FOTOS: Mario Martínez Muñoz

Alberto Ginés está viviendo un sueño del que no quiere despertar. Su vida ha dado un giro de 180 grados y todavía está en ese complejo proceso de descubrirlo, porque no todo el mundo tiene la posibilidad de clasificarse para unos Juegos Olímpicos con tan solo 17 años.

Es lo que ha logrado este chico que todavía cursa segundo de bachillerato, pero que ya reta a los mejores escaladores del mundo en cada competición a la que acude.

La verdad que esto no me lo esperaba ni yo, hace pocos meses iba a verlos y a pedirles fotos y ahora estoy peleando contra ellos en las Copas del Mundo y me he clasificado para los Juegos de Tokio”.

Tres años de preparación

La escalada debutará en el programa olímpico en la capital japonesa y lo hará con un formato poco habitual en el que se combinarán tres modalidades: velocidad, bloque y dificultad, algo para lo que Alberto Ginés se ha estado preparando especialmente en las últimas semanas.

“Nosotros empezamos a pensar en Tokio hace tres años, pero entrenando no solo para eso. Nos hemos centrado más en los Juegos los últimos meses”, cuenta a Yo Soy Noticia este joven deportista, quien reconoce haberle cambiado la vida en el último mes, justo después de ganarse el sitio en el Preolímpico que tuvo lugar recientemente en Toulouse.

 

“Mira, yo es que llegué al Centro de Alto Rendimiento de Madrid después de hacer podio en un Mundial y la gente me felicitaba por haberme clasificado para el Preolímpico. Fue algo que me chocó bastante y que me hizo darme cuenta de la importancia que tienen los Juegos para deportistas como nosotros”, va describiendo al tiempo que apunta que históricamente “España ha tenido grandes escaladores, que han sido campeones del mundo y que nadie conoce».

Y yo por ejemplo ya he salido en algunos informativos de deportes de la tele y todo, solo por haberme clasificado para Tokio”, añade.

Antes de los Juegos la temporada pasa por las Copas del Mundo. “Ese es el otro objetivo de la temporada antes de Tokio, porque luego tenemos el Campeonato del Mundo Juvenil, pero eso será después de los Juegos”.

“Mis padres han hecho un esfuerzo muy grande por mí»

Y todo eso después de un mucho esfuerzo, de mucho trabajo invisible que no se ve. “Yo he tenido la suerte de que mis padres me han dado todas las posibilidades del mundo porque si me hubiera quedado entrenando en Cáceres, aquí en España, pues esto no lo habría conseguido, eso seguro, pero desde pequeño he estado yendo fuera a entrenar y a prepararme bien, y ahora éste es el premio».

Ha merecido la pena todo eso, y quiero agradecérselo a mis padres sobre todo”.

 

Porque como bien explica él, las condiciones de entrenamiento para la escalada al más alto nivel en España “son terribles. Aquí las instalaciones están bien para la gente que quiere ir a pasar el rato a un rockódromo, pero para entrenar diariamente es imposible. Yo, por ejemplo, para preparar el Preolímpico de Toulouse me he tenido que ir a la República Checa, y prácticamente todos los veranos de mi vida los he pasado fuera para poder entrenar bien».

Y ahora va a pasar lo mismo, para poder llegar en buenas condiciones a Tokio tendré que irme fuera de España a entrenar”, añade.

Aprovechar este ‘boom’ para que cambien las cosas en la escalada española

Sin embargo, tiene claro que este es un buen momento para conseguir cambiar todo esto. “Vamos a luchar porque las cosas mejoren. Tenemos que intentar aprovechar este ‘boom’ para que se mejoren las cosas y la gente que venga por detrás no se encuentre con estas dificultades, y pueda entrenar en su país y cerca de su casa».

Aquí es que no tenemos cantera como en muchos otros países del mundo, los que estamos saliendo más o menos buenos es por pura casualidad”, comenta.

Casualidad o no, lo cierto es que Alberto Ginés se ha colado entre los mejores del mundo casi que de la noche a la mañana, después de una progresión fulgurante que nadie podía anticipar hace apenas unos meses. “Ahora lo he digerido un poco mejor ya, pero no ha sido fácil. Yo he pasado de ir a las grandes competiciones a pedirles fotos a los mejores a tener que competir contra ellos, a verlos casi a diario en todas las Copas del Mundo”.

 

Ilusionado ante los Juegos

Y a sus 17 años, estar en Tokio va a ser como un doble regalo, porque cuando reflexiona, se da cuenta de lo que supone estar en la que es la gran cita mundial del deporte. “La escalada es al final de los 15 días, así que a ver si tengo suerte y puedo coincidir con otros deportistas de los buenos, me haría mucha ilusión poder conocerlos”, reflexiona con brillo en los ojos, sabedor de que tiene ante un sí una oportunidad única y a las primera de cambio, porque la escalada se estrena en unos Juegos Olímpicos.

Lo que está claro es que este 2019 ha servido al deporte español para descubrir a otro talento, a otro diamante en bruto, a uno de esos deportistas que parecen elegidos por su calidad y a los que hay que mimar como si fuera nuestro propio hijo. Quién sabe si de aquí a Tokio le da tiempo a ser el mejor del mundo. Madera tiene para ello.

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