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Un 31 de julio de 1982 venía al mundo Ana Isabel Medina Garrigues, quien años más tarde se nos haría conocida en nuestro deporte con el nombre de Anabel Medina. A día de hoy es considerada una de las mejores tenistas valencianas de todos los tiempos, y hace apenas una semana anunciaba su retirada definitiva como jugadora profesional tras disputar el US Open en dobles con Arantxa Parra.

Anabel Medina anuncia su retirada tras el US Open

Deja atrás una carrera de más de veinte años, con un gran palmarés: 11 torneos individuales y 28 en dobles. Pero no ha sido un camino de rosas para llegar a ello, detrás hay una historia de superación y coraje, que sin duda, ella ha sabido transmitir en la pista y han sido sus señas de identidad.

Anabel supo que su pasión era el tenis desde bien pequeña, y comenzó a la temprana edad de los siete años en el deporte de la raqueta. Crecía en una familia humilde, pero que le enseñó a no rendirse y darlo todo, tal y como ha reconocido la tenista en varias ocasiones.

Sin duda, a esa niña se le quedó grabado para siempre en su memoria como su padre la llevaba a entrenar tras diez horas de trabajo, en bici y teniendo que subir terreno de montaña, con todo el material que Anabel necesitaba para practicar.

Su familia nunca le fallaba en los partidos, y es ahí, en la pista, donde ella intentaba devolver y agradecer todo ese esfuerzo que su familia le daba y le ha dado durante toda su carrera.

El drama deportivo

A finales de los 90, Medina ya comenzaba a codearse con la élite del tenis y daba sus primeros pasos como profesional. Poco a poco, la valenciana iba ganándose una repercusión, y entonces, llegó el momento más duro de su carrera.

Con tan solo 19 años y en pleno octavos de final del Open de Australia, la tenista tuvo que ver como su rodilla se quedaba clavada tras un mal gesto. Sufría una rotura en los ligamentos cruzados y se enfrentó a una larga recuperación al tener que pasar por quirófano.

la diferencia entre un jugador y otro es que uno afronta los momentos importantes mejor psicológicamente

Pero la valenciana demostró su valentía y coraje, y se rehízo, consiguiendo grandes éxitos a nivel individual, aunque sobre todo en dobles, donde se ha encontrado más alegrías. Junto a Virginia Ruano consiguió uno de sus mayores logros junto a sus dos Roland Garros: la plata en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, perdiendo la final ante las hermanas Williams. También cuenta con un éxito en dobles mixtos, pues junto a Fernando Verdasco logró la Copa Hoppman en 2013.

Sin embargo, los dolores por su anterior lesión siguieron presentes y no le dejaron dar siempre su cien por cien. Tras los Juegos de Río decidió dar su primer adiós como tenista profesional, aunque luego decidiera retomar su carrera en dobles. Pero este sí parece definitivo, prefiere seguir disfrutando del tenis sin el dolor.

Y entonces llegó el ‘coaching’

Tras su primera retirada, Anabel Medina tenía claro que ser entrenadora podría ser otra manera de seguir vinculada al tenis. Y con Jelena Ostapenko empezó en ello. El trabajo con la jugadora dio resultado, sin ir más lejos, Ostapenko ganó Roland Garros bajo su estela, pero apareció el reto de la selección.

Anabel Medina fue la elegida para sustituir a Conchita Martínez al frente de la Copa Federación, y por ello y a pesar de los buenos resultados, tuvo que renunciar a seguir con Ostapenko y aceptar tomar el mando de la ‘armada española’ femenina. Eso sí, la tenista valenciana admite que le gustaría seguir trabajando con jugadoras en un futuro.

Y es que ese coraje y saber estar que la valenciana demostraba en la pista, lo ha sabido inculcar como entrenadora, además de que reconoce la importancia de un buen ‘coach’ detrás de un gran deportista.

“Mi consejo es rodearse de buenos profesionales porque hay muchos que pueden ayudar a gestionar esos momentos de tensión, para focalizar la atención en lo que realmente es importante”, declaraba Anabel en una entrevista reciente a Europa Press.

La tenista, en esa misma entrevista, admite que “la diferencia entre un jugador y otro es que uno afronta los momentos importantes mejor psicológicamente” y ella sabe que una parte clave está en el entrenamiento y lo intenta transmitir.

Capitana de Copa Federación y directora del Open de Valencia, lo que está claro es que la retirada de Anabel Medina es solo como jugadora profesional, y que queda aún mucho tenis en sus venas.

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