Emociona escuchar su historia y se emocionan al contarla los que mejor la conocen. “Es impresionante, es como si un jugador de fútbol destacara en su deporte y además lo hiciera sin gran parte de una pierna”, nos cuenta Javier Muñoz, el presidente de la Federación de Billar de la Comunitat Valenciana.

Gracias a él podemos contactar con Patricia Sánchez, reciente medalla de bronce en el Campeonato de España de Pool (conocido de manera informal como billar americano) y siendo en la clasificación final la mejor jugadora de la Comunitat.

Su caso es único y especial, siendo además por sus propios méritos y resultados la única jugadora becada por la Federación Valenciana, que se enorgullece de contar con una mujer tan luchadora, ejemplar y exitosa (esta última medalla de bronce hay que unirla a las que también atesora de años pasados, tanto a nivel nacional como autonómico) que sirve de inspiración para las nuevas generaciones.

Un regreso triunfal

Trabajadora de la ONCE y sin antebrazo izquierdo desde su nacimiento, Patricia Sánchez sobrelleva de manera brillante las inseguridades que todavía hoy, a sus 37 años, le genera su condición física. Reconoce que a veces lo pasa mal pensando en el qué dirán, pero se le olvida en cuanto coge el taco y comienza a hacer virguerías con las bolas sobre la mesa de Pool.

Los que asisten atónitos a su destreza para competir al más alto nivel, sin hándicap en competición, rápidamente desvían la mirada de su brazo izquierdo para asombrarse con su habilidad en el juego. Es la magia que consigue desarrollar nuestra protagonista, enamorada de este deporte desde la más tierna infancia.

“Fue mi padre el que me compró cuando era pequeña un billar de juguete, y luego ya con 18 años empecé a trabajar en el pueblo El Verger de Els Poblets, en una sala donde venía mucha gente a jugarlo. Me entró el gusanillo y ahí sí que ya empecé más en serio”, rememora Patri, que sí reconoce que sus limitaciones físicas le afectan en el juego porque “todo no lo puedo hacer y en algunos golpes sí que influye”.

Pero esa pasión no la pudo disfrutar de forma continuada y estuvo mucho tiempo desconectada de este ámbito del billar, hasta que hace unos 3 años contactó con un hombre, Patrick Maccio, de cuya sabiduría en el juego deseaba aprender la alicantina en su regreso al circuito.

Porque la humildad y la sinceridad acompañan siempre a Patricia Sánchez, la tercera mejor jugadora de Pool de este país y a la que no se le caen los anillos al afirmar, de forma muy clara, que “todavía tengo mucho que aprender”.

Y es precisamente esto lo que más engancha a la jugadora alicantina. “El billar es muy complicado, hoy en día hay golpes que todavía no sé dar. Es matemática pura este deporte, y como nunca se acaba de aprender pues eso me atrae mucho. Es un gran desafío”, señala la residente en el municipio alicantino de El Poblets.

Soñando con una mejora importante

Patricia tiene planes para el futuro. Uno de ellos el de poder combatir su limitación física con el brazo izquierdo gracias a una mano robótica con la que podría elevar su nivel de juego. Y es que con esta prótesis podría desenvolverse mejor con el taco y sobre la mesa, aunque por el momento las medallas se acumulan en su domicilio como si esta tesitura le diera una motivación extra.

Pero esta claro que poder cerrar la mano para coger el taco le permitiría dar un salto competitivo, como así nos reconoce esta jugadora que no ve ningún mérito en adaptarse a las mismas reglas y contexto que afrontan el resto de jugadoras.

No resalta ninguna mala experiencia por su discapacidad, “son más las dudas que tengo yo misma que las que me han hecho sentir los demás en este deporte». Y se muestra muy agradecida a los que le apoyan, desde la Federación hasta sus clubes de billar que son el Straight Pool de Dénia y el Club Billar Dénia, y sin olvidar a personalidades como José Luis Mas Sola, de la concejalía de Deporte del ayuntamiento de Els Poblets.

El sacrificio para llegar a lo más alto

En España una jugadora de referencia como Patricia Sánchez, a diferencia de otros lugares como los que descubrió cuando participó en un Campeonato de Europa nuestra protagonista, no puede vivir del billar. Ella se paga material (un buen taco se puede ir hasta los 1.000 euros, y necesitas varios) y si viajas fuera también debes rascarte el bolsillo.

Entrena duro cada semana después de su jornada laboral, desplazándose hasta la cercana localidad de Dénia para practicar durante una o dos horitas diarias ya que este deporte requiere de mucha práctica y de mejora continua.

Yo me considero deportista porque este deporte tiene mucha preparación mental y física, es de mucho practicar y con muchas horas de entrenamiento. A la semana puedo dedicar 4-5 días, y en total estaré en torno a unas 10 horas de billar cada semana. Y luego los sábados cuando vas a un campeonato, que si pasas rondas puedes llegar a jugar todo el día y son buenas ‘palizas’”.

Ella está ahora haciendo números para saber lo que costaría poder ir al Mundial que se celebra en Las Vegas, lo cual sería todo un sueño y hazaña para esta referente del Pool femenino en la Comunitat Valenciana y España. Allí, en Estados Unidos, representaría su particular ‘El Color del Dinero’, la mítica cinta que en España popularizaron Tom Cruise y Paul Newman.

Una obra cinematográfica de obligado visionado, cuya historia se desarrolla en torno a la mesa de billar con agujeros. Y entonces, rodeada de esos buscavidas que ya casi ni existen en este deporte que salió de los bares para ganar en aceptación y prestigio social más allá de estos entornos, Patricia Sánchez podría demostrarles a todos que su historia y ejemplo sí que son dignos de película.

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