El talento precoz se ha instalado en la cultura deportiva de todo el mundo. Ya no nos sorprende ver a adolescentes derribar puertas y barreras e instalarse en los primeros lugares de cualquier ránking. En esas anda Sofía Val (14/11/2004), una de las joyas del patinaje sobre hielo español, una chica de apenas 16 años que ya piensa en grande y sueña en gigante.

Pronuncia palabras como Mundial o Juegos Olímpicos sin que haya un vacío tras esas expresiones, como algo real y palpable, aunque lo de las Olimpiadas lo ve más «a largo plazo», como ese sueño que tienen todos los deportistas.

Nuevo compañero

A partir de este próximo verano estrenará pareja en la modalidad de danza, Nikita Vitryanyuk, un patinador ruso aunque nacido en Limasol (Chipre), pero que ya puede competir bajo la bandera española. «Empezaremos a finales de verano con las pruebas del Grand Prix, que son las citas más importantes de nuestro deporte después del Mundial», explica a Yo Soy Noticia la joven Val.

«Todavía no sabemos el calendario exacto, pero será en esas fechas. De momento nos estamos preparando muy duro, los nuevos programas, las nuevas coreografías. Es un proceso que tarda mucho por eso estamos trabajando tanto», cuenta.

«Hicimos la primera prueba hace un par de meses y Nikita y yo tenemos una muy buena compenetración, nos coordinamos muy bien y conectamos bien. Hay que tener en cuenta todos los aspectos, que cuadren también nuestras personalidades»

Todo es decisivo a la hora de formalizar una pareja. «Es que es así porque luego vas a pasar muchas horas con esa persona, sabes que va a haber momentos de mucha tensión y hay que saber manejarlo», argumenta.

Y es que aunque no veamos nieve en las montañas y el frío vaya abandonando nuestras vidas poco a poco, esta es una fase clave para los patinadores. Sofía Val ha estado un tiempo sin pareja, un proceso que no ha sido fácil de llevar, por eso ahora está feliz y con muchas ganas de volver a sentir esa adrenalina que solamente genera la competición propiamente dicha.

Meses muy intensos para Sofía Val

«Sé que este verano no tendré vacaciones, igual paramos una semanita en junio para descansar y recargar las pilas, pero poco más», continúa. «Es que empezaremos a finales de verano con las citas del Grand Prix y luego ya será un no parar, tendremos el Nacional, en marzo estará el Mundial…».

Como serán meses muy intensos para ambos, ella tiene claro que es fundamental esa compenetración de la que no deja de hablar. Y es algo que va más allá del talento que pueda tener cada uno a nivel individual.

«Hay veces que se juntan dos patinadores que son muy buenos por separado pero que luego juntos no se entienden tan bien y a veces puede pasar lo contrario»

Porque pese a lo que pueda parecer a ojos del espectador más principiante, la danza artística sobre hielo es otro deporte de equipo con todas sus particularidades, sus cosas buenas y las que no lo son tanto.

En todo este proceso de encontrar a su pareja ideal para bailar sobre el hielo, Sofía Val destaca enormemente la ayuda recibida por Sara Hurtado, una de las grandes de la danza española, que sabe lo que es estar en unos Juegos y con la que también habló Yo Soy Noticia en el pasado.

La influencia de Sara Hurtado o Javier Fernández

«Ella pasó por un proceso similar al mío y me ha ayudado desde su experiencia. Me ha dado muy buenos consejos siempre y ha estado pendiente de mí», recuerda la española, quien reconoce la tremenda evolución que ha experimentado el patinaje español desde figuras como la mencionada Sara Hurtado y su pareja Kiril Jalyavin, lo mismo que de la que forman Olivia Smart y Adrián Díaz y siempre desde la base y la figura esencial que ha sido Javier Fernández, medallista olímpico.

«Se ha dado un paso adelante muy importante. Hemos crecido mucho. Todo el mundo conoce nuestro deporte y les gusta. Aunque luego cuesta entenderlo técnicamente, la gente lo ve por la tele. Es muy importante»

Ella, que está en la misma modalidad que las dos parejas anteriormente mencionadas, habla de ambas como «referentes», como «espejos» en los que mirarse de cara al futuro. «Es que son muy buenas parejas. Estoy convencida de que cualquiera de las dos estará entre las diez mejores de los próximos Juegos de Pekín 2022«.

Al igual que ocurre al resto de patinadores españoles, Sofía Val ha tenido que cruzar la frontera e instalarse fuera de España, algo que hizo a los trece años. «Yo estoy en Lyon, en Francia y entreno aquí, estoy acostumbrada», comenta en referencia a la imposibilidad que hay ahora de forjarse una trayectoria en la élite dentro de nuestras fronteras.

Los sacrificios del deportista

«Este es uno de los sacrificios que tengo que hacer para sacar adelante mi carrera deportiva«, apunta con una madurez poco habitual en alguien tan joven. «Veo poco a mi familia, puedo ir poco a España porque tenemos pocas vacaciones».

Todo esto le lleva a reflexionar sobre las cosas que habría que hacer para que se mejorasen las condiciones de entrenamiento en nuestro país, algo que sería fundamental en todos los aspectos, también para sacar más deportistas.

«En España hay pocas pistas, pero lo más importante es tener entrenadores top, que sean muy buenos y que puedan sacar buenos patinadores. Eso es lo más importante»

Y usa el ejemplo de Rusia para ilustrar lo que es una potencia de su deporte.

«No nos podemos comparar a ellos, eso está claro, pero es que en Moscú hay miles de pistas de patinaje. Los niños y las niñas de pequeños se apuntan a patinaje y no a fútbol. Tienen esa tradición aunque también es verdad que el clima influye, claro».

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