las 6:45 y se acostaban a las 22:00 con el único deseo de disfrutar de su deporte al mejor nivel, hoy unos son deportistas de talla internacional, universitarios y, sobre todo, personas con unos valores envidiables. Una serie de características que cada día que pasa, marcan más en el mapa el Centro de Tecnificación Deportiva de Cheste.

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