Muchas veces pensamos que el deporte escolar es una actividad para mantener entretenidos a los niños/as en los tiempos muertos de recreo o incluso por las tardes. Sin embargo, la trascendencia que puede tener la actividad física dirigida por profesionales y orientada a poder competir, va más allá de los ratos muertos en los que ocupar el tiempo de los más pequeños.

No sólo por la formación en valores, el crecimiento físico o personal, además porque hay veces en las que los propios colegios toman las riendas del deporte en localidades pequeñas creando clubs que a la larga, se acaban convirtiendo en una referencia para la disciplina que practican en categorías formativas, llegando justo hasta la última etapa de juveniles, e incluso en algunos casos la amateur.

En el Grao de Gandía, la practica deportiva federada ha ido a menos en los últimos años, y es por ello que el colegio Veles e Vents Joan XXIII ha querido dar un paso más federando su equipo de voleibol, para que los niños/as puedan seguir entrenando y compitiendo sin tener que irse demasiado lejos de casa.

Equipo femenino del Veles e Vents Joan XXIII

Devolver el deporte federado al Grao de Gandia

Joaquín Borrás: «Lo que queremos es que sigan jugando en su casa el mayor tiempo posible».

El objetivo de esta iniciativa no es otro que el de permitir «que las niñas pudiesen seguir haciendo deporte aquí en el Grao, y ahora el objetivo de que jueguen competiciones de más nivel. Queremos crear una zona en la que haya deporte, y que ese deporte sea el vóley», nos cuenta Joaquín Borrás fundador del club y entrenador del Infantil Femenino.

Ahora mismo «tenemos un club dividido en dos, benjamín y alevin en el cole con 25 o 30 niños/as, que además quedaron segundos provinciales y entre los 8 mejores de la Comunidad Valenciana, pero que cuando llegan ala etapa infantil se tienen que marchar a jugar a Gandía. Lo que queremos es que sigan jugando en su casa el mayor tiempo posible», explica Borrás.

Sin lugar de entrenamiento habilitado

Joaquín Borrás: “Lo que necesitamos es una pista cubierta para poder entrenar y competir en en condiciones”.

Pero para que todo esto pueda tener un final feliz y se convierta en un proyecto a largo plazo necesitan una instalación en condiciones. En este momento «estamos luchando por cubrir la pista, ahora la tenemos con un toldo, pero eso no es solución, al final si llueve y no podemos jugar nos darían el partido por perdido», nos cuenta Joaquín.

Casi todos los pueblos tienen una instalación cubierta en la que poder practicar deporte, y ese sería el primer paso necesario para poder convertir al voley en el deporte de referencia del Grao, para ello “lo que necesitamos es una pista cubierta para poder entrenar y competir en en condiciones”, concluye el técnico valenciano.

De momento esperan poder lograr sus objetivos a corto plazo aunque no puedan acoger competiciones autonómicas o provinciales, que era el objetivo para esta temporada. Además el club sigue impulsando con fuerza su acción social Senegal. Alli colaboran con una escuela de voley a la que mandan material todos los años para que sus niños/as puedan practicar deporte en las mejores condiciones posibles.

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