Títulos de liga española y Copa del Rey de béisbol, además de las recientes victorias por el Viejo Continente, acompañan la trayectoria en los últimos tiempos de unos Astros que, a base de mucho trabajo en su campo y en los colegios, están logrando hacer de su color naranja una seña de identidad del deporte en la capital del Turia.

Astros Valencia repite como campeón de la Copa del Rey de béisbol

Un presente muy exitoso

Astros Valencia vive tiempos felices con su primer equipo, con el Senior masculino. Lejos quedaron las abultadas derrotas iniciales de principios de siglo, cuando vio la luz la entidad y comenzó a jugar sus partidos en la ciudad.

Desde entonces el club ya ha sido campeón de liga, es el vigente rey de la Copa en las dos últimas ediciones y este año concluirá la liga (será este próximo fin de semana) en segundo lugar. Su duelo anual con los tinerfeños Marlins añade picante a una competición que se disputa por toda España de marzo a agosto.

Mezcla de jugadores nacionales y latinoamericanos, el Senior sobrevive a base de las aportaciones de los jugadores y las subvenciones que van llegando cada temporada. No hay todavía ocasión de atraer importantes sponsors, y aquí el que más suerte tiene gana lo suficiente como para no tener que rascarse el bolsillo en su gran pasión. Es decir, recibe dietas económicas para no tener que pagar por jugar a su deporte favorito.

Pero es en las bases, en la Escuela del club, donde más se ha notado en los últimos años el enorme crecimiento que posee el béisbol en España en general, pero en este caso en Valencia en particular.

Diferentes clubes masculinos y femeninos, estos centrados en el sóftbol, que es la modalidad más popular entre las chicas, promulgan sin descanso por la ciudad los valores y bondades del deporte del bate, el guante y la pelota. Algo que está calando en las nuevas generaciones, y cada vez atrayendo a más jóvenes a practicar este deporte en la espectacular instalación exclusiva que poseen en el antiguo cauce del río Turia.

El máximo exponente es Astros Valencia, que de cara a la temporada 2019 ya podría contar con una estructura impensable para una entidad de béisbol hace no tantos años. Hablamos de cursos iniciales para niños de 3 a 5 años, donde se inician en los fundamentos del juego mezclando diversión y entrenamiento, y luego ya de categorías sub 11, sub 13, sub 15 y sub 18.

Los padres también tienen hueco para pisar el diamante y familiarizarse así con una práctica que de primeras desconocen por completo, cuando sus hijos les dicen por primera vez que les lleven a probar el béisbol. El sóftbol mixto con chicos y chicas, la opción del sóftbol femenino para el próximo curso y los dos Senior masculinos de béisbol (el de División de Honor y un conjunto B para la segunda categoría), completan una estructura cada vez más parecida a las de fútbol o basket que abundan en el deporte base.

Tenemos las categorías con grupos de 18-20 deportistas en cada una de ellas, ya hay mucha gente en la Escuela de Astros”, nos cuenta Raúl Rosell, vicepresidente, coordinador de la cantera y todavía jugador en activo del primer equipo.

Las cifras que arroja la entidad naranja oscilan entre las 160-170 personas formando parte de algún equipo de Astros. Una gran familia y cada año que pasa con más miembros, gracias también a la enorme labor de formación y divulgación de la magia del béisbol que realizan muchos de los extranjeros que han mamado este deporte, desde bien pequeñitos, en sus países de origen.

Iniciativas para dinamizar la captación de talento

La entidad, presidida por Juan García, recoge ahora los frutos de su firme y decidida apuesta por asentar el béisbol entre las disciplinas deportivas que se ofrecen en los colegios. Ayuda el hecho de que en Astros varios miembros de la directiva sean docentes en centros educativos, facilitando el acceso a un entorno donde este deporte encanta a los más pequeños que se acercan por primera vez.

“Los docentes de muchos colegios con los que tenemos contacto están muy involucrados con el béisbol, y eso está generando una mayor base de potenciales jugadores, pero sobre todo que se enseñe bien este deporte y llegue cada vez a más gente”, apunta Raúl Rosell, quien es profesor de Educación Física.

Pero además “montamos excursiones al campo de béisbol de Valencia, en inglés porque ahora el tema de los idiomas está más extendido si cabe”. Y por su experiencia personal y de trato con personal de los colegios, “los profesores de Educación Física agradecen la actividad del béisbol para los niños”.

Un motivo radica en la progresión tan rápida que posee, donde los críos se pueden enganchar enseguida y en pocas semanas aprender a lanzar y a golpear con el bate de manera decente. Jugar al máximo nivel en España ya es otra cosa, pero primero se empieza por la Escuela del club y luego ya se van quemando etapas.

En un entorno cada vez más concurrido, en una cantera que en pocos años ha pasado de tener grupos incompletos a estar planteándose ya muy seriamente lo de hacer dos equipos por categoría. Es el ‘boom’ del béisbol en Valencia, que con los Astros tiene un gran exponente por toda España y Europa.

Una segunda casa

Pero si el crecimiento del club es una buena noticia para el deporte del béisbol en Valencia, lleva aparejada esa realidad la delicada situación que ya empieza a vivirse en una instalación moderna y bien acondicionada, pero donde el aumento de practicantes y la gran cantidad de equipos que lo ocupan empiezan a generar una aglomeración nada positiva para el desarrollo del deporte en este entorno.

“Ya se queda pequeña, y además es peligroso concentrar a tanta gente a la misma hora”, afirman desde Astros, toda vez que además de ellos hay al menos otros 4 clubes que también poseen equipos ejercitándose por las tardes en este mismo recinto del antiguo cauce del río Turia. Y encima el cricket también posee horario, así que el auge de este deporte no trae solo bondades al actual ecosistema del béisbol en la ciudad.

“Otra instalación, y cercana, ayudaría muchísimo, aunque solo fuera de sóftbol (la mitad que un campo de béisbol), para vaciar un poquito ésta y que los críos puedan entrenar en otro lugar también. Lo ideal es otro campo de béisbol más en Valencia, pero sabemos que es muy difícil”, reconocen.

Esta ubicación es privilegiada, en el centro de Valencia, y para nosotros es fácil atraer a gente además con nuestro color naranja que es llamativo y muy representativo de la ciudad”, añaden.

Actualmente, en otro salto de calidad y de profesionalidad de la marca que destacan especialmente, todas las categorías del club van uniformadas y el sentimiento de pertenencia cada vez es más fuerte. Además, se cuidan de que cada jugador/a actúe en la categoría que mejor se adapte a sus cualidades, primando el desarrollo y aprendizaje deportivo y personal antes que cualquier otro aspecto relacionado con las bases.

Ellos serán el futuro de estos Astros Valencia que viajan y compiten con garantías por todo el país, desplazándose en furgonetas y coches privados para abaratar costes, aunque luego toca invertir lo ahorrado ahí en bates que cuestan alrededor de 200 euros, y en bolas para que el equipo tenga el material necesario para entrenar y jugar los fines de semana.

Por delante infinidad de desafíos y el trabajo se multiplica en el referente valenciano de béisbol, que cada año que pasa aumenta una organización cada vez más profesional. Para el próximo curso incluso llega la figura específica de entrenador de ‘pitchers’ (los que lanzan la bola desde lo alto del montículo), un paso más en la competitividad de un club “perfeccionista en todo lo que hacemos”.

Somos de los pocos clubes que tienen a todas sus categorías saliendo a competir, sólo con niños nuestros, por los Campeonatos de España”, concluyen.

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