Más allá del fútbol, del baloncesto o de los 50 mejores tenistas del mundo, hay un deporte que es totalmente diferente, muchas veces invisible a los ojos. Es un deporte del que desconocemos su fondo y que tiene tantos o más problemas que el resto de trabajos o profesiones.

Es el caso del castellonense Óscar Pelegrí (30 de mayo de 1994, Betxí), un joven ciclista que ha estado compitiendo en Portugal y que, por causalidad -que no casualidad- ha brillado en el último Nacional de Valencia de Ciclismo en Pista y ha rendido a gran nivel en el reciente Europeo de Apeldoorn (Países Bajos).

Estoy en una situación complicada, es final de año, las plantillas están cerradas y tengo que encontrar un hueco”

Pese a eso, está sin equipo cuando estamos ya a punto de entrar en noviembre. “Estoy en una situación complicada, es final de año, las plantillas están cerradas y tengo que encontrar un hueco”, explica el protagonista a Yo Soy Noticia, siendo consciente de que lo único que puede hacer es “entrenar, entrenar y sacar los mejores resultados posibles. Hay cosas que luego no dependen de mí”, nos cuenta.

Está contento por sus últimas actuaciones en la pista, pero sabe que “el sueldo llega de los equipos de la ruta”. Estoy buscando un equipo para el año que viene, bueno, lo hace mi representante. Antes no tenía y era un horror para mí. Entrenar, competir, descansar y negociar era inviable, así que ahora mucho mejor, estoy más tranquilo y centrado en lo que tengo que estar, que es en entrenar y descansar”.

Y es que el Europeo en Holanda fue un premio extra para él, que ya estaba descansando después de competir en el Campeonato de España celebrado en septiembre en el Velódromo Lluis Puig de Valencia.

Muy complicado estar en Tokio 2020

“Mira, hice un buen campeonato ahí y me llamó el seleccionador. Yo no tenía pensado participar, pero he terminado muy contento porque fui con dudas, sin saber si iba a aguantar, pero luego ha ido todo bastante bien”, nos explica en este momento de incertidumbre en su trayectoria deportiva.

“Es que no puedo marcarme un objetivo a corto o medio plazo porque no sé nada. En pista ahora empiezan las copas del mundo, pero yo no voy a estar porque ahí están buscando la clasificación olímpica Albert Torres y Sebastián Mora en el ómnium y el madison para Tokio 2020”.

Ambos son las grandes estrellas del ciclismo en pista nacional, algo que han demostrado en Apeldoorn, donde el valenciano Mora se colgó el oro en la prueba del scratch. “Ellos son los que tienen galones y si se clasifican luego dependerá del seleccionador si estoy en Tokio o no. No lo tengo descartado del todo, porque puede haber una plaza de reserva o puede pasar cualquier cosa, pero no es algo en lo que esté pensando ahora mismo”, reconoce.

Sobre todo lo sucedido estos últimos tiempos, el problema ha estado en que el patrocinador principal de su equipo, el Vito – Feirense, lo ha dejado y para que el conjunto luso mantenga la categoría “lo más probable es que bajen la edad de los corredores -Pelegrí tiene 25 años- para poder abaratar costes”.

“Hay algunos brotes verdes en el ciclismo español”

Esto lleva a la gran reflexión del momento, que no es otra que la precaria situación de un ciclismo español al que el castellonense ve “algunos brotes verdes”, en comparación con los dos o tres últimos años. “Han mejorado un poco las cosas con la subida de categoría del Burgos. También subió el Murias -que ahora desaparece- y han aparecido otros como el Kern Pharma o la Fundación Euskadi. Pero claro, no hay cabida para todos los corredores y a muchos nos ha tocado buscarnos la vida fuera. No queda otra”.

De esta forma, Pelegrí se ha tenido que integrar en un equipo portugués donde la prioridad del patrocinador siempre ha sido darse a conocer en el país luso y, por tanto, competir allí.

“La Vuelta a Portugal es la gran carrera de allí, la que más se vive. Y es normal porque hay un gran retorno publicitario. Ese es el objetivo principal y el resto de competiciones están en un segundo plano. Además, el calendario portugués es amplio, así que, aunque hemos hecho alguna salida a España y tal, la temporada está centrada allí. Yo ahora estoy buscando un calendario más internacional”, comenta.

Imposible vivir del ciclismo en pista en España

Él tiene claro que debe buscar un equipo para la ruta. “No puedo centrarme en la pista al 100%. En España no hay equipos, aunque en otros países sí, y necesito un equipo de la ruta para recibir la mayor parte de mi sueldo. Para la pista necesitas becas, subvenciones y demás y para eso hacen falta resultados. Eso da mucha más inseguridad porque para obtener esas ayudas hay que invertir mucho tiempo y mucho dinero».

Para ir a una Copa del Mundo hay que salir fuera a competir, conseguir puntos y sino es inviable. Hay que hacer una gran inversión y luego no vas a saber seguro si van a contar contigo o no”.

Aunque la situación no es la más sencilla del mundo, nos cuenta que tiene “alguna propuesta abierta”, aunque “sin oferta en firme todavía. A lo mejor mañana puede ser que sí tenga equipo o que me digan que no les intereso. Hasta que no tienes el contrato firmado no se puede decir nada”.

La importancia del psicólogo deportivo y tener un plan B

Mientras pasa por este trance de difícil gestión, el ciclista castellonense cuenta la importancia de tener controlado el tema mental. “Yo trabajo con David Llopis, que es un psicólogo deportivo. Para mí es fundamental tener la cabeza centrada. Soy consciente que buscar un equipo no solo depende de mí, yo no puedo cambiar algunas circunstancias; tengo que buscar mis resultados, mis entrenamientos y poco más».

Son situaciones estresantes y para mí es clave contar en el equipo con un psicólogo”.

Por último, la tranquilidad también se la aporta el hecho de haber tenido siempre claro que una carrera deportiva se “puede truncar en cualquier momento”, por eso ha estudiado Ciencias del Deporte. “Me falta el trabajo final de carrera, así que esa parte de mi vida la tengo cubierta. Yo no sé si me puedo lesionar o pasar cualquier cosa, soy consciente de que la trayectoria deportiva se puede acabar de cualquier manera que no esperas”.

Lo que está claro es que a sus 25 años, Óscar Pelegrí sabe lo que es estar en un Europeo absoluto, ha competido en un calendario tan exigente como el portugués y solamente necesita ese empujón que le ofrezca la oportunidad de demostrar lo que vale sobre una bicicleta.

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