Pocos deportes hay en España con un presente tan sobresaliente como el triatlón. Fue el legendario Iván Raña el que puso los cimientos sobre los que construyeron su palmarés y su legado los que vinieron más tarde. Nombres que todos reconocemos como los de Javi Gómez Noya, Mario Mola o Fernando Alarza.

En todos ellos se fija el joven Igor Bellido (Sevilla, 2002), que acaba de mudarse a Madrid, a la Residencia Blume, para seguir construyendo como deportista de alto nivel. «Me he ido buscando un grupo de entrenamiento que se adapte a mis necesidades», empieza contando sobre el drástico cambio de vida que sufrido recientemente.

«Yo estaba en Sevilla, con mi padre y con mis amigos. Sabía que tomaba una decisión que iba a cambiar muchas cosas y estaba preocupado por ello porque tengo muy buena relación con mi familia, con mi entrenador… Iba a perder cosas, obviamente», cuenta  a Yo Soy Noticia una vez superados sus primeros meses en el Centro de Alto Rendimiento. 

«Me he adaptado bien, me han acogido de maravilla y creo que estoy en el camino correcto. Esta es una etapa que tengo que afrontar y que me tiene que servir como impulso. Es la oportunidad perfecta para desarrollarme y para poder sacar todo mi potencial»

Así es como se expresa en esta última parte de una larga pretemporada a la que pondrá fin en pocas semanas. «Ya se acerca el primer duatlón y cuando llega la primera competición luego ya vienen las demás casi sin tiempo para nada», reflexiona sobre esas ganas de que arranque la fiesta. «He tenido una caída, pero ya estoy recuperado y voy cogiendo mi mejor forma«.

Campeón júnior de Europa en 2019 y campeón del mundo de triatlón en edad escolar también 2019, de cara a esta temporada sus principales objetivos vuelven a ser el campeonato continental de su categoría. Y el del mundo.

«Hay mucho nivel júnior en España, la idea es intentar clasificarme y, en el caso de lograrlo, buscar la mejor posición posible en ambos», reflexiona sobre lo que tiene afrontar en los próximos meses.

Gómez Noya, «un gran referente»

Y si hay nivel en categorías inferiores, qué se puede decir de lo que está ocurriendo con los absolutos, donde España es una de las grandes potencias, con varios campeones del mundo en gran momento. Eso sí, Bellido tiene claro quién es el que más le gusta.

«Me encanta Javi Gómez Noya, es mi gran referente y una de mis mayores motivaciones. En España tenemos un nivel muy alto en el triatlón. Es algo que me ayuda mucho para seguir dando lo máximo. Intentar llegar a ese nivel  es una gran motivación para mí»

Una de las claves de esto, para Bellido, es el gran nivel de entrenadores que hay en nuestro país. «Ellos son muy bueno, las técnicas que utilizan también y luego están también los deportistas. Es un poco todo esto junto. Es que tú ves a Javi o a Mario Mola y es que son unos bestias, son unos grandísimos deportistas», cuenta.

Asumiendo que el triatlón no deja de ser un deporte que engloba tres disciplinas diferentes, explica cuál es la rutina de entrenamiento, que tiene mucho que ver con el momento de la temporada. «Ahora estamos terminando la etapa de volumen, de carga. Eso es lo más típico en la pretemporada, mientras que cuando se va acercando la competición llega el momento de buscar la chispa y ese cambio de ritmo que es tan importante».

«A mí me gustan las tres disciplinas, pero creo que la que mejor se me da es la de ciclismo. Esa es una muy buena baza mía, aunque también rindo bastante bien en la carrera a pie».

Y aunque apunta al futuro, sí tiene claro que esos éxitos descritos anteriormente son los que provocaron que su nombre empezara a sonar en el mundo del triatlón. «Han sido las dos competiciones más grandes que he hecho. Creo que en ambas competí muy bien y pude aprovechar esas dos oportunidades».

Apasionado del triatlón

Para llegar a esto y para seguir adelante sabe lo que hay que sacrificar. «Sobre todo es el tiempo libre, ese tiempo para estar con tus amigos, para salir. Pero es que yo tampoco lo veo como un sacrificio porque lo hago para hacer lo que me gusta, así que no me molesta perder ese tiempo libre. No siento que esté perdiendo nada. Esto es lo que yo quiero y estoy feliz haciéndolo».

Además, también es consciente de la situación actual, con el covid-19 instalado en nuestras vidas y llenándolo todo de «incertidumbre«, una palabra que también lo acompaña a él. «Al final nosotros estamos todo el año entrenando para las competiciones y cuando te cancelan una importante a dos o tres semanas de que llegue pues está claro que lo lamentas porque te sientes fuerte», resume sobre ello.

«Pero al final todos tenemos que ser conscientes de este momento por el que estamos pasando. Está muriendo gente y todos estamos en una situación muy complicada. Hay que aceptarlo y desear que se solucione todo lo más pronto posible«.

Y él, al igual que todos los deportistas que están ahora en la Blume, dan ejemplo. «Aquí tratamos de cuidarnos mucho, todo lo que se puede. Guardamos la distancia de seguridad, no nos relacionamos con nadie. Nos dedicamos a entrenar para poder ir a las competiciones. Tenemos que cuidarnos mucho y privarnos de salir fuera, de ir a cenar, a tomar un café o al cine. Ahora es un momento de entrenar y de estar en la habitación», termina.

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