La natación es otro deporte más que, poco a poco, está volviendo a la más pura normalidad. Aunque en muchas ocasiones, las piscinas municipales deciden si pueden abrir o no en base a sus informaciones relacionadas con el coronavirus COVID-19, prácticamente todo el deporte acuático de la Comunitat Valenciana ha podido recuperar su actividad.

De hecho, durante las fases de desescalada, muchos y muchas deportistas pudieron aprovechar las playas que bañan la autonomía valenciana para poder entrenar ya que los recintos sí que estaban cerrados. Nadadores y triatletas necesitaban sí o sí el mar, por lo que la apertura de las playas fue un paso de gigante. Y en todo este proceso, la gestión de la Federación de Natación de la Comunitat Valenciana ha tenido mucho protagonismo.

Hoy, en YoSoyNoticia.es queremos conocer de primera mano cómo ha sido el parón por el Estado de Alarma, la desescalada y esta nueva normalidad en la que nos encontramos hoy en día. Para ello, el vicepresidente de la Federación de Natación de la Comunitat Valenciana, Pablo Serra, explica y comparte cómo se fue gestionando un ente como éste en plena pandemia.

El mensaje era claro: la salud está por encima

Competiciones paradas, cambios de gestión, llamadas más urgentes que nunca… Todo cambió en un abrir y cerrar de ojos a principios de marzo. Pero la natación valenciana tuvo claro desde el principio que la comunicación entre todos era el primer paso para encontrar la calma: «Lo vivimos tremendamente preocupados pero completamente responsables. Entendimos desde el primer momento el calado de esta crisis y nos reunimos de urgencia la Junta Directiva para tomar las decisiones pertinentes para priorizar la salud de nuestros federados».

Esa priorización fue la que llevó a la complicada decisión de suspender las competiciones, pero el mensaje estaba claro: «Eran tiempos de muchísima incertidumbre a todos los niveles y, aunque en su día fue arriesgado, nos asesoramos bien por nuestros técnicos deportivo-sanitarios y abogados y dimos por terminada las competiciones de la temporada. Queríamos enviar un mensaje claro: la salud está por encima del deporte«.

Y entre decisión y decisión, aparecieron los cambios a nivel operativo: «Tuvimos que improvisar con las medidas que cualquier federación deportiva o incluso cualquier empresa a día de hoy tienen interiorizadas, pero que por aquel entonces eran novedosas. Empezamos con las reuniones telemáticas, teletrabajo, creación de foros, información actualizada de las crisis en nuestras redes sociales, asesoramiento informativo de los BOE para acercar de manera sencilla la información que nos afectaba…»

De nuevo, la importancia de una comunicación rápida surtía efecto. Además, el ente autonómico preparó contenido para todos sus federados: «Hicimos promoción de charlas de expertos y dirigidas a todos nuestros colectivos para controlar la gestión de emociones durante el confinamiento, pusimos en marcha una batería de #entrevistasprint para mantener parte de la ilusión de nuestros federados, acercamos a nuestros equipos de tecnificación de waterpolo a un deportista olímpico por medio de ZOOM…»

La lucha por recuperar la actividad y los planes para superar cualquier imprevisto

Es cierto que nadie puede anticiparse a todo lo que estamos viviendo en este año 2020. La imposibilidad de asegurar que mañana podremos hacer X o Y hace muy complicado el trabajo de cualquier persona o, en este caso, de una federación. Pero lo que también es cierto es que sí puede generarse una capacidad de respuesta ante una situación fuera de nuestro alcance.

Eso es, al menos, lo que ha intentado la natación valenciana: «Todos tememos lo mismo: no saber qué va a pasar. La única fórmula que creemos que puede ser válida es que debemos de estar preparados para lo peor y que, como tal, desde todos los niveles debemos de tener preparados al menos tres planes de acción. El neutral, el pesimista y el muy pesimista. Por ejemplo, en septiembre proyectamos una temporada en un escenario neutral y a día de hoy estamos trabajando para no pasar del pesimista al muy pesimista».

Ahora, la natación valenciana está preparada para cualquier imprevisto. Pero también ha demostrado ser capaz de fortalecerse en pro de su deporte: «Durante el confinamiento, una de nuestras mayores preocupaciones era retomar la actividad acuática con sus entrenamientos y por lo tanto, al estar las piscinas cerradas, nuestra obsesión, en una comunidad donde tenemos kilómetros y kilómetros de costa, se convirtió en poder salir al mar».

