>

Fue hace casi diez años, en noviembre de 2011, cuando cuatro jugadoras de roller derby de la facultad de Bellas Artes de la Universitat Politécnica se inspiraron en la película “Chicas sin freno” para crear el primer equipo de roller derby de Valencia, el Rayo Dockers (equipo actualmente integrado en el Valencia Roller Derby).

Por aquel entonces, tan sólo Barcelona y Tenerife contaban con equipos en sus respectivas ciudades, y el roller derby era un deporte desconocido en España. Diez años después, este juego, difícil de entender a primera vista y que sería una fusión de patinaje y contacto, velocidad y estrategia, ya cuenta con 28 equipos repartidos por todo el Estado.

La ARDE (Asociación de Roller Derby de España) y la Federación Española de Patinaje ya buscan fecha para el inicio de la competición oficial y algunos equipos ya están entrenando con el levantamiento de restricciones. Es el caso del Valencia Roller Derby, que desde hace un par de semanas ha vuelto a los entrenamientos en las pistas del Colegio Marni, en el barrio de Orriols.

FOTO: Pablo Sanchez Trigo

Para conocer mejor los entresijos de este peculiar deporte en Valencia, hemos hablado con Sara Khamrah (Killer Queen), Celia Robles (Jarana), Marta Gallo (Fucker Bruixa) y Maz Hunt (Mazochist), cuatro jugadoras del Valencia Roller Derby, club que integra al Rayo Dockers, equipo de la Primera División, y al Rayo B’lockers, que jugó la única temporada hasta ahora oficial, la 2018-2019 en la Segunda División.

El juego en sí, dividido en dos períodos de 30 minutos, consiste en una batalla en una pista ovalada entre dos equipos compuestos por 5 integrantes (bloqueadoras, pívots y jammers). Todas ellas bien pertrechadas con protecciones. En cada periodo se disputan ‘jams’ de hasta dos minutos (salvo que se corte antes estratégicamente por parte de la jammer líder). En cada uno de estos ‘miniperíodos’ las jammers tratan de sumar puntos para las suyas superando la barrera de jugadoras. La anotación se consigue en función de las rivales que adelanten en cada vuelta a la pista.

Es un deporte complejo de entender pero jugar engancha. Lo bonito del roller derby es que todos los cuerpos tienen cabida, ya que cada posición tiene un rol diferente e importantísimo en el desarrollo del juego”

Se trata de un deporte con mucha explosividad. Las jugadoras se van alternando entre pista y banquillo continuamente. Choques y carreras conviven entre instrucciones y jaleos. Del fragor de la contienda a veces surge alguna herida. No en vano, se necesitan hasta siete árbitros para vigilar todo lo que ocurre en la pista. El equipo que logra dar más vueltas, gana. En tiempos previos a la pandemia, cuando finalizaba el encuentro, ambos equipos se iban a celebrarlo juntos.

“Es un deporte complejo de entender pero jugar engancha. Lo bonito del roller derby es que todos los cuerpos tienen cabida, ya que cada posición tiene un rol diferente e importantísimo en el desarrollo del juego”, reconoce Marta, Fucker Bruixa, cuando se calza los patines. Todas utilizan apodo cuando empieza el juego, un síntoma más de la unión y, a su vez, de la lucha que se produce en la pista.

FOTO: Cora Lara

Un deporte para todos los cuerpos y “en familia”

El roller derby no cuenta con una modalidad femenina y otra masculina como tal. Maz Hunt, también vicepresidenta de la ARDE, explica que en este deporte “cada persona compite donde más siente que le representa”. “Hay personas no binarias o mujeres trans que pueden competir sin dar ningún tipo de explicación y eso, por desgracia, no es tan fácil en otros deportes”, reconoce Mazochist.

Hay personas no binarias o mujeres trans que pueden competir sin dar ningún tipo de explicación y eso, por desgracia, no es tan fácil en otros deportes”

FOTO: Rebecx Balas

Este deporte, con origen en Estados Unidos en los años 30, es un gran ejemplo de empoderamiento para el colectivo de deporte de mujeres. Las propias jugadoras se organizan de manera horizontal, es decir, toman las decisiones entre todas de forma asamblearia; se autogestionan los fondos para realizar viajes y poder jugar partidos; se dividen en comités para repartirse toda la faena que comporta llevar un club; y dan una importancia esencial a los cuidados dentro del grupo y al compañerismo.

“Es un espacio seguro”, afirma Fucker Bruixa. Killer Queen, jugadora también del Team España y la más veterana con 46 años, va más allá: “Son mi familia, cuando tengo un día malo, llego a entrenar y me lo arreglan”. Jarana, jugadora más joven, con 24 años, da la clave para entenderlo mejor. “No es sólo un deporte, es una familia. Desde el primer día te sientes integrada. Cuando entras en el equipo se produce un amadrinamiento, una jugadora experta guía a la jugadora novel para resolver cualquier tipo de duda, ser su apoyo y preocuparse por hacerla sentir cómoda y parte del equipo», explica la también jugadora del combinado nacional.

No es sólo un deporte, es una familia. Desde el primer día te sientes integrada. Cuando entras en el equipo se produce un amadrinamiento, una jugadora experta guía a la jugadora novel para resolver cualquier tipo de duda, ser su apoyo y preocuparse por hacerla sentir cómoda y parte del equipo»

FOTO: Pablo Sánchez Trigo

No obstante, todo beneficio necesita de un compromiso. Por ello, para jugar los partidos cada jugadora tiene que haber completado el 50% de entrenamientos de cada mes y realizar trabajos en los respectivos comités. “Te lo tienes que trabajar para jugar. Todas trabajamos para todas. Como trabajas, lo valoras más”, asegura Killer Queen. Esta forma de funcionar es compartida en todos los estamentos del deporte, incluido la ARDE y queda englobado en los reglamentos de la Womens Flat Track Derby Association (WFTDA), organización de roller derby a nivel mundial.

Sin embargo, la Federación de Patinaje, regida por el reglamento del Consejo Superior de Deportes, no acepta el conocido como ‘Gender Statement’ y, por ello, el roller derby está teniendo complicaciones para realizar una competición oficial.

Es una forma de vida”

Este problema ya está en vías de solución puesto que la ARDE y la Federación de Patinaje trabajan para que el CSD reconozca dicho reglamento, y esto conlleve una paulatina profesionalización de este peculiar deporte. La expansión del roller derby ya es una realidad. La dedicación y la unión son el secreto del éxito de unas jugadoras que lo dan todo dentro y fuera de la pista. “Es una forma de vida”, concluyen todas ellas.

FOTO: Pablo Sánchez Trigo

Aviso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información ‘aquí’.

Aceptar Cookies