Iker Bonillo llegó hace 13 años al seno de una familia con una gran tradición ciclista, que ya marcha por su cuarta generación. Actualmente ha terminado la temporada de escuelas como infantil de primer año, en la cual ha vivido muchas experiencias que le ayudarán a crecer no solo en el ámbito deportivo, sino también en el personal. Ha sufrido un gran número de caídas, pinchazos, lesiones… Pero eso no ha sido impedimento para seguir luchando y afianzarse por séptimo año consecutivo con la Challenge de su generación.

Iker Bonillo tras esprintar junto a su amigo y rival Àngel Albuixech

Iker Bonillo tras esprintar junto a su amigo y rival Àngel Albuixech

Poco a poco ha ido creciendo como deportista rodeado de grandes corredores, con los cuales comparte una gran amistad. Lo bonito del ciclismo, entre otras muchas cosas, es la gran deportividad que hay entre los rivales, y eso es algo que se trabaja desde la base. Iker mantiene una fantástica amistad con Àngel Albuixech, corredor del Roquette Benifaió. Ambos se conocen desde muy pequeños y comparten su entusiasmo por este magnífico deporte.

Cuando naces en una familia que siente tanta pasión por el ciclismo pueden suceder dos cosas o que acabes hartándote de él o que te apasione tanto como a tus familiares. Afortunadamente el caso de Iker es el segundo. El adolescente de Silla siente una gran devoción por la bicicleta desde la cuna y es que con tres años se subió a una y no se ha bajado desde entonces. A pesar de que durante el periodo invernal practica natación, un deporte que le ayuda a trabajar todo su cuerpo.

Esta temporada ha iniciado su andadura en el ciclismo en pista, el cual ha practicado hasta el arranque de las competiciones de escuelas. Poco a poco ha ido adquiriendo experiencia en esta disciplina en la cual siempre hay mucho por aprender.

Iker Bonillo rodando en la carrera de Bétera

Iker Bonillo rodando en la carrera de Bétera

Desafortunadamente el pasado mes de julio, mientras realizaba su prueba favorita, la velocidad, sufrió una dura caída a causa de la humedad del velódromo de Silla. Sin embargo, ese mismo día escribía en su Facebook “por muchas caídas que tenga no van a poder conmigo. Esto es mi vida. La pista o yo”. Este tipo de frases reflejan la mentalidad de un chaval que lucha por sus sueños desde bien temprano. Está claro que es muy pronto para cebarse en exceso con el deporte, pero él cuenta con Jose Bonillo, su padre, que también es su entrenador, y que sabe cómo regular el tiempo de dedicación y cómo ayudarle a no obsesionarse con las cosas. Jose es una persona maravillosa, de esas que merece la pena conocer y que nunca dejará de luchar por sus objetivos. Es el monitor del Bonillo Team, una escuela que desde fuera da la sensación de ser una gran familia, en la cual hay un ambiente admirable. Se preocupa al máximo por todos los que le rodean y está muy atento para que a ninguno de sus corredores les falte de nada. Es un verdadero crack.

“Llevar un grupo de gente, y más si son niños, siempre es difícil, pero como en cualquier deporte. A estas edades, es más difícil por los padres que por los niños. En escuelas, los niños vienen a divertirse y enseñarse una disciplina. Ya no solo para correr en bici, sino valores que les van a servir en el día de mañana. Nuestro lema es: ‘Humildad, sacrificio y respeto’. Estos son los principales valores del Bonillo Team”. –decía Jose Bonillo.

“Llevo muchos años (20 años concretamente) dirigiendo equipos y entrenando a corredores de todas las categorías. He tenido la suerte de que varios de los corredores con los que he tenido el placer de trabajar, han llegado a profesionales, y otros tantos, que siguen corriendo en diferentes categorías. De todos ellos he aprendido cosas, al igual espero que ellos hayan aprendido de mí”. –añadía el monitor de la Escuela.

Iker Bonillo entrando en meta tras el sprint

Iker Bonillo entrando en meta tras el sprint

En el campeonato autonómico, celebrado en Almassora, se pudo ver el reflejo de un corredor que se entrega al máximo. El circuito, en forma de óvalo, se adaptaba a la perfección a las características de Iker. Pese a ello, sufrió una caída en una de las dos curvas y se levantó de inmediato, aunque una avería mecánica le obligó a detenerse de nuevo. Esta parada le dejó alejado del pelotón principal, pero no le perdió la cara a la carrera y peleó a contracorriente ante las adversidades. Luchó hasta el final por enlazar con el gran grupo, aunque finalmente no logró contactar. Lo dio todo hasta vaciarse y pese a toda la rabia acumulada por la situación vivida, lo primero que hizo al cruzar la meta fue buscar al ganador para darle la enhorabuena. Son detalles que simbolizan el espíritu deportivo que debe existir entre los competidores, incluso en momentos tan complicados como este.

A finales de temporada, cuando ya se había proclamado campeón de la challenge, sufrió una rotura en su brazo izquierdo que le impidió completar la carrera disputada en el Puerto de Valencia, donde recibió el maillot sin poder competir en ella.

“Este año ha sido excepcional. Hemos conseguido un total de 42 pódiums, entre todas las categorías. Tenemos grandes promesas para el futuro. En nuestro equipo se encuentra Eric Igual, campeón autonómico y ganador de la general en principiantes. Nuestros pequeños, que nos hacen disfrutar y llorar con cada una de sus carreras. Nuestros alevines, que nos han aportado nueve victorias y los infantiles, con dos componentes que pese a ser el primer año que son compañeros, han formado un increíble tándem”. –comentaba con entusiasmo su Jose.

“Cuando llega el final de las pruebas, nos da una lástima enorme el tener que vernos menos a menudo. Durante toda la temporada el ambiente de amistad es increíble. Somos una gran familia.” –decía Jose Bonillo al concluir la temporada.

Ha sido una temporada muy complicada para Iker, de eso no hay dudas, pero nunca le ha perdido la cara a la pasión que le une a la bicicleta. Como dice el gran Javier Iriondo: “Las cosas no llegan para los que las esperan, sino para los que salen a su encuentro y van a por ellas” y eso es lo que está haciendo Iker Bonillo.

 

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies