Las tradicionales clásicas están siendo las grandes protagonistas de las últimas semanas de ciclismo. En España se ha hablado mucho del debut de Alejandro Valverde en Flandes pero también del incontestable rendimiento de los corredores Mathieu van der Poel  y Wout van Aert que vienen de dominar los últimos mundiales de ciclocross y están plantando cara a los principales clasicómanos de carretera.

Para hacerse a una idea del mérito que esto conlleva hay que tener en cuenta que los ciclistas belgas han pasado de competir en esfuerzos de una hora durante el otoño e invierno a rendir al máximo nivel en pruebas cuya duración llega a superar los 250km. Además, no solo han participado sino que Van der Poel se ha impuesto en A través de Flandes, además de sumar también el Gran Premio de Denain y la primera etapa del Tour de Antalya.

Son unos resultados, que unidos sobre todo al cuarto puesto en el Tour de Flandes y en la Gent-Wevelgem, hablan por sí solos del rodaje que le da el ciclocross para rendir al máximo nivel en la carretera. Lo mismo sucede con Van Aert que siempre está en la pelea pero todavía no ha levantado los brazos en lo que llevamos de temporada. Se quedó muy cerca en la E3 BinckBank Classic, donde le superó Zdenek Stybar.

Ante el gran surgimiento de estas dos figuras que están plantando cara a las grandes estrellas mediáticas de la carretera decidimos preguntarle al alicantino Felipe Orts, máximo estandarte nacional de ciclocross, que cada temporada busca superarse y continuar escalando puestos en esta modalidad a nivel mundial. Es habitual verle en el Top20 en las pruebas internacionales, llegando a ser octavo en una Copa del Mundo y campeón de España elite.

Están sorprendiendo a todo el mundo. Son corredores que se sabía de antes que eran muy buenos, de una calidad suprema, pero después de toda la temporada de ciclocross y siendo la primera vez que corren estas clásicas de nivel World Tour era difícil, hasta para los más optimistas, saber que iban a estar así. Han demostrado que son algo más que buenos corredores”, explica a YSN.

Con la llegada de estos dos grandes estandartes del ciclismo belga uno se pregunta por qué en España no se da esta situación. Pues bien, el perfil más habitual que se encuentra en este país es del escalador que puede cuajar grandes actuaciones en las vueltas por etapas, por eso llama tanto la atención que irrumpan figuras como la de Iván García Cortina (1995) que también está luchando por competir las clásicas.

Es un fenómeno que ha salido sin tener ninguna carrera aquí y ha salido un clasicómano. Es muy difícil, lo mismo sucede con el ciclocross que tienes que marcharte a Centroeuropa para correr y codearte con los mejores”. Las carreras montañosas de Copa de España o el Torneo Euskaldun están pensadas para formar a otro tipo de ciclistas, aunque con la irrupción del ciclocross están apareciendo corredores mucho más completos.

Durante mucho tiempo los equipos de formación han estado impidiendo que los chavales hagan ciclocross, mountain bike, pista… para centrar sus esfuerzos en la carretera y se está demostrando que es completamente al revés. Un chaval de 14 ó 15 años tiene que divertirse en la bici y ahí coge la técnica que es lo que te hace ganar carreras muchas veces”.

Geraint Thomas, Elia Viviani o el castellonense Sebastián Mora son corredores que compaginan pista y carretera, obteniendo grandes resultados en ambas modalidades. Por esta razón, Orts asegura que el ciclismo es mucho más que pedalear. La técnica que te ofrece competir y entrenar en varias disciplinas permite ganar una técnica que solo con la carretera no tendrías.

El ciclocross sigue luchando por expandirse

La realidad es que a día de hoy la transcendencia que tiene una carrera profesional como una gran vuelta por etapas o una clásica de primer nivel no la ha llegado a alcanzar el ciclocross, por eso el impacto mediático de la carretera continúa siendo mayor. Sin embargo, ver a corredores como Felipe Orts permite que más jóvenes quieran aventurarse en esta vertiente del ciclismo.

Hay que ser realistas y ver que en la carretera el negocio es mucho más grande se mueve más dinero y hay muchos más intereses. Los dos (Van Aert y Van der Poel) tienen los objetivos de correr las clásicas pero van a seguir compitiendo en la temporada de ciclocross. Todo ello lo que está haciendo es que suene el ciclocross en todo momento y eso es muy positivo”.

Las carreras de Bélgica y Holanda son espectaculares, ahora estoy medio acostumbrado pero al principio salía ‘asustado’ porque lo veía todo muy grande“. Este impacto hace que los corredores que quieran crecer en el barro tengan que marcharse a competir a estos países y enfocar gran parte de su calendario allí, aunque siempre con un ojo a las competiciones locales para transmitir su pasión a los más pequeños y fomentar su crecimiento.

Muy lejos de ser un deporte olímpico

Para poder seguir creciendo a nivel mundial se necesita de la gran implicación de más países y así dar un salto de calidad que quizás algún día permita soñar con ser una disciplina olímpica, lo que le abriría muchas puertas tanto de becas como de repercusión.

Aunque la UCI quiera que los corredores vayamos a las Copas del Mundo de Estados Unidos, incentivando las carreras de allí… Tienen el negocio muy cerrado, todo se queda en Bélgica y Holanda. Ellos mismos son los que están haciendo que el ciclocross no suba y hasta que no sea un deporte mundial no va a ser olímpico. Estamos muy lejos de eso”.

Este motivo dificulta que veamos más ciclistas que opten por el ciclocross como primera modalidad, por delante de la carretera. “Hay muchos corredores buenos de mi generación que podrían estar a un nivel parecido al mío. Estaríamos hablando de estar cuatro o cinco entre los 20 mejores de la Copa del Mundo pero esta gente buena que debería estar ahí ha tenido que emigrar a la carretera y el único que ha apostado por el ciclocross he sido yo”.

Si yo mismo hubiera preparado la temporada de carretera no estaría ahí, los belgas pueden permitírselo, del resto del mundo… alguno

Sin embargo, afortunadamente, Felipe Orts puede dedicarse a ello de manera profesional compitiendo con el Delikia-Ginestar. “He encontrado un patrocinador al que le ha gustado el mundillo y ha decidido apostar. Creo que estoy en mejores condiciones que muchos corredores de carretera de la categoría Continental. Estoy muy contento y espero que siga así muchos años”.

Su punto de forma le llevó a la victoria en Cuéllar

El pasado sábado Orts venció en la Subida al Castillo de Cuéllar, competición amateur de carretera, lo que demuestra su gran punto de forma que ha ido ganando gracias al ciclocross en el que firmó un histórico 12º puesto en el Mundial.

Me estoy encontrando bastante bien, voy cumpliendo años y el cuerpo se va haciendo. Llevamos una preparación para ir cada año un poco mejor. Desde amaeturs tengo claro que si compito en carretera es para progresar en ciclocross. Es verdad que hemos estado barajando la posibilidad de pasar a un equipo Continental para que ese puntito sea un poco más exigente y para correr carreras más adaptadas a mis características”.

Lo que está claro es que ha logrado situar al ciclocross en el centro de todas las miradas dentro del ciclismo español y que la irrupción en las clásicas de los belgas lo que va a hacer es darle alas a una modalidad que continúa en constante auge.


Fotos facilitadas por el Delikia Ginestar

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