El pasado mes de septiembre, Belén Guillemot se proclamó Campeona de Europa de Gimnasia Aeróbica en la ciudad italiana de Ancona. La valenciana se impuso en una final apretadísima con una puntuación de 21.150 puntos.

La húngara Dora Hegyi con 21.000 puntos y la rusa Ansatasia Degtiareva con 20.900 puntos completaron el podio del europeo. El mayor índice de dificultad del ejercicio fue la clave que decantó la balanza a favor de Guillemot.

Un oro muy meritorio teniendo en cuenta que era el primer año que Belén participaba en individual femenino. Por ello, Ancoa siempre tendrá un lugar reservado en su memoria por haber sido testigo de un debut soñado.

 

«Sólo podía llorar. Fue increíble. Era una sensación muy rara porque no esperaba conseguir el oro, era mi primer año y me enfrentaba a gimnastas con mucha más experiencia. Fui a probar y a disfrutar simplemente», revela Belén.

La gimnasia aeróbica está en buenas manos. Y tiene color valenciano. Y es que en parejas mixtas, los también valencianos Sara Moreno y Vicente Lli se alzaron también Campeones de Europa en Ancoa. Un dúo con ADN ganador, con multiplicidad de éxitos en su palmarés incluso a nivel mundial.

Desde los tres años se ha dedicado en cuerpo y alma a un deporte cuyos frutos va poco a poco recogiendo, y a pesar de ser consciente de la dificultad que entraña y de mantener los pies en el suelo ya sueña con conquistar un Mundial.

Sin embargo, en un deporte tan sacrificado como la gimnasia donde compaginar las cosas es harto complicado no todo es un camino de rosas. Los últimos tiempos han traído grandes éxitos a Belén, pero también han habido momentos duros, muy duros.

«En 2015 subí a categoría senior y me llamaron de la Selección Española para hacer un grupo para las primeras Olimpiadas Europeas. Todas las demás llevaban muchos años asentadas, yo era nueva y no tenía ni idea y encima me estaba preparando el Selectivo… fue un año duro», reconoce.

 

A pesar del boom que está experimentando la gimnasia aeróbica, prosigue siendo una de las modalidades desconocidas dentro de la gimnasia. El no ser una disciplina olímpica condiciona y mucho en este sentido, por eso Belén reclama «más apoyo por parte de los medios de comunicación».

Aunque todavía le queda mucha pero que mucha cuerda dentro de la gimnasia aeróbica, no está de más pensar un poco en el futuro. Y aunque Belén no contempla en uno cercano hacer otra cosa que no sea competir al máximo nivel, nos desvela qué cree que será de ella.

«Me gustaría entrenar, formar a mi propio grupo de niñas. Y también poder encontrar un trabajo en Ciencias Gastronómicas, que es la carrera que estoy estudiando en estos momentos», adelanta.

Pero antes, Belén tiene marcado en rojo en su hoja de ruta las próximas competiciones. En primer lugar las Copas del Mundo, que tendrán lugar entre los meses de marzo, abril y mayo. Y en segundo lugar, el Mundial que se celebrará en junio.

 

 

 

 

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