Cuando Tokio 2020 asuma el protagonismo en menos de un año también se hablará de kárate, un deporte que se incorpora al programa olímpico para esta ocasión y que, salvo milagro, saldrá de él de cara a París, a pesar de los intentos que diferentes federaciones nacionales, como la española, están haciendo para evitarlo.

Una de las españolas que vive y sueña con llegar allí es la karateca Cristina Vizcaíno, pero todo el trabajo que hay detrás es difícil de cuantificar y de conocer desde nuestras rutinas diarias. Sin embargo, viene bien pararse a pensar en los sacrificios y en el esfuerzo que hay detrás de algunas historias olímpicas como es el caso de la mencionada Vizcaíno, quien ha llegado a necesitar abrir un crowdfunding para que le llegara una ayuda con la que intentar pelear por estar en Tokio.

Un Crowdfunding de 1.500 euros

“Lo hice hace dos años y saqué 1.500 euros, que me vinieron muy bien para poder ir a algunas competiciones. La Federación después nos paga las cosas, pero nosotros tenemos que ir adelantando todo y yo no podía. Gracias a eso, conseguí ese dinero y un patrocinador nuevo. Y eso ha sido clave para llegar a esta situación que tengo ahora, en plena carrera por estar en Japón de aquí un año”, cuenta la protagonista a Yo Soy Noticia.

La llegada de la empresa constructora Gestilar a su vida, hace ahora dos años, fue un momento totalmente decisivo.

Fue determinante, porque su apoyo es el que me permitió poder dejar mi trabajo en Decathlon y poder dedicarme totalmente al kárate”.

Una oportunidad única

Aunque es consciente de que su caso es más una excepción que una regla aquí en España. “La mayoría de mis compañeros trabajan y entrenan a la vez. Yo, por suerte, pues vivo en casa de mis padres, no tengo una hipoteca, me llegó el patrocinador y estoy pudiendo dedicarme totalmente a esto. Es una oportunidad única, y sabía que si no la intentaba aprovechar me hubiera estado arrepintiendo toda la vida”.

A sus 32 años, Cristina Vizcaíno buscará plaza para Tokio en el preolímpico de finales de abril en París, pero consciente de que después del kárate hay una vida, ella es licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.

He tenido oportunidades de trabajar de ello, pero son jornadas largas y no hubiese podido entrenar. Las he tenido que rechazar y trabajar en Decathlon porque son flexibles, me dejan los días libres que necesito si después recupero las horas”, explica.

Sobre esa clasificación para Tokio, le queda un largo camino por delante. “Nos jugamos la plaza dos compañeras y yo, porque España solamente tiene una plaza para nuestra categoría. Así que será entre el preolímpico de París y después unos torneos que ha organizado la Federación, en la que nos juntaremos muchas chicas. Después de todo eso, será la propia Federación quien elija quién de nosotras va”.

Para Cristina, poder ir a los Juegos y tener la oportunidad de conseguir una medalla olímpica sería como la guinda del pastel. Es medallista europea y mundial y sabe que esta es, seguramente la única oportunidad que tenga. “Para mí, ir a los Juegos sería lo máximo y yo solamente voy a tener esta opción”.

Situación del kárate

El kárate vive inmerso en un complejo momento porque todo hace indicar que tras Tokio 2020 saldrá del programa olímpico, como así se ha anunciado, de forma que los karatecas no podrán estar en París 2024 salvo que haya un giro total en los acontecimientos. “Queda una opción. El Comité Olímpico Internacional (COI) se reunirá en diciembre de 2020 para evaluar un poco cómo han ido los Juegos. Si nuestro deporte ha dado el pelotazo podría entrar todavía, pero lo normal es que no”.

“Pero además, personalmente no sé si podría iniciar un nuevo ciclo olímpico por mi edad, aunque sí me gustaría mucho que el kárate siguiera por mis compañeros más jóvenes”, añade.

Además, incide en lo importante que sería para España, puesto que el nuestro es uno de los grandes dominadores mundiales, con dos estrellas sobresaliendo por encima del resto como son Damián Quintero y Sandra Sánchez.

Subida de nivel del deporte

“En la modalidad de kata siempre hemos sido una potencia, en combate también, pero aquí es un poco más complicado porque hay muchos países con muy buenos deportistas. El nivel ha subido mucho desde que se supo que iba a ser deporte olímpico, y va a ser muy difícil poder conseguir una medalla en Tokio”.

Cristina nos cuenta que mientras en otros países los karatecas pueden prepararse a conciencia, en España es mucho más complicado, teniendo que trabajar y entrenar a la vez. “Aquí puedes vivir del kárate si tienes tu gimnasio, si eres un sensei con tu propio club. Pero de forma profesional es muy difícil. Tenemos la beca ADO, que nos ayuda, pero es muy complicado”.

Además del constante agradecimiento a todas las personas que colaboraron en el crowdfunding y del apoyo de Gestilar, Vizcaíno incide en lo importante que han sido para ella las redes sociales. “Han sido decisivas en este proceso, mi historia se dio a conocer por ahí y así llegó el patrocinador».

«Ahora por suerte puedo estar centrada únicamente en entrenar y prepararme para intentar estar en Tokio”, cierra la deportista madrileña, que entrena sin mirar atrás, con la ilusión de una niña con zapatos nuevos. Su sueño tiene nombre y apellidos: Tokio 2020.

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies