Hasta allí se fue en 2018 acabando su etapa juvenil, siendo una de esas jóvenes perlas valencianas sobre la bicicleta que aspira a tomar el relevo de los grandes nombres españoles que, como Alejandro Valverde, todavía aguantan en el máximo nivel profesional.

En categorías inferiores tuvo una trayectoria ligada al Restaurante Zafiro del ex ciclista Severo Rodríguez y el Castillo de Onda de José Cabedo. Siendo Cadete de primer año ganó la Vuelta Internacional Txuma, y como Juvenil de segundo logró anotarse la primera etapa y la general de la Vuelta al Besaya. Ahora, tras triunfar este mismo verano en la general de la Volta a Castelló, ha sido la Volta a València la que ha vuelto a tener el nombre de Eugenio Sánchez en boca de todos.

Éxitos en su tierra

Manchego de nacimiento pero alicantino de adopción, no habla de la Comunitat como tierra de acogida sino ya como su casa y lugar al que se siente más ligado. A sus 20 años todavía le quedan un par de cursos más en la categoría sub 23, desde la que tratará en el futuro de saltar al profesionalismo y estar en grandes citas como la Vuelta a España, de rabiosa actualidad y donde la Comunitat Valenciana, por desgracia, tan solo cuenta este curso con un único representante en la figura de Óscar Cabedo.

“La Volta a València – Trofeu Diputació ha sido una alegría personal. Llevo una temporada larga con muchas carreras, y ver que puedo estar con este nivel en una cita de tanto prestigio me motiva para seguir creciendo como ciclista”, explica Eugenio sobre la emoción de ganar la general de valencianos. Rodeado de corredores de mucho nivel, tanto en el ámbito autonómico como en el nacional que han acudido hasta las carreteras de la Comunitat.

Su nombre o el de Iván Moreno, en la cita de cuatro etapas que recorrió la provincia hace unos días, han recordado a los amantes del ciclismo que la Comunitat tiene grandes y prometedores talentos jóvenes sobre la bicicleta. En el caso de Eugenio Sánchez es el de un escalador que se adapta también al rol de rodador, soñando cada día y en cada entrenamiento con llegar a la cima de su deporte.

Claro que sueñas con poder correr las grandes y estar con los mejores del mundo, saber que todo por lo que has luchado y sufrido entrenando ha dado sus frutos. Por eso me gustaría llegar al profesionalismo, y poder así seguir creciendo y disfrutando de mi pasión”.

El sacrificio para llegar a cumplir las metas

No es fácil la vida que ha elegido Eugenio Sánchez. Con apenas 19 años decidió enrolarse en el equipo Lizarte de Navarra, con lo que ello suponía de dejar la Comunitat Valenciana para correr, cuando así lo requiere el calendario de pruebas, a muchos kilómetros de casa y de los suyos. Pero tanto él como su familia saben que en la vida, y también en el deporte, hay que arriesgar para alcanzar los sueños que uno tiene.

Y en el ciclismo, donde las oportunidades de llegar al profesionalismo son ahora más escasas que antes, conviene tener claro desde el principio (lección importante para los más jóvenes) que el sacrificio es la única vía hacia el éxito.

Hay que moverse, arriesgar, tienes que intentarlo ya que por hacerlo no pierdes nada. Te puede salir o no, pero que no te queden las dudas por no haberlo probado”.

Y lo dice alguien que, además de tener que ir a correr a Pamplona (a 7 horas y media de su casa en Calpe), combina los entrenamientos diarios de ciclismo (19-20 horas semanales sobre la bici) con estudios universitarios en Elche.

Una semana ‘normal’ en la vida del veinteañero Eugenio Sánchez incluye pedaleo, libros y viajes en carretera hasta tierras navarras. Más de una hora desde su casa hasta la universidad en Elche, donde cursa Ciencias de la Actividad Física y el Deporte –“me gusta mucho y me veo reflejado en bastantes aspectos que tratamos”- y más de 7 horas desde la Comunitat hasta Pamplona para cumplir con sus compromisos con el equipo Lizarte.

Ese es el espejo para los jóvenes que ahora cogen una bicicleta por primera vez, o los que ya hacen sus pinitos y destacan siendo infantiles o cadetes. Posiblemente te toque irte a correr lejos de los tuyos y además siendo muy joven, pero con ganas y con las ideas muy claras en cuanto a lo que uno quiere alcanzar en su deporte, todo es más fácil. El entorno adecuado ayuda, y sin olvidar nunca que además de esta vida deportiva hay que tener un plan B detrás.

Eugenio lo tiene con los estudios, que trata de compaginar como puede con su auge en la categoría sub 23, donde espera que grandes equipos se fijen en sus virtudes y resultados para llevarlo al profesionalismo dentro de unos años. Cada vez los buscan más jóvenes y que destaquen ya desde juveniles, cosa que nuestro protagonista hizo antes de marcharse a correr con su ‘familia’ navarra. Le gusta lo que hace y el ambiente que tiene, tanto en casa como en Lizarte, y así es más fácil de sobrellevar la intensa rutina de su vida.

Me gusta hacer tantas cosas, es ajetreado y difícil pero quiero hacer esta apuesta por el ciclismo. Quiero probar si sale la ocasión de subir a profesionales, y sino pues siempre tendré tiempo de estudiar más si cabe”, explica con una madurez impropia de alguien de su edad.

Los valores del ciclismo

La bicicleta le ha formado como deportista y también como persona, dándole organización, constancia y un sacrificio que ahora puede aplicar a diferentes facetas de su vida. Tiene los pies en la tierra por muchos éxitos que lleguen, como el reciente en la Volta a València, y un consejo para los que desean seguir sus pasos.

Hay que esforzarse y no dejar aparte los estudios. Se lo aconsejo a todos los deportistas, es una forma de tener algo que a lo que aferrarte si, por lo que sea, el objetivo deportivo no se cumple como uno espera”.

Eugenio no sabe si aún le queda algo más que correr en este 2019 con el equipo Lizarte, o tras València ya ha puesto el punto final a su temporada. Reconoce estar contento con el transcurrir de su segundo año en sub 23, porque “sé que puedo estar con los mejores y disputando las cosas”.

“El mundo del profesionalismo, si me tiene que llegar, será poco a poco. La cosa es ser muy constante, estar centrado en lo que tienes que hacer y si quieres, y luchas por ello, las cosas te llegan. Es mi filosofía y la de mi equipo Lizarte”, añade.

Ojalá que todo este movimiento que ciclistas como Eugenio dicen que se está produciendo en el ciclismo de alto nivel, pasada ya una época negra en este deporte, cristalice en más oportunidades para valencianos de altísimo valor como es su caso. Que tengamos más nombres de la Comunitat en grandes eventos como La Vuelta a España, que ese también será el mejor ejemplo en el que pueden inspirarse aquellos jóvenes que copan las escuelas de ciclismo.

Hay más equipos y patrocinadores que quieren arrimarse a los equipos, que incentivan el valor de trabajar juntos y el saber relacionarse con los compañeros, el ser una familia. Hay mucha gente detrás de los grandes nombres españoles que aún corren, jóvenes que están trabajando para tener una oportunidad que aprovechar”.

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