El piragüismo es un deporte desconocido para muchos, son pocos los que se han atrevido a probarlo. Este verano saltaba en todos los medios que dos españoles se alzaban con la medalla de oro de los JJ. OO. de Río en el K2 200 m masculino, eran Saúl Craviotto y Cristian Toro.

Lo cierto es que en nuestra comunidad son muchos los que practican y han practicado este deporte. En Castellón se esconden tres hermanos que pese a su corta edad ya saben lo que es vivir este deporte, sentirlo y practicarlo. Se trata de tres ‘piratas’ como Sara de 13 años, Yoel de 10 y Raquel de tan sólo 8 años, capitaneados por su padre y entrenador David Calvente a bordo del Real Club Naútico de Castellón.

No son ‘piratas’ de un único deporte, ya que desde pequeños han practicado natación hasta que han conseguido dominarla, y también juegan al baloncesto. “Decidimos que queríamos que practicaran un deporte de equipo y uno individual, por los beneficios que cada uno de ellos comporta”, asegura su padre. Para la parte individual se decantaron por el piragüismo, un deporte que les está dando muchas alegrías.

Sara Calvente

Sara, de 13 años, durante una de las competiciones

Para Raquel, la más pequeña de la tripulación que practica este deporte desde los 6 años, lo mejor del piragüismo es lo mucho que se divierte con sus compañeros y en las competiciones. Por su parte Yoel destaca que “lo mejor es que cuando aprendes bien la técnica corres mucho, no hay nada malo, como mucho algún viaje largo”.

Lo de los viajes largos parece pesarle también a su hermana Sara, sobre todo el momento de cargar todo el material en el remolque, pero parece que todo eso le compensa teniendo en cuenta que dice sentirse recompensada en las competiciones después de todo el esfuerzo de los entrenamientos. “Lo mejor son sobre todo los amigos de tu club que siempre te apoyan y obviamente la familia y mis entrenadores, mi padre y el del club que también te animan y te preparan para ese momento”.

Yoel Calvente

Yoel, de 10 años, remando en una de las competiciones

Los entrenamientos de su padre se centran fundamentalmente en la mejora de la técnica y en un acondicionamiento físico general. De cara a las competiciones, David tiene claro que lo que intentan a estas edades es evitar al máximo un enfoque resultadista. “Nos centramos en la búsqueda de mejoras continuas respecto a resultados anteriores”.

Por tanto, trabajan las competiciones desde un punto de control sobre la marcha de los entrenamientos, tratando de que aprendan a competir sin estrés, sabiendo controlar los nervios de la competición y no darle más importancia de la que tiene. Los hermanos Calvente destacan de las competiciones lo mismo, y les gusta ir un día antes para conocer el sitio y probar las aguas en las que van a competir.

Raquel Calvente

Raquel, de 8 años, con su piragua en una de las competiciones

Respecto a los resultados en las competiciones su padre asegura que a medida que van creciendo van mejorando, lo que se traduce en mejores resultados. Lamenta la falta de interés por este deporte en la zona en la que viven, por lo que para mantener el interés de los niños considera necesario acudir a las competiciones donde se les vaya exigiendo cada vez más y se den así cuenta que hay otras zonas de España donde el nivel es mucho más alto.

Esto les permite ver con sus propios ojos que necesitan seguir esforzándose si quieren destacar”, y a su juicio los resultados no son tan importantes salvo para conseguir ese efecto “de enganche”.

Precisamente por ese “efecto enganche” les hemos preguntado a los hermanos si les gustaría dedicarse a ello profesionalmente, y parecen tenerlo muy claro. Raquel asegura que no, que es un deporte que requiere de mucho tiempo y ella lo que quiere es tenerlo como “deporte divertido”. Yoel parece que duda un poco más, en un principio le gustaría estudiar una carrera y después tener un trabajo estable, pero sentencia la respuesta diciendo que “luego si puedo, lo haré”.

Por último, Sara reflexiona un poco más. No cree que vaya a dedicarse profesionalmente porque “requiere mucho tiempo”, coincidiendo en esto con su hermana pequeña. “Yo el piragüismo lo tengo como un hobby y me gusta practicarlo, pero no quiero que acabe siendo una obligación”.

En cualquier caso, se dediquen profesionalmente a ello o no, estos ‘piratas’ del piragüismo seguirán disfrutando de las competiciones y nosotros seguiremos disfrutando con ellos. «Si no fuera por nuestro padre, ninguno de los tres habríamos descubierto este deporte”.

Familia Calvente

Habrá que agradecerle a David entonces que sobre todo le haya permitido al deporte valenciano contar con estos tres cracks del piragüismo. Sara, Yoel y Raquel, desde YoSoyNoticia.es os deseamos mucha suerte.

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