Natural de Mallorca y apasionado del deporte y la comunicación. Impregna esfuerzo, compromiso y respecto allá donde va. Con estos adjetivos se define Xavi Torres, un héroe sin límites que desde su infancia ha hecho frente a todas las adversidades que se le han presentado en el sendero de la vida. Está contento con su cuerpo y enloquecido por afrontar cada momento con la misma pasión que transmite en la llamada de YSN.

Sus 16 medallas en la historia de los Juegos Paralímpicos (5 oros, 5 platas y 5 bronces) hablan por sí solas de su impresionante palmarés, teniendo siempre en la natación su principal fuente de inspiración.

Pese a que pueda parecer contradictorio para algunos, las circunstancias le han ayudado a vivir con una mejor actitud. «Es algo positivo llevar una discapacidad de una forma más desenfadada. Soy una persona que hace muchas bromas sobre mi condición. Tengo muy desarrollada la capacidad de reírme de mí mismo«, asegura.

Por esta razón, es consciente de que otra persona estando en una situación similar a la suya podría afrontar desde otra perspectiva. Sin embargo, Torres prefiere optar por disfrutar de cada día y pasárselo en grande con quienes le rodean, tanto es así que en los últimos años ha decidido mostrarlo también en sus redes sociales.

Es algo positivo llevar una discapacidad de una forma más desenfadada. Soy una persona que hace muchas bromas sobre mi condición»

Gracias a estas nuevas herramientas ha podido llegar a muchas más personas que en otras épocas y así contar sus vivencias de una manera más activa. Es evidente que es complicado ganarse un hueco en la red, teniendo deportes como el fútbol que arrastran una gran masa social. Sin embargo, a raíz de un tuit que puso en relación a Lionel Messi comenzó a recibir mensajes de gente de diferentes países.

Empleó Twitter para tomarse con humor su discapacidad, un gesto que ha levantado pasiones entre sus grandes seguidores, cada vez con gustos más distintos. «Cualquier persona lo puede ver desde su móvil. Resulta mucho más sencillo compartir estas cosas con la gente y yo estoy encantado de hacerlo. Hay quien piensa que soy yo quien aporta cosas, pero a mí también me aporta muchísimo poder participar en todas estas cosas ahora que he dejado la alta competición«.

El ser humano es un animal de hábitos y por eso cree que si desde pequeño uno se acostumbra a vivir de una determinada manera hará que afronte mejor las distintas situaciones. «Yo me río mucho pero también tengo momentos de bajón o más difíciles. Todos tenemos capacidades y discapacidades, solo dependen de lo que estemos haciendo en cada momento”.

No cree que ninguna persona tenga la verdad absoluta o unos códigos de valores que si los sigue le llevarán a ser mejor en lo suyo. Su gran idea pasa por disfrutar de todo lo que haces y eso es lo que trata de transmitirles a los chavales que empiezan. “Les hablo de la importancia de tener muchas experiencias en la vida para que eso nos ayude a conocernos a nosotros mismos, que es el paso previo a querernos y a que te quieran los demás”.

Todos tenemos capacidades y discapacidades, solo dependen de lo que estemos haciendo en cada momento»

En el deporte, al margen de los resultados deportivos, podemos encontrar una “gran fuente de aprendizaje” que hay que aprovechar. “No es necesario ser campeón en algo para disfrutar del deporte”. Esa es la filosofía que le ha llevado a afrontar cada prueba de la mejor manera posible y eso es lo que trata de inculcar a las nuevas generaciones.

Yo también veo a gente que hace cosas fascinantes y lo que sucede es que lo que hago yo tiene una repercusión pública y eso hace que llegue más a la gente. También hay personas que luchan porque su mundo y el de las personas que les rodean sea mucho mejor”.

Medalla de barro con sabor a oro

En el verano de 1986 se encontraba en un campamento de verano y vivió una experiencia de la cual guarda un especial cariño. Se acababa de anunciar que Barcelona acogería los Juegos Olímpicos de 1992 y estuvieron practicando varios deportes y al terminar les premiaron con unas medallas de barro que se habían hecho ellos mismos.

Tras ese campamento ha disputado seis Juegos Paralímpicos como deportista y en unos como entrenador. “Era un niño que soñaba con hacer cosas grandes y lo bonito de eso, quizás no ha sido lograrlo, sino el hecho de haber logrado aquellas cosas que nos han permitido avanzar y disfrutar”.

Todo ello no implica que los resultados no sean importantes porque es para lo que él ha trabajado a conciencia durante gran parte de su vida. Las horas en la piscina y en el gimnasio le han catapultado hacia un legado inmenso que se ve reflejado en las 16 medallas paralímpicas que guarda con mimo en su casa y de las cuales siempre le gusta recordar las vivencias.

Cuando viene alguien a casa me pregunta por ellas y es bonito contar la historia que hay detrás de cada trofeo, gorro o ropa de natación. Me gusta compartirlo con los demás”.

Pasión por la comunicación

Siempre le llamó la atención estudiar Periodismo pero en Mallorca, que es donde ha vivido y entrenado siempre, no estaba la posibilidad de estudiar la carrera. De modo que se decantó por otra vía que también le apasionaba como es el Magisterio en Educación Física. “Al haber colaborado en diferentes medios de comunicación hace que de alguna manera haya desarrollado mis dos grandes pasiones vinculando una con otra”.

Con el paso de los años encontró la posibilidad de cursar el Máster en Periodismo en el CEU San Pablo y así poder disfrutar de su gran vocación fuera del agua. Su participación activa en los JJOO de Atenas 2004 o en varios campeonatos continentales y mundiales le han permitido ganarse un hueco también en este sector, aportando la función más técnica gracias a su experiencia en la natación.

También tuvo una aparición a finales de los noventa en Médico de familia con Emilio Aragón y Lidia Bosch, entre otros. En aquella época esta serie televisiva tenía un gran tirón, llegando a emitir más de 100 episodios y a día de hoy sigue recordando con mimo su cameo en ella. “Fue una experiencia bonita y me hizo darme cuenta de que una grabación de este estilo es bastante exigente”.

Además, recientemente se ha publicado su biografía, obra de Gabriel Forteza, titulada Sin miedo a caerme que está teniendo una buena acogida y permite que la gente pueda conocer más sobre la historia personal de Xavi Torres.

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