Para lograrlo, el ente que preside Marco Rivera creo un grupo de Trabajo Político: «Marco Rivera estuvo asesorando y empujando junto a su equipo en todo momento a Conselleria y a los Ayuntamientos para que este objetivo se hiciera realidad lo antes posible y de la forma más segura posible, además creamos un carnet del federado para que estos se lo pudieran descargar de nuestra web y poder identificarse ante las autoridades de que era un deportista federado».

Aunque el apoyo a sus deportistas no se quedó en el confinamiento. La natación valenciana demostró cuidar a sus federados una vez comenzó el camino a la nueva normalidad: «Cuando salimos del Estado de Alarma, el primer día que se nos permitió abrir las instalaciones deportivas que gestionamos lo hicimos pese a la inviabilidad económica de la decisión con el único objetivo de que nuestros clubes tuvieran todos nuestros espacios disponibles. Incluso las primeras semanas estuvieron a la disposición de estos clubes sin coste».

La federación está por el buen camino

Superados el confinamiento y los primeros días de nueva normalidad, la Federación de Natación de la Comunitat Valenciana sigue en proceso de adaptación: «Hemos tenido que adaptar las competiciones de todas nuestras disciplinas, que ahora se basa en cumplir las reglas higiénico sanitarias, aforos, multisedes, streaming’s, reciclajes arbitrales para la creación de sus nuevas responsabilidades… Muchas medidas para demostrar que practicar y competir en nuestros deportes acuáticos es seguro y es saludable para el cuerpo y para la mente«.

Esa seguridad también se traslada al ámbito económico: «Hemos hecho algo que creo que tiene mucho mérito, puesto que no es nada fácil. Pero teniendo la premisa de salvaguardar la institución por encima de todo, hemos activado los mecanismos necesarios a nuestro alcance para poder decir a día de hoy, que la federación está por el buen camino para sobrevivir. Hay que ser conservadores por el futuro incierto de la pandemia, pero repito, estamos por el bueno camino.

Una federación más abierta y por y para la natación

La directiva que lidera Marco Rivera se marcó como objetivo atender siempre o en la medida de lo posible las inquietudes y los problemas de sus federados. Al menos, así entienden que debe ser una federación: «Tenemos bien asimilado el sentido de una federación y no es otro que ser un instrumento clave para atender a nuestros clubes, deportistas, entrenadores, árbitros, colaboradores, aficionados y familiares. ¿Qué sentido tendría a día de hoy una federación que no sea capaz de ‘tirar del carro’?.

Y en ese sentido, la nueva federación optó por ser más abierta haciéndola extensible a todos sus actores y actrices: «Hemos actualizado el enfoque a la hora de exponer los procesos federativos a nuestros asambleístas. Varias de las sencillas acciones que hemos puesto en marcha son abrir un canal de comunicación directa con todos los miembros de la Junta Directiva por medio de la publicación de los correos electrónicos de todos sus miembros en nuestra web…».

«Hemos apostado por actualizar el contenido de nuestra web con noticias de todo lo que afecta o respecta a la federación por medio de la contratación de una responsable de comunicación, abrir un apartado de transparencia en nuestra web, una exposición pormenorizada de los detalles de las cuentas anuales a nuestros asambleístas y la creación de unos Grupos de Trabajo por disciplinas por los cuales fluyen de manera bidireccional las decisiones y la información».

Tenemos una prometedora salud a medio-largo plazo

Con todos estos movimientos y todas estas iniciativas, es lógico que la salud de la natación valenciana sea buena pese a todo lo que estamos viviendo: «Gozamos de una prometedora salud a medio y largo plazo. Se ha contratado a Miguel Vázquez como Director Técnico y estamos haciendo un programa AD HOC a las peculiaridades e idiosincrasia de nuestra natación valenciana. Gracias a su criterio hemos puesto en marcha la transformación de todos nuestros programas deportivos y creo que a día de hoy todo el mundo está muy ilusionado y participativo».

«De hecho desde la federación se va a realizar un gran esfuerzo económico este año (aprobado por Asamblea) para tender un puente deportivo entra la era Pre Pandemia y la Post Pandemia. Si este año dejamos de remar, ningún esfuerzo anterior habrá tenido sentido y por eso creemos firmemente que ahora es el momento de apoyar más que nunca a nuestros deportistas«.