Las sensaciones del pasado curso eran positivas y tenía el pálpito de que podía volver a disputar un campeonato, además con la etiqueta de la selección española: “Estaba entrenando muy bien y sabía que podía ir con la selección”, afirmaba el nadador de Aldaia.

Los buenos resultados cosechados tuvieron la culpa, para que pudiera darle más opciones de estar en la lista definitiva: “En el Open me llevé dos oros y una plata (en el mes de febrero) y en el mes de mayo obtuve otros dos oros. A raíz de los resultados sacaron la selección, y a ésta iban seis chicos y seis chicas”.

Todo esfuerzo tiene recompensa

Y es que seis años después, de manera inesperada, volvió a tierras australianas para disputar un campeonato con la selección española. No era un debutante, ni su primera experiencia porque ya tuvo la ocasión de ir en 2012 al mismo país, Australia. Aunque nunca se le pasó por la cabeza que la vida le volviese a brindar una segunda ocasión, la fortuna cayó de su lado:

Pensaba que después del mundial de 2012 en Australia no iba volver allí. Hace seis años no esperaba que seis años más tarde podía volver a estar en la élite otra vez, y luchando por estar con la selección. La casualidad fue el que el campeonato volvió a ser en Australia”, afirma.

Más allá de disfrutar de una competición de un gran calibre, le sirvió para conocer cosas nuevas  y recordar algunas culturas que en su momento pudo aprender. No dudo en ningún momento de alargar la estancia, para desconectar y recargar pilas de cara a los próximos retos.

“Estuve tres semanas, desde la concentración hasta la totalidad del campeonato. Cuando acabó la competición me quede de vacaciones allí, por mi cuenta un par de días. Fue una experiencia brutal, porque aparte del campeonato me quedo con la oportunidad de conocer otra cultura”, reconoce.

Recibir una ayuda económica y viajar  con la selección son ingredientes que te hacen vivir el campeonato de una manera diferente y única: “Costearte un viaje tan lejos por ti mismo no te lo planteas, y cuando sabes que te lo cubre la selección con todos los gastos pagados no es la misma sensación. Si no llega a ser por eso, no me le hubiera permitido”, confesaba el nadador de Aldaia.

Cada año se conoce mejor a él mismo

Los años pasan y el rodaje le sirve de aprendizaje. Esto supone una ayuda para que pueda conocer mejor sus puntos débiles y sus puntos fuertes, que con el paso del tiempo ha descubierto. “A la hora de realizar los entrenamientos me conozco mucho mejor. Sé los entrenamientos que tengo que hacer en seco, sé cuándo tengo que estar a volumen a nivel de pesas, sé cuándo tengo que bajar el peso para competir, sé cuándo tengo que hacer una sesión al día…”

Eso al final me lo voy conociendo y me ayuda mucho para poder adaptármelo. Tengo un entrenador que todo lo que he conseguido es gracias a él, pero yo también empiezo a conocerme mejor a mí mismo”, añade.

Broche de oro para cerrar el 2018

Para poner el broche de oro al pasado año tuvo la recompensa de ir a la Casa Real, en Madrid. Cuando se lo comunicaron en el primer instante no se lo creía, hasta que se dio cuenta de que era una realidad.

“No me lo esperaba, pero fue una propuesta de la Federación de Salvamento y Socorrismo. Primero me llamaron para proponérmelo, después me enviaron una carta firmada por el Rey para decirme que me esperaban en la Casa Real para los premios nacionales del deporte. Cuando vi que todo era una realidad estaba emocionado, porque el momento se acercaba”, confiesa.

Por la mañana le recogieron en Atocha y cuando llegó a la Casa Real era todo de “película”, muy cercano. Durante el cóctel tuvo una charla de tú a tú con los reyes y los presidentes de otras federaciones.

La natación es similar al atletismo

¿Qué relación tiene el atletismo con la natación? Si nos paramos a pensar hay muchas similitudes entre estos dos deportes, y Javi Catalá así lo refleja. “Lo podríamos comparar con el atletismo porque en natación hacemos cuatro series de cien y en atletismo también, dos kilómetros de nado continuo y en atletismo dos kilómetros de rodaje, las pruebas son muy similares”.

“Aquí (natación) hay un cien y allí (atletismo) otro, aquí (natación) un mil quinientos y allí (atletismo) otro, aquí hay pruebas en el mar y allí en campo abierto”, apunta.

La retirada se acerca

Poder vivir de la natación es complejo, por ello estos últimos meses el nadador de Aldaia ya tiene los ojos puestos en el mundo laboral y de alguna forma seguir ligado a su pasión: “Ahora hago entrenamientos personales, trabajo con triatletas para llevar la parte específica del agua, con gente que quiera reforzar entrenamiento de seco y en sala, en la empresa de la piscina ya trabajo 40 horas…”

Y tengo la vista más puesta en vida laboral que deportiva, pero no renuncio a todo lo que venga. Cada uno tenemos una edad y mi deporte no te repercute económicamente, ya que yo diariamente no tengo un jornal con el que pueda dejar de trabajar para poder entrenar”.

Planes de futuro

“Yo ya pensaba que me iba a retirar”, confesaba, pero el hecho de volver a Australia y de ir a la Casa de su Majestad el Rey de España le han dado un plus para poder acabar de la mejor forma esta temporada. Ahora se encuentra en un estado óptimo para poder luchar por el campeonato nacional.

No cierra las puertas a vivir nuevas experiencias con la selección española, aunque  su cabeza se centra más en el mundo profesional: “Si me llaman volveré a ir con la selección, y si no tengo los meses ya contados. Creo que ya he hecho todo lo que tenía que hacer a nivel personal, ahora estoy más enfocado al tema laboral”.

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